Esta serie se dirige a los fanáticos de la saga 'Friday the 13th', ambientada ocho años antes de la primera película. Crystal Lake se arriesga a explicar por qué Jason, el icónico asesino de la máscara de hockey, es como es, explorando sus perturbadores orígenes en un contexto de crimen y misterio.
'Crystal Lake' es una historia de origen
Lo que hace que la serie de televisión 'Crystal Lake' funcione es que sabe de dónde viene, entiende que su germen es una de las películas que reformuló el sentido del "slasher film" en la década de los 80 y que no puede huir de eso. Es algo más, desde luego, pero parte de ahí. Por eso, en cada uno de sus episodios va a verse una muerte o ataque que se percibe hecho con efectos prácticos, casi como un homenaje a la época en que el terror buscaba sorprender y entretener.
Y 'Crystal Lake' sorprende y entretiene. Esta es la historia de Pamela Voorhees —interpretada por Linda Cardellini— que vive con su hijo Jason en Crystal Lake, y que trata de criarlo con normalidad, pese a que el niño tiene una deformidad en su cabeza y sufre de convulsiones. En un descuido, Jason —Callum Vinson, conocido por aparecer en el serie 'Chucky'— se ahoga en el lago, cerca del campamento para niños y adolescentes en el que su mamá trabaja. Su cuerpo no es recuperado, el dolor de Pamela la tiene alejada del resto de las personas del pueblo. Y de golpe, el pasado llega a su puerta a amenazarla, porque Pamela no es quien dice ser y eso es suficiente para el punto de partida de una serie que ha tenido un éxito pocas veces visto para una producción nueva para Peacock.
En sus primeros 11 días de estreno ha sido vista más de 1,3 mil millones de minutos. Esa es una cantidad astronómica para streaming y quizás haya una explicación para eso: la gente quiere saber más sobre Jason Voorhees. Y en cine eso es casi imposible.
Linda Cardellini como Pamela Voorhees, con un Jason niño en sus brazos. / Foto: Peacock.
La última vez que se lo vio a Jason en pantalla grande fue en 2009, en el remake y reboot de la saga, con 'Friday the 13th', dirigida por Marcus Nispel. A partir de ese momento estalló una batalla legal entre el director / productor del filme original, Sean Cunningham, y el guionista de la película, Victor Miller, que metió a toda la saga en un congelador, porque nadie podía hacer nada con Jason Voorhees hasta que esta situación se corrigiera. Esto se mantuvo hasta la decisión judicial de 2021: Miller se quedó con derechos sobre los elementos iniciales de la saga —como los personajes de Pamela Voorhees y el hecho de que Jason sea un niño—, Cunningham, con todo lo demás, hasta la idea del asesino tan grande como una montaña y que usa máscara de hockey. Esto dio algo de claridad legal para saber cómo seguir con la franquicia.
Si bien en lo que tiene que ver con televisión no se veía afectado por esta disputa sobre la propiedad de la saga —porque la pelea era en el campo del cine—, 'Crystal Lake' supone una especie de reinicio de lo que es la saga y se siente así. La historia de origen que hay aquí busca abrir más posibilidades y lo hace con solidez, mirando hacia atrás y recuperando todos esos elementos que han hecho de los filmes con Jason el placer culposo para los fanáticos del terror.
¿Qué tiene de las películas esta serie sobre el origen de Jason Voorhees?
Si bien 'Crystal Lake' no es solo sobre Jason, sí es sobre lo que pasa con él y cómo eso le afecta a su madre. Quienes han visto la primera película, estrenada en mayo de 1980, saben que no es un personaje para nada cuerdo; es más, en la original 'Friday the 13th', es Pamela Voorhees la asesina y Jason no es más que la razón para sus crímenes. Es recién desde la secuela, de 1981, que Jason se convierte en el gran matador de la saga, algo que 'Crystal Lake' entiende muy bien.
En ese sentido, la serie agarra los elementos dispares de la saga, hasta los sobrenaturales, y trata de buscarles una explicación que ayude a cohesionarlo todo. Esto sin dejar de lado esas escenas icónicas y decisiones de dirección que se han vuelto ya clásicas: la forma en que se muestra los ataques, los asesinatos, la reacción desproporcionada de las víctimas, la sangre en cantidades industriales y, en varias escenas, jugar con el punto de vista del asesino en primera persona. Y tal como sucede en el cine: Jason no es el que empieza matando, aquí hay varias personajes que matan, hasta llegar al punto de apoteosis para el fan del terror en el último episodio.
Porque 'Crystal Lake' regala una versión de Jason Voorhees que quizás no sea la definitiva, pero va en camino a ser lo que se espera de él, mientras de fondo suenan esos susurros como si dijeran 'ki' y 'ma' que siempre lo acompañan. Es decir, la serie de televisión da pistas a cada rato hacia lo que va a desembocar la historia y, para su cierre, entra de lleno al universo de 'Friday the 13th'. Hay algo de magia en eso.
Esto lo hace con giro tras giro, con una comprensión de que ese personaje que aterroriza a jóvenes en un campamento en medio de la nada es, a su vez, el resultado de acciones de otras personas y que, si no puede morir y es una fuerza imposible de detener, es porque el trauma sobre sí mismo no es posible de tratar: Jason es lo que queda del dolor de un niño y de cómo el azar, a veces, bajo las condiciones específicas, va a crear monstruos.
Lo que esconde un pueblo como Crystal Lake
'Crystal Lake' tiene un elenco coral y varias historias que se interconectan para explicar el peligro que va a existir en esa zona, incluso ante el desconocimiento de los propios habitantes del pueblo. No hay impunidad ni negligencia, es solo quemeimportismo y poca claridad sobre lo que acecha en el bosque. Esa es la fuerza de una serie que cuenta una historia y, al mismo tiempo, decide rellenar los espacios vacíos en el ADN del argumento original. Al aterrizarlo todo a la dinámica del pueblo, no hay más remedio.
La serie que desarrolla y comanda Brad Caleb Kane —que ya había trabajado como guionista y productor ejecutivo de 'It: Welcome to Derry'— da en el clavo. Es horror, es slasher, es Jason, pero es drama, misterio y personajes que se desarrollan de maneras insospechadas, para llegar al lugar que todos conocen.
Jason Voorhees reaparece por primera vez en muchos años en 'Crystal Lake'. / Foto: Peacock
El resultado es curioso, tanto como el hecho de Brad Caleb Kane, el mismo que comandó al equipo y movió el argumento de 'Crystal Lake', es también un actor y cantante que hace casi 30 años fue la voz con la que cantaba Aladino en la película animada 'Aladdin', de Disney, y que en 1993 cantó como el personaje en la entrega de los Oscars. Sí, no hay cómo superar este dato.