"Renunciamos a nuestra imagen para no afectar tu bolsillo". Con ese argumento, la empresa Alpina cambió, hace un mes, los colores del empaque de su queso mozzarella Kiosko. Dejó de lado el tradicional verde, azul y rojo, por el blanco y negro. Una jugada arriesgada que provocó un extenso debate en varios campos.
En su momento, la justificación de la empresa para tomar esa decisión fue pensar cómo reducir los costos de producción, sin impactar al negocio, para contar con un producto que mantuviera el precio al consumidor.
Un mes después, conversamos con Estafanía Gomezjurado, gerente de Marketing e Innovación de Alpina Ecuador para conocer si la propuesta funcionó o no y cómo lo tomó el mercado.
Mantener el precio al consumidor
¿Cuál fue el determinante para haber dado un paso tan arriesgado?
Todo partió de una decisión para no subir el precio de nuestro producto a las familias ecuatorianas. La canasta básica asciende a 824 dólares y el costo de vida presiona el presupuesto de los hogares. Pero también hay un incremento generalizado en los costos de producción, materias primas, plásticos, etc. Sin embargo, nos negamos a que la salida fuese encarecer el queso o reducir su calidad.
Con este antecedente, decidimos reducir el uso completo de tintas y dejarlo en blanco y negro, lo que nos generó un ahorro operativo. Este ahorro, a la vez, nos permitió absorber, en cierta parte, el alza de los costos internos que tenemos alrededor de todos los costos de producción y de los insumos sin tocar el precio final. De esa manera, pudimos mantener la receta del producto intacta, con el sabor y la calidad característica de nuestro queso.
¿Por qué este queso y no uno de los otros productos que venden?
En efecto, tenemos nueve marcas en el portafolio, con 240 referencias o SKU. ¿Por qué el queso mozzarella? Porque realmente es el producto que por su volumen tiene un impacto grande en los costos fijos y de operación de la empresa.
Actualmente, mozzarella es el producto que más se vende a nivel de volumen, en todas sus referencias y gramajes. Y decidimos empezar con este queso por ser un producto básico e indispensable para los ecuatorianos.
Si nos íbamos por otra marca y otro producto, quizás el impacto en nuestros costos no habría sido el que hemos tenido y no hubiésemos podido sostener frente al alza de los otros costos operativos.
Entonces, dependiendo de los resultados y de la recepción del público y del mercado, analizaremos la pertinencia de extender esta filosofía de empaques más eficientes a otras referencias. Hasta ahora, el cambio sí ha tenido buena acogida en el consumidor, que nos siente como una marca empática, cercana y que alivia su economía. A eso se suma un beneficio ambiental, que al reducir el uso de tintas, facilita el reciclaje.
¿Hasta cuándo se mantendrá esta campaña del blanco y negro?
No tenemos una fecha de caducidad. Todo depende de cómo evolucione la respuesta del mercado, las ventas. Si es algo que tiene aceptación y nos ayuda a sostener la decisión de renunciar a algo tan importante que es para una marca renunciar a la identidad visual de su empaque.
Claro que fue una decisión arriesgada, estábamos asustados y nerviosos de qué sucedería, incluso de que el consumidor no nos reconociera y migrara a otra marca. Pero ha funcionado. El mercado habló solo, sin que hiciéramos un comunicado, pauta o bulla publicitaria. Vamos a ver qué sucede, no hay fecha para decir hasta aquí.
En lo técnico, la impresión de los empaques tiene un paquete mínimo de unidades. Ese paquete nos da una cobertura de tres meses aproximadamente. Si decidimos continuar haríamos una reimpresión.
¿Vendieron más o menos queso con esta iniciativa?
Ha sido interesante ver el comportamiento de los consumidores. Estamos analizando esta medida con base en las ventas. Los indicadores vienen creciendo de manera importante, en alrededor del 8% en promedio desde antes de haber hecho el cambio de imagen versus el tiempo posterior. No solo ha causado conversaciones a todo nivel, sino también ha habido una respuesta de transacción interesante.
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Consumo de queso en Ecuador
¿Cuánto queso mozzarella en promedio consume el ecuatoriano?
En general, nueve de cada 10 ecuatorianos consumen queso y, en específico queso mozzarella, ocho de cada 10. Es una frecuencia de compra de unas cuatro veces al mes. Sí es un consumo alto, es parte de la canasta básica y por eso es importante no afectarlo en el precio.
Ahora, respecto a la competencia, no ha habido mucha diferencia de precio y esta hasta conserva sus colores.
No lo hicimos por la competencia, pese a que al ser un producto básico, en esta categoría el precio sí es importante. La competencia no ha reaccionado con marketing o comunicación, pero sí vía precio, ha puesto marcas más baratas, piden ubicarse más cerca de nosotros en percha, etc.
Son acciones de libre competencia y el consumidor es quien decide. Estamos tranquilos con la decisión, hay respuesta positiva y también incomodamos un poquito a la categoría. Y eso es bueno porque ayuda a la industria a ser más competitiva y creativa.
¿Apuestan a un premio a la jugada de marketing del año?
No lo hemos pensado desde ese lado. Lo único que esperamos es que las ventas se sostengan y que haya una buena reputación de marca. Al final del día, eso es lo más importante.
Y, justamente, al final del día, ¿regresar al color será un fracaso?
No. Así como todas las campañas de marketing, es una que tiene un inicio y un fin. Hemos evaluado también la posibilidad de que esa imagen en blanco y negro sea permanente.
Pero regresar al color bajo ninguna circunstancia sería un fracaso por dos razones: una, la respuesta ha sido positiva; y, dos, nos atrevimos a hacer algo diferente. Esto nos deja un aprendizaje, de que hay formas nuevas de pensar y de abrir la mente para no caer en lo fácil y hacer algo diferente, que conecte con el consumidor, que sienta que estaamos de su lado.