El Festival del Sur 2026 celebra su vigésima sexta edición bajo el lema ANTIFA, las Jornadas comenzaron el 12 de octubre y se extenderán hasta el 14 de noviembre de 2026, plantean una reflexión sobre el contexto político y social desde las artes, manteniendo su apuesta por acercar la cultura a los barrios y las comunidades.
El director del Festival del Sur destaca el trabajo cultural en barrios y comunidades.
Santiago Gómez, director del festival, explica que el lema de este año responde a una postura crítica frente al fascismo y a las decisiones políticas que, desde su perspectiva, afectan al sector cultural. Este año le hemos puesto Antifa como un sinónimo de antifascismo, señala.
Gómez define al encuentro como un espacio contestatario desde el que artistas y gestores culturales expresan sus posiciones frente a la realidad del país.
Una apuesta cultural desde los territorios
La historia del Festival del Sur comenzó en el barrio La Magdalena, en el sur de Quito, con la participación de gestores culturales, artistas visuales y escénicos, y representantes barriales. Según Gómez, en sus inicios existían pocos espacios para que los creadores presentaran sus trabajos, especialmente fuera del centro y centro norte de la capital.
Esa necesidad marcó la identidad del encuentro. «La columna vertebral es trabajar dentro de esos barrios, dentro de esas comunas, dentro de esas parroquias, en los territorios», afirma el director. La propuesta busca que la programación no se limite a los escenarios de mayor visibilidad, sino que incluya distintas expresiones y procesos culturales comunitarios.
A lo largo de su trayectoria, el festival ha impulsado presentaciones y actividades en diversos espacios. De acuerdo con la organización, en sus 25 años de gestión sostenida ha programado más de 900 propuestas artísticas y culturales en más de 400 escenarios, con una asistencia estimada de 300.000 personas.
XXVI Festival del Sur – Jornadas Internacionales de Arte y Cultura, ANTIFA
Festival del Sur
Teatro, danza, música y diálogo
La edición de 2026 reúne distintas disciplinas, entre ellas teatro, música, danza, poesía, títeres, mimo y pintura mural. También contempla talleres y conversatorios sobre arte, cultura y gestión cultural, además de presentaciones nacionales e internacionales.
Gómez estima que la programación contempla entre 80 y 120 espacios para la participación de artistas y gestores culturales. Entre las sedes mencionadas están el Teatro México, el Teatro Capitol y la Facultad de Artes de la Universidad Central del Ecuador, así como barrios de Quito, la parroquia de Lloa y el cantón Rumiñahui.
La agenda también llega a otros territorios. En noviembre, el festival prevé actividades en Macas, del 4 al 6, como parte de una iniciativa vinculada a las infancias. Gómez explica que la programación está dirigida a públicos diversos, desde niños y adolescentes hasta jóvenes, adultos y personas mayores.
Redes culturales más allá del festival
Para Gómez, uno de los resultados más importantes de las jornadas es la posibilidad de sostener vínculos entre artistas, gestores y comunidades una vez concluida la programación. El trabajo conjunto, explica, permite impulsar nuevos encuentros, conversatorios y procesos de organización cultural en los territorios.
XXVI Festival del Sur – Jornadas Internacionales de Arte y Cultura, ANTIFA
Festival del sur
Los espacios de diálogo también buscan fortalecer la relación entre los gestores y las instituciones públicas, especialmente en asuntos de financiamiento y políticas culturales. Gómez señala que estas conversaciones permiten establecer criterios comunes y plantear demandas al Estado en torno al apoyo a las actividades artísticas.
El director menciona que esta edición cuenta con el auspicio del Instituto de Fomento a las Artes, Innovación y Creatividades (IFAIC), entidad que, según indicó, forma parte del apoyo institucional al festival.
Con un equipo central de alrededor de 12 personas y colaboradores en distintos territorios, el Festival del Sur mantiene su objetivo de ampliar los espacios de participación cultural. En esta edición, el lema ANTIFA articula esa trayectoria comunitaria con una lectura crítica de la coyuntura política y social.