Cinco ecuatorianos fueron detenidos esta semana, el 4 de noviembre de 2026, durante operativos coordinados en Guayaquil y Panamá, en una investigación por presuntos vínculos con el narcotráfico. Entre ellos figuran tres personas conocidas públicamente: Jaime Estrada Medranda, su padre, Jaime Estrada Bonilla, y Jacobo Bucaram. Los detenidos podrían ser extraditados a Estados Unidos.
La red que, según la justicia de Estados Unidos, integraban Jaime Estrada Medranda y su padre, Jaime Estrada Bonilla, habría utilizado durante más de una década una empresa exportadora de productos del mar para movilizar cocaína desde Ecuador hacia mercados internacionales.
La acusación de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York describe un esquema que aprovechaba los canales del comercio legal para presuntamente ocultar droga en contenedores, entre cargamentos de atún.
Los dos Estrada eran propietarios y directivos de una importante compañía exportadora con sede cerca de Manta. De acuerdo con el expediente divulgado por el Gobierno de Estados Unidos, sus relaciones comerciales con países de América y Europa habrían facilitado el traslado de toneladas de cocaína a través de puertos internacionales.
La droga se ocultaba entre productos del mar
El mecanismo habría comenzado con pedidos comerciales legítimos. Los presuntos narcotraficantes compraban productos del mar mediante los canales habituales de la compañía. Luego, la cocaína era introducida en los contenedores que transportaban esa mercancía hacia los puertos de destino.
La Fiscalía sostiene que los Estrada cobraban por permitir el uso de esos contenedores. Los pagos se habrían realizado en efectivo, en sus viviendas o en habitaciones de hoteles. El valor dependía de una tarifa por kilogramo o de una suma fija que podía llegar a varios cientos de miles de dólares por envío.
Para coordinar las operaciones y reducir su contacto directo con los narcotraficantes, los dos procesados habrían recurrido a intermediarios. Entre ellos, la acusación menciona a Jacobo Bucaram Pulley, Geovanny Fernández Menéndez y William José Briones López, alias ‘Cachete’.
De Ecuador hacia México, Estados Unidos y Europa
La acusación describe a Ecuador como un punto de tránsito de cocaína por su ubicación entre Colombia y Perú, dos de los principales países productores de esta droga. Según el Departamento de Justicia, alrededor del 70% de la oferta mundial de cocaína ingresaría al país, atravesaría su territorio y saldría hacia mercados internacionales.
Entre los principales puntos de salida señalados constan los puertos de Manta y Guayaquil. Desde allí, los cargamentos podían continuar por rutas marítimas comerciales hacia Estados Unidos y Europa. El documento también menciona el uso de buques portacontenedores y otras embarcaciones que transportan productos legales, así como barcos pesqueros y lanchas rápidas.
México aparece en uno de los episodios concretos descritos por la Fiscalía. Entre marzo y agosto de 2026, Jaime Estrada Medranda, Jacobo Bucaram, Geovanny Fernández y William Briones habrían coordinado el envío de aproximadamente 2.000 kilogramos de cocaína hacia ese país. La droga debía viajar en cargamentos de la exportadora y, desde México, seguir su ruta hacia Estados Unidos.
Un contenedor con atún fue decomisado en Guayaquil
El expediente también recoge un decomiso ocurrido el 27 de mayo de 2023 en el puerto de Guayaquil. La Policía encontró alrededor de 1.444 kilogramos de cocaína dentro de un contenedor de la empresa vinculada con los Estrada. En los documentos de embarque constaban latas de atún en aceite de girasol como mercancía declarada.
La droga estaba escondida en bolsas negras de lona y la compañía figuraba como exportadora del contenedor. Para la Fiscalía estadounidense, este caso ilustra cómo la empresa habría sido utilizada para movilizar cargamentos de cocaína desde Ecuador.
La acusación también señala que los Estrada mantenían acuerdos con narcotraficantes vinculados con los grupos de delincuencia organizada 'Los Choneros' y 'Los Lobos'. A cambio de su colaboración, estas organizaciones habrían brindado protección armada a las operaciones de exportación en Manta y otras zonas.
Los cinco ecuatorianos procesados enfrentan cargos en Estados Unidos por conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con ametralladoras. El Departamento de Justicia recuerda que se trata de acusaciones y que todos se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad.