La inteligencia artificial se convirtió en un eje de cooperación para los países en la Cumbre Iberoamericana, que acordaron crear una alianza regional para impulsar el desarrollo de esta tecnología y reducir la dependencia de modelos extranjeros. La iniciativa busca proteger la diversidad lingüística y cultural, además de promover sistemas seguros y centrados en las personas.
El acuerdo se alcanzó el 3 de noviembre de 2026, durante la primera Reunión Ministerial Iberoamericana de Transformación Digital e Inteligencia Artificial, realizada en Madrid, España. En el encuentro participaron representantes de los países de la región, quienes aprobaron la Declaración de Madrid y acordaron impulsar la Alianza Iberoamericana de Inteligencia Artificial.
La propuesta busca establecer una agenda común para el desarrollo tecnológico, mediante mecanismos de cooperación que permitan compartir conocimientos, fortalecer las capacidades digitales y aprovechar las oportunidades de esta tecnología en distintos sectores.
La inteligencia artificial y la soberanía digital de Iberoamérica
Uno de los principales objetivos de la alianza es reducir la dependencia de modelos tecnológicos entrenados mayoritariamente en inglés. Los países participantes plantearon la necesidad de que los sistemas de inteligencia artificial reconozcan y procesen adecuadamente el español, el portugués y las lenguas indígenas.
La diversidad lingüística es uno de los ejes del acuerdo, debido a que los modelos tecnológicos deben responder a las características culturales y sociales de las poblaciones que los utilizan. Para desarrollar esta capacidad, la alianza contempla tres componentes operativos:
- El primero consiste en crear un espacio iberoamericano de datos e interoperabilidad que facilite el intercambio seguro de información entre los países, bajo las condiciones y normas que establezca cada Estado.
- El segundo eje contempla la colaboración técnica para desarrollar modelos de lenguaje y sistemas de inteligencia artificial adaptados a las lenguas de la región.
- El tercero plantea cooperar en el acceso a capacidades de cómputo para ejecutar proyectos específicos y aplicaciones de alto rendimiento.
La iniciativa aprovechará desarrollos tecnológicos que ya existen en la región, como ALIA, un proyecto de modelos de lenguaje en español; AMALIA, de Portugal; Latam GPT, impulsado en Chile; y SoberanIA, de Brasil. El esquema contempla contribuciones anuales de entre 60.000 y 500.000 euros, mientras que España inició los trámites para aportar dos millones de euros a través de la Secretaría General Iberoamericana.
La Declaración de Madrid plantea 13 prioridades para la IA
Además de impulsar la cooperación tecnológica, los ministros aprobaron la Declaración de Madrid, un documento que establece 13 prioridades para promover el desarrollo y uso responsable de la inteligencia artificial. El compromiso plantea situar a las personas en el centro de las decisiones tecnológicas, con garantías para los derechos humanos, las libertades fundamentales, la privacidad y la protección de datos.
Entre los puntos acordados constan la promoción de entornos digitales seguros y adecuados a cada edad, la incorporación de medidas de seguridad desde el diseño de los sistemas y la prevención de la discriminación en el acceso a estas herramientas. El documento también incluye acciones para prevenir el fraude, la suplantación de identidad, la explotación y los usos maliciosos o engañosos de la inteligencia artificial.
Ecuador y la Inteligencia Artificial
La discusión abarca sectores como la educación, la salud, la ciencia, la innovación y la modernización de los servicios públicos. En Ecuador, por ejemplo, la incorporación de herramientas de IA en el sistema educativo forma parte del programa Aula Digital, que contempla recursos tecnológicos para estudiantes y docentes.
La cooperación regional también busca reducir las brechas de acceso y fortalecer las capacidades institucionales, considerando que los países tienen diferentes niveles de desarrollo tecnológico y recursos disponibles. Los acuerdos serán elevados a la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, prevista para el 4 y 5 de noviembre de 2026 en Madrid. En esa instancia se buscará ratificar la alianza y abrir el proceso de adhesión voluntaria de los países.