España recibió este 3 de noviembre el inicio de las actividades previas a la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid, mientras la Policía desalojaba el campamento instalado en la Puerta del Sol para reclamar el derecho a una vivienda digna y asequible. El operativo terminó con dos personas detenidas por resistencia a la autoridad.
La intervención se desarrolló durante la madrugada y contó con la participación de 400 agentes. Al momento del desalojo, alrededor de 300 personas permanecían en el lugar, la mayoría descansando en las tiendas de campaña que todavía ocupaban parte de la plaza. La operación se realizó sin incidentes importantes, al margen de las dos detenciones, mientras los servicios de limpieza del Ayuntamiento de Madrid comenzaron a retirar las estructuras y pertenencias que quedaron en el espacio público.
Madrid recibe la Cumbre Iberoamericana tras 38 días de protestas
La Puerta del Sol fue ocupada desde el 26 de septiembre por una movilización que comenzó para exigir respuestas ante el incremento de los precios del alquiler y las dificultades para acceder a una vivienda. La protesta surgió después del desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que falleció posteriormente y que había residido durante siete décadas en el mismo domicilio.
La concentración llegó a reunir a unas 1.800 personas en la céntrica plaza madrileña, aunque su número disminuyó progresivamente durante las últimas semanas por decisión de los propios participantes. La movilización también modificó sus demandas iniciales con la incorporación de diferentes colectivos y reivindicaciones sociales. Entre ellos había grupos antifascistas, anticomunistas, propalestinos y defensores de los derechos de las personas LGTBI, además de personas sin hogar que encontraron alojamiento en el campamento.
Parte de los organizadores había anunciado el desmantelamiento progresivo de la acampada para trasladar sus actividades a otros barrios y preparar la huelga general convocada para el 11 de noviembre. La convocatoria sindical plantea reivindicaciones relacionadas con el acceso a la vivienda y la disponibilidad de salarios suficientes para costearla.
La Cumbre Iberoamericana coincide con el desalojo de Puerta del Sol
El operativo se produjo un día antes de la inauguración de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, prevista para el 4 y 5 de noviembre en Madrid. El encuentro reunirá a representantes de los 22 países que integran la comunidad iberoamericana.
La agenda contempla reuniones diplomáticas y espacios de diálogo sobre cooperación regional, educación, innovación y desarrollo sostenible. La cita busca fortalecer los mecanismos de coordinación entre América Latina, España, Portugal y Andorra, bajo el lema 'Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo'.
La organización de esta edición corresponde a España, que asumió la Secretaría Pro Tempore de la Comunidad Iberoamericana durante la cumbre celebrada en Cuenca, Ecuador, en 2024. Entre los temas previstos para esta trigésima edición constan iniciativas sobre movilidad académica, inteligencia artificial y políticas de cuidados.
La representación ecuatoriana estará encabezada por la vicepresidenta María José Pinto, mientras que el canciller Roberto Kury tiene previsto participar en las actividades diplomáticas de Madrid.
Las autoridades de Madrid mantenían diferencias por la acampada
La permanencia del campamento también generó desacuerdos entre las autoridades regionales y municipales de Madrid, que solicitaban recuperar el uso habitual de la Puerta del Sol, y la anterior Delegación del Gobierno central, que se oponía al desalojo mientras no existieran afectaciones a la seguridad o al orden público.
En un comunicado, la Delegación del Gobierno señaló que el desmantelamiento se había desarrollado de manera progresiva durante los últimos días y sin violencia. La institución justificó la intervención en la necesidad de proteger a las personas y los bienes, garantizar el ejercicio de los derechos fundamentales y recuperar el uso ordinario de la plaza.
Después del operativo, los servicios municipales trasladaron las tiendas de campaña a depósitos del Ayuntamiento para entregarlas a las personas que las reclamen. La retirada de las estructuras permitió iniciar las labores de limpieza en uno de los espacios de mayor actividad comercial y turística de la capital española.