Cada día, miles de quiteños pierden horas atrapados en el tráfico. Con más de 600.000 autos en circulación, los embotellamientos se repiten en casi todos los corredores viales de la capital, un problema que varias administraciones municipales no han logrado resolver y que los candidatos tendrán que poner en su agenda rumbo a las Elecciones 2026.
El caótico tráfico en Quito
Las estadísticas de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) confirman la magnitud del fenómeno: en 2025 la capital registró 567.000 vehículos matriculados. Para octubre de 2026, la cifra ya superó los 630.000, con la proyección de alcanzar los 650.000 vehículos al finalizar el año.
A esta sobrecarga se suma la proliferación de motocicletas: en el mercado nacional se comercializan cerca de 900 unidades diarias. La previsión es que el año termine unas 250.000 motos vendidas.
Pichincha, provincia a la que pertenece Quito, es la que concentra más vehículos en Ecuador, con 1.146.022 vehículos, lo que equivale al 35,6% del parque automotor nacional (3,22 millones de unidades), según la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (AEADE).
El director de la AMT, Washington Martínez, explica que este acelerado crecimiento automotor choca contra una realidad física inalterable: la geografía de Quito es un rectángulo de 18 kilómetros de largo en el que las vías principales siguen siendo esencialmente las mismas que hace una década.
Controlar esa gran cantidad de vehículos en las calles es un reto para la autoridad municipal. En 2015, la ciudad contaba con 2.400 agentes de tránsito para gestionar 300.000 vehículos, en 2026 la nómina se redujo a 1.737 efectivos debido a procesos de depuración institucional y sanciones por corrupción.
Eduardo Cueva, docente de Ingeniería Automotriz en la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), explica que el problema central en Quito radica en el crecimiento exponencial del número de unidades debido a la facilidad de acceso al crédito vehicular que lleva a las familias a buscar un auto propio ante las deficiencias del entorno urbano.
El académico advierte que la infraestructura vial no se puede expandir indefinidamente y propone implementar 'Zonas de Cero Emisiones' en el hipercentro y Centro Histórico, restringiendo el ingreso a vehículos altamente contaminantes para liberar espacio vial e incentivar el transporte público.
Los siete 'nudos ciegos' que paralizan a la capital
La AMT identifica siete puntos críticos, es decir, ejes viales en los que el tráfico vehicular es más denso que en las demás zonas.
- Redondel del Portal (Carapungo): Ubicado en el norte de la ciudad, canaliza el flujo de parroquias como Calderón y Carapungo, que concentran a cerca del 30% de la población de Quito. Son unos 700.000 habitantes que están obligados a movilizarse por apenas dos arterias: la avenida Galo Plaza Lasso y la avenida Simón Bolívar.
- Redondel de Zámbiza y la avenida El Inca: también en el norte, punto de conexión para los pobladores de Nayón y el tránsito hacia las avenidas 6 de Diciembre, Amazonas y 10 de Agosto.
- Redondel del Ciclista: En el ingreso principal del norte de Quito, donde el tráfico proveniente de Monteserrín y de la Universidad de las Américas (UDLA) colisiona con cinco carriles de la avenida Simón Bolívar que se reducen bruscamente a dos carriles.
- Túnel Guayasamín: En el corazón comercial de la ciudad: la gran cantidad de autos obliga a habilitar contraflujos diarios para conectar a Quito con Cumbayá y Tumbaco.
- El Trébol: El principal desfogue del centro de la ciudad, se ha convertido un 'cuello de botella' para los habitantes de las “ciudades dormitorio” del valle de Los Chillos y el cantón Rumiñahui.
- Corredor vial de la avenida Napo, Teniente Hugo Ortiz y Morán Valverde: Tramos principales para la entrada y salida de vehículos por la zona más comercial del sur de la ciudad.
- Avenida Mariscal Sucre: desde Chillogallo hasta El Condado, completan el mapa de la congestión diaria.
Elecciones 2026: Mapa de los puntos más críticos de tráfico en Quito, según información de la AMT.
Diario HOY
Más tiempo en vías y descontento en el bus
Daniela vive en el valle de Tumbaco. Todos los días tiene que ingresar al sector de La Carolina, en el corazón comercial del norte de la ciudad. Ella dice que antes se demoraba 30 minutos en su traslado. Ahora, el mismo recorrido le puede tomar hasta una hora en la mañana; en la tarde, el tiempo puede subir incluso a dos horas.
Es imposible, se pierde mucho tiempo de nuestras vidas por estar encerrado en el tráfico. Es imposible, se pierde mucho tiempo de nuestras vidas por estar encerrado en el tráfico.
La frustración vial que viven los quiteños se refleja en la Encuesta de Percepción Ciudadana 2025 de la iniciativa Quito Cómo Vamos. El estudio evidencia que el tráfico se ubica entre los tres principales problemas urbanos para el 17% de la población general y alcanza al 25% en los niveles socioeconómicos medio-alto y alto.
Elecciones 2026: imagen de tráfico vehicular en la avenida 6 de Diciembre, centro norte de Quito, 20 de octrubre de 2026.
Andrés Salazar / Diario HOY
El 54% de los usuarios de vehículo privado asegura que hoy tarda más tiempo en sus desplazamientos que en 2025, percepción que se eleva al 56% entre quienes usan transporte público.
El 31% de los quiteños utiliza buses urbanos convencionales como su medio principal, el 25% usa vehículo privado y el 18% aborda los sistemas municipales (Trolebús y Ecovía).
La insatisfacción en el transporte público tradicional está impulsada por la inseguridad y robos (52%), la mala experiencia del usuario (46%), la falta de comodidad (40%) y la congestión vehicular (31%).
Respecto al Metro de Quito, un 61% de los encuestados afirma no usarlo por la ubicación de las estaciones, evidenciando que el sistema subterráneo aún no cubre sectores populosos del norte como Carapungo, La Delicia o el Comité del Pueblo.
El reto tarifario y tecnológico de cara al 2027
Para mitigar los correteos y la competencia entre unidades, la Secretaría de Movilidad asegura que tendrá lista la implementación obligatoria del Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE) con rastreo GPS en 3.200 buses urbanos, conectándose al centro de control municipal.
La ordenanza que contiene la disposición de este sistema y que fue aprobada en septiembre de 2026, fija el pasaje urbano en 0,40 dólares desde enero de 2027, condicionando el cobro al cumplimiento de ocho estándares de calidad y la transición paulatina al pago por kilómetro recorrido.
Estos son los ocho requisitos a cumplir:
- Sistema Integrado de Recaudo (SIR)
- Sistema de Administración de Flota (SAE)
- Sistema de Información al Usuario (SIU)
- Certificación obligatoria de choferes
- Refuerzo del control y fiscalización
- Canales visibles para quejas ciudadanas
- Inspección técnica adicional
- Cámaras de seguridad
A pocas semanas de las Elecciones 2026, la crisis de movilidad exige respuestas concretas de los aspirantes a la Alcaldía de Quito. Reordenar las frecuencias de transporte, extender la cobertura masiva hacia las zonas periféricas y aplicar tecnología de semaforización inteligente serán tareas para evitar que la capital colapse de manera definitiva sobre sus propias vías.