La pregunta es casi de cajón en esta época en que se celebra la Independencia de Cuenca: ¿Por qué el mariscal José de La Mar fue presidente de Perú y no de Ecuador, pese a que nació en Cuenca y el aeropuerto de esa ciudad lleva su nombre? La respuesta tiene una explicación histórica fascinante.
Hay que entender algunos momentos de su vida para explicar esta aparente contradicción.
Nació antes de la Independencia de Cuenca y de Ecuador
José Domingo de La Mar y Cortázar nació el 12 de mayo de 1776 en Cuenca, entonces parte de la Presidencia de Quito, territorio bajo dominio de la Corona española, concretamente del Virreinato de Nueva Granada. Ese nacimiento ocurrió en lo que ahora es el edificio de la Alcaldía de Cuenca que se ubica en la calle Bolívar y Borrero.
Fue hijo de Marcos de La Mar, funcionario español responsable de las cajas reales, y de Josefa de Cortázar, quien pertenecía a una de las familias aristocráticas de Guayaquil.
Es decir, nació 54 años antes de la creación de la República del Ecuador, que se constituyó en 1830. Por lo tanto, no podía tener nacionalidad ecuatoriana en el sentido republicano actual.
Su infancia y juventud transcurrieron en España
José de La Mar tenía aproximadamente dos años, cuando su familia lo envió a España junto con su tío Francisco Cortázar. Allí estudió, ingresó al ejército español y desarrolló una carrera militar. Participó en las guerras contra Francia y alcanzó importantes grados militares.
En 1816 regresó a América, pero no a Cuenca, pues asumió responsabilidades militares en el Virreinato del Perú. Fue jefe de la plaza del Callao y defensor de la fortaleza del Real Felipe.
Cambio de bando
Inicialmente combatió contra los movimientos independentistas. Sin embargo, en 1821 (¡un año después de la Independencia de Cuenca!) cambió de posición, se incorporó a la causa emancipadora de José de San Martín y se sumó al proyecto de independencia peruana que impulsaba el argentino.
San Martín lo persuadió de cambiarse de bando, pero Simón Bolívar (tras el famoso abrazo de Guayaquil de 1822) fue quien lo nombró general y jefe de la División Peruana del Ejército Unido del Perú. Por eso, José de La Mar pudo convertirse en una de las figuras de la Batalla de Ayacucho de 1824.
Por eso, el diplomático peruano Rodolfo Hugo Castro llegó a decir que José de La Mar “es el cuarto prócer más importante de la Independencia Sudamericana junto a San Martín, Bolívar y Antonio José de Sucre”.
Presidente del Perú y ocaso
Como sucedió con Sucre (nacido en Venezuela, pero presidente de Bolivia) y Juan José Flores (nacido en Venezuela, pero fundador y presidente de Ecuador), a José de La Mar se le nombró presidente de Perú en 1827, debido a sus lazos con ese país y su labor en la guerra de independencia.
Pero, al igual que a sus colegas próceres de la época, no le fue bien. Acabó derrocado por un golpe militar encabezado por Agustín Gamarra, en medio de la guerra entre Perú y Colombia que acabó con la Batalla de Tarqui de 1829. Los golpistas lo pusieron en un barco a Costa Rica.
José de La Mar no tuvo tiempo de planificar su regreso al Perú porque murió el 11 de octubre de 1830. Sí, poco antes había sido asesinado Sucre y poco después moriría el mismo Bolívar.
Ecuador reclamó los restos de La Mar
A pesar de la guerra entre Perú y Colombia de 1829, la figura de José de La Mar gozaba de prestigio en Ecuador, en especial en Cuenca. El gobierno ecuatoriano reclamó los resto de La Mar, según lo narra Jorge Basadre en su 'Historia de la República del Perú: 1822 - 1933'.
Pero, finalmente, el cuerpo de José de La Mar llegó al Cementerio General de Lima en 1847 y ahí reposan en un mausoleo.
Cuenca no quiso olvidarse de José de La Mar y bautizó con su nombre el aeropuerto de la ciudad, en 1941.