A inicios de septiembre de 2026, los clientes frecuentes de los botellones de agua Splendor se dieron con la puerta en las narices al tratar de realizar su habitual compra. Los puntos de distribución ya no recibían el producto. Se les había comunicado que la entrega estaba suspendida temporalmente.
Splendor emitió un comunicado: "Informamos a nuestros clientes que, desde hace tres semanas, la entrega de botellones se encuentra suspendida por motivos internos de la empresa. Los teléfonos y medios de contacto se encuentran deshabilitados hasta nuevo aviso".
Y en efecto, la venta en línea de botellones todavía no opera. Aunque, según algunos puntos de distribución, se ha vuelto a abastecer de botellones en los últimos días. Sin embargo, ante la falta de pronunciamiento oficial de la empresa, se desconoce si ese producto es remanente del inventario o efectivamente se reactivó la venta de los botellones Splendor.
¿Dónde nace el agua Splendor?
El agua Splendor nace en los nevados perpetuos del volcán Cotopaxi, a más de 5.800 metros de altura desde donde el agua inicia un viaje sagrado. "Filtrada lentamente a través de rocas volcánicas durante miles de años, absorbe la sabiduría natural de la tierra, enriqueciéndose con oro y plata coloidales durante todo su recorrido".
Como cuenta en su página web, desde la planta ubicada en La Maná, Agua Splendor emprendía su camino hacia distintos destinos. Contaba con centros logísticos en Quito, Guayaquil, Cuenca, Riobamba, Ambato, Guaranda, Quevedo, Santo Domingo, Manta, Portoviejo, Latacunga, Santa Elena y Sangolquí. Y 1.110 puntos de venta.
Además, Splendor también viajaba a Estados Unidos. De hecho, en noviembre de 2024, la empresa firmó una alianza con el club de fútbol Inter de Miami, donde juega la súper estrella Lionel Messi, para ser patrocinador durante 2025.
Otros aprovechan el espacio para vender su agua
De pronto, la competencia se volvió encarnizada y un sinnúmero de marcas impulsa con fuerza su presencia a través de medios publicitarios y redes sociales. Múltiples anuncios han proliferado. Algunos de ellos:
- Happy Water. "Si tiene botellones Splendor en casa, puede canjearlos por nuestros botellones". Promoción de canje: recarga de 1 botellón Splendor a 4,50 dólares; 2 botellones a 3,50 dólares cada uno. "Por cada botellón Splendor que nos entregue, recibe un botellón Happy Water"
- Agua Damaris. Plan recambio sin costo. "Recibimos tu botellón de otra marca en buen estado y solo pagas por nuestra agua purificada con envío gratuito a domicilio en Azuay, Cañar y Guayaquil".
- Vitality. Agua alcalina, con proceso de purificación, a 3,50 dólares la recarga del botellón.
- Lluvia. Agua purificada. Botellón de 20 litros con llave a 12 dólares; sin llave a 8 dólares.
- Water Home. Recarga de 20 litros a 2,50 dólares; de 10 litros a 1,50 dólares. Botellón nuevo de 20 litros con llave a 8,50 dólares, sin llave a 7,50 dólares.
Agua San Felipe también vio una oportunidad
Aunque no es el objetivo principal al que apunta, la familia al frente de Agua San Felipe no desconoce que con la salida temporal de Splendor se abrió una oportunidad de entrar al negocio de botellones. "hemos aprovechado clientes que nos han contactado, pese a que nuestro enfoque es el agua con gas".
Su gerente General, Bertha Sánchez, cuenta que hace unos 30 años decidieron incursionar en la venta de agua sin gas, porque es el 80% del mercado de agua (el 20% es venta de agua con gas). "Teníamos que estar ahí, aunque preferimos vender agua con gas, es nuestro fuerte".
La historia de la empresa latacungueña Agua San Felipe se remonta a 1928, cuando Eloy Alberto Sánchez Cañas descubrió una fuente de agua. Adquirió los terrenos tras ver que la gente de la zona acudía allá a disfrutar de las burbujas que brotaban del suelo. "Incluso de preparaban jugos, especialmente el de naranjilla", según recuerda Sánchez de los relatos de su abuelo que fueron contándose de generación en generación.
Él era sastre, hacía trajes para personajes de la alta sociedad ecuatoriana de ese entonces. Pero una vez que descubre el agua, vende todo y se lanza a la aventura de embotellarla. Compró una máquina alemana, que permitía envasar de botella en botella y se tapaba con un corcho. Se empacaba en sacos de yute y se distribuía en carretillas.
El producto lo enviaba en tren a Guayaquil. Y hasta exportó a Estados Unidos vía barco. "Los gringuitos le llamaban Philips al agua, por Felipe. Y por eso, incluso, tenemos botellas de recuerdo con la marca Philips. A lo largo del tiempo se automatizó la producción, pero. mantuvo los envases de vidrio retornable, para cuidar el medio ambiente.
Tenemos botellas de 10 años de vida. Queremos impactar lo menos posible a la naturaleza. Tenemos botellas de 10 años de vida. Queremos impactar lo menos posible a la naturaleza.
Actualmente, Agua San Felipe cuenta con una nómina 80 personas. Produce agua con gas, principalmente. Además agua sin gas y bebidas saborizadas con base en agua mineral. También da el servicio de maquila. Al mes produce 1,5 millones de unidades. Exporta su producto a Panamá.