En la obra de David Kattán se manifiesta una crudeza que resuena en su muestra 'Calle de Nadie'. El protagonista es el horror latente en cuerpos que han sido alterados por la misma ciudad y que habitan la vía pública.
La muestra 'Calle de Nadie', de David Kattán, roza el "body horror" y usa la fotografía para hablar de las personas y temas que se ignoran en la vía pública.
En la obra de David Kattán se manifiesta una crudeza que resuena en su muestra 'Calle de Nadie'. El protagonista es el horror latente en cuerpos que han sido alterados por la misma ciudad y que habitan la vía pública.
Lo que sucede en 'Calle de Nadie', la muestra de David Kattán que estará abierta hasta el 29 de octubre de 2026 en Camareta Espacio Experimental, es entender al arte como la síntesis de varias posibilidades de reflexión. Es decir, el artista nacido en Quito hace que en 14 fotomontajes digitales confluyan ideas que vienen de varios sitios y que encuentran en esos cuerpos que se ven y que son humanos, pero que no parecen humanos, a los personajes principales del recorrido.
Uno que va desde la idea de mirar a la gente que vive en situación de calle y que casi siempre pasa desapercibida, hasta aquella que cuestiona porqué se decide abandonar a algunas personas. Lo que ha hecho Kattán es pensar a la ciudad, en este caso a Guayaquil, la ciudad en la que vive.
El punto de partida de la muestra es un verso del poeta manabita Pedro Gil, en el poema 'Los Asaltantes'. Gil dice "Hay de todo en una Calle de Nadie". " Y lo bello de eso es que Nadie está escrito con mayúscula, entonces se vuelve nombre propio", dice Kattán, recorriendo su muestra. ¿Por qué la poesía de Pedro Gil? Su respuesta es directa: "Porque trabaja mucho el tema de la calle. Es como la marginalidad del man, pero no es que habla de la marginalidad, sino que él la es".
Y así como hay poesía en 'Calle de Nadie' —incluyendo referencias a versos de poetas como Diego Ramírez y Coral Bracho— hay también un elemento de horror, sobre todo en esos seres que pueblan las obras. Personas que no son más personas, seres que representan a quienes viven en situación de calle, en esa marginalidad que remite a lo de Gil. Pero que se transfiguran en algo distinto, casi monstruoso; de esa forma David Kattán permite que sean notados, que sea imposible ignorarlos en ese espacio público en el que están.
"Más que causar o buscar horror, me gusta causar sensaciones. Y para lograr esas sensaciones se vuelve horroroso, pero lo que la gente considera horroroso no lo es tanto; en realidad va a depender de la lectura que uno le haga", dice el artista.
Eso horroroso, ese "body horror", está en la médula de la exposición, pero sucede por una experiencia vital en la vida de Kattán, que es haber vivido por dos años en el centro de Guayaquil: "Aquí el hecho es que la ciudad te modifica corporalmente. Entonces como que la ciudad se vuelve parte del cuerpo y ya no hay una idea de qué es el afuera y qué es el adentro".
Esa modificación es quizás lo que, en un nivel muy superficial, acerca a la obra de David Kattán a trabajos de Francis Bacon, H.R. Giger y hasta Lucien Freud. Porque se trata de distorsionar lo humano y a través de ese impacto hablar de lo humano.
Por eso, 'Calle de Nadie' es un conjunto de montajes fotográficos de formato digital en los que esculturas hechas en plastilina, intervenidas digitalmente, aparecen en espacios del centro de Guayaquil. Kattán a veces ha hecho la foto del fondo y eso es lo que ha determinado el tipo de luz que se verá en el resultado final. De ahí, reproduce las mismas fuentes de luz en el estudio, para tomar la foto de los personajes principales de la imagen y, luego se trata de darle esa última versión a lo que quiere mostrar. "Es como la forma en que he logrado ordenar el proceso", dice.
En las imágenes hay amantes que parecen devorarse, seres que son como versiones de ángeles terribles, patas de pollo con gusanos, cartones por todos lados —la moneda de cambio de la indigencia es el cartón y eso lo aprendió David Kattán en el centro de Guayaquil—. Eso que se ve terrorífico, lo que impacta y es el centro, es lo que sobresale. Son cuerpos intervenidos.
"Creo que mi relación con esos cuerpos es mucho más simple y no tan discursiva —dice Kattán —. Es una relación con la textura y de lo que eso te permite, como sentir un poco la imagen. Que, como decía Bacon, la imagen te entre antes por el sistema nervioso que por lo cognitivo. Entonces como que la textura está como muy tildada todo el tiempo, porque esmi obsesión la textura, la fisicidad. Y si hay que deformar el cuerpo, pues se deforma".
Visto así, el cuerpo es un espacio en el que suceden cosas.
'Calle de Nadie' se mantendrá abierta hasta el jueves 29 de octubre de 2026, en la galería Camareta Espacio Experimental, ubicada en Quito, en el barrio La Floresta.




