Desde Inglaterra aseguran que el club busca activamente una salida para él, ya sea en forma de préstamo o venta definitiva en el próximo mercado de invierno. Antes del Chelsea, Kendry Páez ya estuvo en el Estraburgo de Francia y River Plate de Argentina.
El técnico Xabi Alonso ha dejado claro que no cuenta con el ecuatoriano. Así, la ilusión de ver a un Kendry Páez brillando en la Premier League se va apagando, de la misma manera en que se apagó la de otras jóvenes promesas que salieron del país con cartel de estrella y se quedaron en el camino.
Otros tricolores que no lograron brillar
Uno de los casos más emblemáticos es el de Stiven Plaza. El delantero formado en el club Norte América de Guayaquil y con un paso por Deportivo Azogues, Aucas e Independiente del Valle deslumbró con su velocidad y olfato goleador.
El propio Ronaldo Nazário, entonces presidente del Real Valladolid, viajó a Ecuador para cerrar personalmente el fichaje, cuando el atacante nacional tenía 19 años.
En 2019 el club español desembolsó alrededor de dos millones de dólares (algunas versiones elevan la cifra cerca de los tres millones) por el 65 por ciento de sus derechos.
Plaza llegó a España y debutó en LaLiga, pero apenas sumó dos partidos con el primer equipo. Las lesiones, la falta de minutos y las dificultades para adaptarse al ritmo europeo lo relegaron al filial y a cesiones.
Pasó por Trabzonspor de Turquía, New York Red Bulls II en Estados Unidos, regresó a Ecuador con Aucas y Guayaquil City, y luego transitó por México.
En 2025 intentó una nueva oportunidad en Rumanía con el Otelul Galati y el Chindia Târgovite. Actualmente milita en Real Potosí de Bolivia, lejos del lugar que se le proyectaba.
Billy Arce es otro nombre que ilustra el mismo patrón. Formado en Independiente del Valle, el extremo esmeraldeño fue adquirido por el Brighton & Hove Albion de la Premier League en 2018.
El club inglés lo cedió de inmediato al Extremadura de la Segunda División española. Allí apenas disputó cuatro partidos y poco más de 100 minutos.
Los problemas de adaptación fueron evidentes y el propio club reconoció que el jugador tuvo dificultades para adaptarse a la liga.
Regresó a Ecuador en calidad de préstamo a Emelec, Barcelona y Liga de Quito. Después de rescindir con Brighton, recorrió Peñarol de Uruguay, varios clubes colombianos, Santos de Brasil y Mazatlán de México. Hoy juega en Bolívar de Bolivia, donde intenta recuperar el brillo que lo llevó a Europa.
José “Tin” Angulo representa uno de los episodios más dolorosos. Brilló con Independiente del Valle en la Copa Libertadores 2016, eliminando a River Plate y Boca Juniors en el camino hacia la final.
El Granada de España pagó cerca de 5 millones de dólares por su fichaje. El 16 de agosto del 2016 fue presentado con altas expectativas y firmó un contrato por cinco temporadas.
Días después, todo se derrumbó. La Conmebol notificó un positivo por cocaína en un control realizado durante la final de la Libertadores, cuando aún pertenecía al club ecuatoriano.
El Granada suspendió el contrato de inmediato y el Tribunal Arbitral del Deporte confirmó una sanción de cuatro años de inelegibilidad.
Angulo estuvo alejado del fútbol profesional hasta 2020. Luego regresó a Ecuador y militó en Barcelona SC y otros clubes locales, pero nunca recuperó el nivel que lo había convertido en una de las grandes esperanzas del fútbol nacional.
Óscar Zambrano también ilustra las dificultades del salto. Surgido en Liga de Quito, fue cedido al Hull City de Inglaterra en 2024.
Sumó algunos partidos y hasta marcó un gol, pero una sanción por doping (inicialmente de 16 meses, luego reducida a un año) interrumpió su progresión.
Cumplió la suspensión, jugó un tiempo en Eslovenia y regresó a Hull City, aunque su consolidación en el fútbol inglés sigue pendiente y su protagonismo ha sido limitado.
Johan Mina deslumbró con la selección Sub-17 de Ecuador en el Sudamericano de 2019, donde fue una de las figuras y goleadores. Varios clubes europeos lo siguieron de cerca.
El Werder Bremen de Alemania se hizo con sus servicios. Sin embargo, no logró imponerse. En 2021 fue cedido al Estoril de Portugal y al año siguiente regresó a Emelec, sin encontrar la continuidad esperada.
Jugó en el filial del Bremen y, tras salir libre, pasó por el Maricá de Brasil. Actualmente milita en Astillero, un equipo de la Segunda Categoría ecuatoriana.
Bryan Cabezas también integra el listado de casos representativos. Fue una de las figuras de Independiente del Valle en la histórica campaña de la Libertadores 2016, especialmente ante River y Boca.
El Atalanta de Italia pagó una cifra cercana a los dos millones de euros por su pase. En la Serie A apenas disputó un partido.
Luego fue cedido a Panathinaikos de Grecia, Avellino de Italia, Fluminense de Brasil y Emelec. Pasó también por Turquía. Hoy juega en Universitario de Vinto de Bolivia, lejos de la proyección que se le había atribuido.
Moisés Caicedo, Piero Hincapié, Willian Pacho, entre otros son la excepción
La lista es larga. Sin embargo, el fútbol ecuatoriano también tiene ejemplos de jugadores que salieron jóvenes y sí lograron despegar.
Moisés Caicedo se consolidó en el Chelsea y se convirtió en una de las figuras de la Premier League. Willian Pacho se afirmó en el Paris Saint-Germain, mientras que Piero Hincapié se estableció en el Arsenal después de pasar por el Bayer Leverkusen.
Estos casos demuestran que el talento existe y que el camino es posible cuando se combinan las condiciones adecuadas.
Todo depende de la disciplina
Wilson Carabalí, exjugador ecuatoriano, afirmó que los clubes forman a los jóvenes, pero todo depende del entorno y educación familiar.
“Pese a que muchos ya están jugando en los equipos de primera, a fin de cuentas son unos niños. A muchos les llega de golpe la fama, el dinero y todo eso los hace perder el rumbo. Es ahí donde tiene que estar la familia para enrumbar al joven", dijo Carabalí.
El exseleccionado nacional destacó que una vez en el exterior, estos jugadores piensan que pueden mantener el mismo estilo de vida que llevaban en el país y se chocan con clubes más estrictos.
“Afuera no solo vives del talento, se tiene que cumplir con jornadas intensas de entrenamientos y muchas reglas disciplinarias, a las que no están acostumbrados. Por eso muchos se regresan indicando que no se adaptaron”.
El factor anímico también puede afectar. “Los argentinos son los que más se adaptan cuando salen al exterior. Los colombianos, peruanos, brasileños y hasta chilenos nos parecemos mucho en eso, ya que los chicos buscan estar con sus amigos o familiares”.
El psicólogo deportivo David Yáñez coincide con Carabalí y acotó que los clubes deberían trabajar más con el entorno de los jugadores.
"Si bien hay clubes que se están preocupando por atender psicológicamente a sus jugadores, muchos lo hacen solo con los que ya están en primera. Considero que este tema debe ser tratado desde etapas formativas y en especial con la familia", comentó.
Yánez explicó que es importante trabajar con los familiares de los jugadores, en especial con los que tienen proyección, debido a que "adquieren herramientas para poder lidiar con todas las barreras que se le pueden presentar a un jugador".