El cuerpo de la activista polaca Monika Silva será trasladado desde Quito hasta Varsovia, Polonia, el sábado 31 de octubre de 2026. El anuncio fue realizado el 29 de octubre por el Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de las Mujeres (CEPAM Guayaquil) y el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH), representantes de la familia.
Según el comunicado conjunto, el proceso cuenta con la documentación nacional y el permiso emitido por el Gobierno de Polonia, requisitos que permiten concretar el traslado de los restos hasta su país de origen.
Monika Silva será repatriada tras completar los trámites
La confirmación llega después de varios días de espera por la documentación necesaria para continuar con el procedimiento. El 23 de octubre, la madre de la activista fue notificada por la funeraria en Polonia de que había recibido el certificado de defunción, según una publicación difundida por amigos de Monika.
Con ese documento se debía continuar el proceso de traducción y completar los requisitos para el traslado internacional. La autorización del Gobierno polaco y la documentación nacional ya fueron obtenidas, informó la defensa técnica de la familia. El CEPAM y el CDH también reconocieron el trabajo de la funeraria seleccionada por el Gobierno polaco y los familiares. Las organizaciones señalaron que este tipo de gestiones requiere coordinación entre instituciones de distintos países.
El cuerpo de Monika Silva fue retirado del Centro Forense de Santa Elena el 15 de octubre de 2026, después de permanecer 129 días en sus instalaciones. Más de 60 personas acudieron a despedirla con flores y música antes de que sus restos fueran trasladados para continuar el procedimiento de repatriación.
La entrega se concretó luego de que se aplazara la fecha inicialmente prevista para septiembre por trámites documentales. La familia busca trasladar los restos a Polonia para realizar nuevos exámenes forenses.
La investigación por la muerte de Monika Silva continuará en Ecuador
En el comunicado del 29 de octubre, el CEPAM y el CDH aclararon que la repatriación no representa el cierre del caso. Las organizaciones, que ejercen la defensa técnica de la familia, señalaron que continuarán exigiendo justicia y transparencia en la investigación sobre la muerte de la activista.
Monika Silva, cuyo nombre completo era Mónika Martyna Koniuszek, fue hallada sin vida el 8 de junio de 2026 en una vivienda del sector El Tigrillo, en Montañita, provincia de Santa Elena. La Fiscalía General del Estado abrió una investigación previa el 9 de junio para esclarecer las circunstancias del fallecimiento. Dos días después informó que había solicitado cooperación internacional para incorporar peritos extranjeros a las diligencias.
Los resultados de la autopsia médico-legal, divulgados por la defensa familiar, señalaron que la activista murió por asfixia mecánica mediante constricción del cuello por mecanismos combinados. La defensa solicitó que se investigue un posible femicidio, tanto en el ámbito íntimo o familiar como en relación con su labor como defensora de derechos humanos y activista anticorrupción.
Las organizaciones reiteraron que buscarán que la investigación determine las responsabilidades correspondientes, incluidos los posibles autores materiales e intelectuales de su muerte.