Coloquialmente, son llamado "los Jaimes", porque ése es el nombre del abuelo, el hijo y también los nietos. Pero más peso simbólico tiene el apellido, Estrada, pues con solo pronunciarlo queda perfectamente claro que estamos hablando de una de las familias más poderosas de Manta, de auténticos caudillos de Manabí.
Por eso, la detención en Panamá de Jaime Estrada Bonilla, el padre, y Jaime Estrada Medranda, el hijo, ha causado un verdadero terremoto en Manabí. La DEA y la Justicia de de Estados Unidos prácticamente barren con una dinastía muy influyente en la economía y en el deporte de la provincia, pero sobre todo en la política.
Anecdóticamente, los Estrada jamás fueron militantes de izquierda. No al principio, al menos. Lo más gremial que registraba Jaime Estrada Bonilla era su participación en el gremio de ingenieros comerciales y en la Cámara de Industrias de Manta.
Jaime Estrada Bonilla, de Manabí al Congreso
La política partidista empezó allá, en 1998, cuando Jaime Estrada Bonilla se postuló para diputado por la Democracia Popular (DP), el partido de Jamil Mahuad, quien ganó ese año la Presidencia. Estrada Bonilla, que ya era un exitoso empresario y había llamado la atención pública por su gestión en la Autoridad Portuaria de Manta en 1997, descubrió que los contactos en el poder legislativo eran clave para expandir su influencia. Y los usó.
En la Comisión de lo Tributario, Fiscal y Bancario, por ejemplo, trataba asuntos relacionados con impuestos, finanzas y regulación económica. Y su presencia en la Comisión de Asuntos Manabitas, por su parte, le permitía intervenir en temas de interés provincial.
Un paréntesis necesario ya que estamos en 1998: Estrada Bonilla fundó el Manta Fútbol Club. Esa institución se convirtió en uno de los espacios de proyección pública de la familia que luego quedaría bajo la conducción de su hijo, que mezcló fútbol con política. Ya iremos a eso. Fin del paréntesis.
Mahuad fue derrocado en enero del año 2000, pero Jaime Estrada Bonilla no sufrió por el desgaste del líder de la DP. En 2002 logró en las urnas un segundo periodo legislativo y ganó un tercero en 2006, aunque al año siguiente salió por los cambios en el Congreso Nacional tras la irrupción de Rafael Correa.
De la Democracia Popular al correísmo
Jaime Estrada Bonilla abandonó a la DP, pero no la política. Creó su movimiento local, Sí Unidad Mantense, y en 2009 venció en la elección de Alcalde de Manta. Casi pierde, pero un polémico recuento de votos realizado por el Consejo Electoral en Quito le dio el triunfo. Estrada sacó apenas 364 votos de ventaja sobre Jorge Zambrano, que buscaba la reelección.
En procesos electorales posteriores, la estructura de este equipo político que encabezaba Estrada Bonilla se integró o alineó con otras plataformas provinciales (como el movimiento Sí Podemos), pero también terminó por acercarse a Alianza PAIS y a Rafael Correa. Curiosamente, el apoyo del correísno no fue suficiente para que Jaime Estrada Bonilla pudiera ganar la reelección en 2014, cuando cayó derrotado ante Jorge Zambrano, que se tomó la revancha.
El correísmo y Jaime Estrada Bonilla continuaron juntos, aunque el empresario volvió a caer derrotado en las elecciones para prefecto de Manabí de 2018. Desde entonces se abstuvo en participar en elecciones hasta 2026, cuando se candidatizó para la Alcadía de Manta, con 71 años. Su candidatura está legalmente en firme.
Jaime Estrada Medranda: Revolución Ciudadana, Asamblea y fútbol
El hijo, Jaime Estrada Medranda, aprovechó la influencia de su padre para construir una carrera política propia, aunque todos modos vinculada a la estructura política y deportiva de su familia. Y el fútbol fue el trampolín.
En 2010, a los 25 años, asumió la presidencia del Manta Fútbol Club y se convirtió en uno de los dirigentes más jóvenes del fútbol ecuatoriano. En 2019 llegó a la vicepresidencia de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), aunque su paso por la institución estuvo marcado por un conflicto de gobernabilidad e incluso intentó dar un golpe de estado al titular, Francisco Egas.
Uno de sus aliados en esa aventura rocambolesca fue Dalo Bucaram Pulley, presidente del club 9 de Octubre y hermano de Jacobo Bucaram.
El paso de Jaime Estrada Medranda por la FEF, pese a lo conflictivo, le dio amplia visibilidad en un ámbito que concentra relaciones con clubes, dirigentes, patrocinadores, organismos internacionales y autoridades públicas. De ahí, ya fue fácil dar el paso al proselitismo.
En 2023 fue candidato a la Alcaldía de Manta por el correísmo, pero perdió. Dos años después llegó a la Asamblea Nacional como representante de Manabí por Revolución Ciudadana, el nuevo nombre del correísmo.
Padre e hijo, candidaturas frustradas
En agosto de 2026 renunció a su curul para buscar la Prefectura de Manabí, pero con el auspicio de Sí Podemos, con la dinástica idea de que el padre sea Alcalde de Manta y el hijo maneje la provincia. Para entonces, Revolución Ciudadana ya estaba suspendido y la candidatura de Luisa González ya había sido descalificada por la autoridad electoral. Rafael Correa volcó todo su apoyo a los Estrada para así asegurar que dos figuras afines a Revolución Ciudadana obtengan el triunfo en un territorio que ese movimiento defiende a ultranza.
Sin embargo, la candidatura de Jaime Estrada Medranda también fue descalificada y quedó fuera de la papeleta electoral.
Al quedarse sin curul y también sin candidatura, Jaime Estrada Medranda, de 41 años y dos hijos menores de edad, estaba dedicado a sus negocios, a apoyar la postulación de su padre y a defender a Luisa González, detenida por el Caso Laberinto el 22 de octubre. Pero, con la captura de los dos Estrada en Panamá por pedido de la justicia de Estados Unidos, el panorama de los "Jaimitos" ha cambiado drásticamente y, quizás, su dinastía ha llegado a su fin.