El senador opositor Flávio Bolsonaro emuló a su padre, el exmandatario Jair Bolsonaro, al encabezar un paseo en moto en Belo Horizonte, donde miles de simpatizantes mostraron su apoyo en esta región clave para la segunda vuelta de las presidenciales.
En el último día de campaña, el candidato del ultraderechista Partido Liberal (PL) arrancó su agenda en la capital del estado de Minas Gerais, el segundo mayor colegio electoral y gran estado bisagra del país.
Subido a un tráiler en compañía de aliados, Flávio inició una marcha por el centro de la capital mineira, escoltado por cientos de motocicletas, y se dirigió hasta una plaza donde se concentraban miles de seguidores vestidos con los colores verde y amarillo de la bandera brasileña.
"El pueblo mineiro tendrá un presidente que no lanzará amenazas y que va a ser un socio de ustedes", dijo el senador de 45 años en sus redes sociales antes de emprender el paseo.
Históricamente, el candidato que se ha impuesto en Minas Gerais, un estado de rica industria agrícola y mineral, siempre ha llegado al Palacio de Planalto, sede de la Presidencia brasileña.
Sus seguidores le acompañaron al grito de "mito, mito, mito", como apodaban a su padre, actualmente condenado, inhabilitado y en prisión domiciliaria por intento de golpe de Estado tras perder la reelección en 2022 frente a Lula.
Brasil de cara a una segunda vuelta
Brasil, la mayor economía de América Latina, espera con ansia el resultado de las elecciones más reñidas de la historia reciente del país.
En la primera vuelta, Flávio fue el candidato más votado con el 47 % de los sufragios frente al 45 % que obtuvo Lula, en busca de su cuarto mandato no consecutivo. El primogénito de Bolsonaro también aventajó a su adversario en Minas Gerais en esa primera ronda.
Todas las encuestas de cara a la segunda vuelta sitúan a ambos en empate técnico. Una de las últimas, divulgada el jueves por la firma demoscópica Datafolha, mostró a los dos candidatos empatados con el 50 % de los votos válidos.
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Más actos por el cierre de campaña en Brasil
Tras el acto en Belo Horizonte, Flávio irá rumbo a Río de Janeiro, cuna política del bolsonarismo, donde caminará hasta la casa donde vivía su padre.
Por su parte, Lula comenzó el último día de campaña con una multitudinaria marcha precisamente en Río, donde se mostró "muy optimista" de cara a la segunda vuelta, a pesar de que las encuestas pronostican un desenlace extremadamente reñido.
El jefe de Estado tiene previsto viajar después a São Paulo para cerrar la campaña con otro paseo por las calles del centro de la ciudad más poblada del país.