El entrenador del Real Madrid, Jose Mourinho, vive quejándose. No hay autocrítica. Para él, todo es culpa del resto, menos de su equipo de trabajo. Ese ha sido su denominador común en sus conferencias de prensa desde que llegó a España y ha servido para desviar la atención de una realidad cruda: su equipo juega mal.
José Mourinho ha recuperado uno de los rasgos más reconocibles de su carrera: utilizar las declaraciones públicas para alimentar el debate alrededor del arbitraje.
La postura del portugués ha pasado de las insinuaciones a las críticas directas. Primero evitó comparecer ante los medios después del encuentro contra el Villarreal. Luego, en la rueda de prensa previa al partido de Champions League frente a la Roma, aseguró que no quería hablar del arbitraje, pero terminó dejando varias frases que mantuvieron viva la controversia. "El primer minuto es suficiente para quien sabe".
Cuando le preguntaron por lo ocurrido ante el Villarreal, Mourinho intentó cerrar el tema. Sin embargo, ante la insistencia de los periodistas, invitó a revisar el comienzo de aquel partido, sin explicar de forma directa qué decisión consideraba incorrecta.
"Les invito a ver solo el primer minuto del partido contra el Villarreal. Basta con ver el primer minuto. Si quieres, el sábado comentamos. El primer minuto es suficiente para quien sabe".
El técnico también fue consultado sobre si confía más en los árbitros de la Champions League que en los de la competición española. Su respuesta fue ambigua: expresó confianza en los colegiados, pero señaló un detalle que, según dijo, le genera incomodidad.
"Me fío de todos los árbitros. La única cosa que me hace hacer así en la nariz es cuando por norma se sabe el nombre del árbitro 24 horas antes del partido y al final se sabe con tres semanas antes del partido. Este es el único tipo de cosas que no me hacen confortable".
La referencia apuntaba a la designación arbitral del clásico entre Barcelona y Real Madrid, prevista para el 25 de octubre. Mourinho no presentó pruebas de una irregularidad relacionada con ese anuncio, pero dejó claro que la anticipación le resultaba sospechosa o, al menos, incómoda.
En contra de la prensa
Las preguntas sobre el arbitraje llevaron al entrenador a dirigir sus críticas hacia los medios de comunicación. Mourinho consideró que los periodistas españoles no estaban abordando de manera suficientemente directa las polémicas que rodean al equipo. Por ejemplo, si creía que los jugadores de su equipo se sienten limitados en los partidos de LaLiga porque los árbitros exageran con las sanciones.
"Cuando tú me haces esta pregunta, sabes la respuesta, pero, por algún motivo, no lo quieres decir tú. Veo a la gente de la comunicación en España poco directa, digo yo, pocas opiniones directas, concretas sobre situaciones que no tienen espacio para la duda”.
La sanción a Vinícius Junior, otra razón para protestar
Este miércoles 14 de octubre, el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol anunció una suspensión de cuatro partidos para Vinícius Junior. El brasileño había sido expulsado ante el Villarreal por tirar del cabello de un adversario cuando el balón no estaba en disputa entre ambos. El acta arbitral también recogió su comportamiento posterior a la tarjeta roja.
Mourinho cuestionó el momento elegido para hacer pública la resolución, apenas dos horas antes del partido de Champions League contra la Roma. "Hacen las cosas sin vergüenza", dijo. Su reclamo no se centró, principalmente, en la cantidad de encuentros de suspensión, sino en la posible repercusión que el anuncio podía tener sobre el futbolista antes del compromiso europeo.
"La pregunta es al Comité, por qué motivo ha hecho salir la sanción en este momento. Si haces esta pregunta es, seguramente, porque piensas que le puede afectar. Deberías preguntar al Comité por qué no lo ha hecho esta mañana, mañana por la mañana y por qué lo hacen dos horas antes de un partido que es importante para el Real Madrid. No olvidar que el Real Madrid es un club español".
La sanción deja a Vinícius fuera de los compromisos ligueros ante Sevilla, FC Barcelona, Racing de Santander y Valencia, salvo que prospere una apelación. La ausencia en el clásico convierte la decisión disciplinaria en un asunto especialmente sensible para el club blanco. Sin embargo, el horario del anuncio, por sí solo, no demuestra que el organismo actuara con la intención de perjudicar al jugador o al equipo.
Y no podía falta el caso Negreira y la comparación con el Calciopoli
Mourinho también se refirió al caso Negreira, que trata sobre la investigación ante los pagos realizados por FC Barcelona a sociedades vinculadas a José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros.
En declaraciones a Prime Video Italia, el portugués comparó la respuesta española con las consecuencias del Calciopoli, el escándalo que sacudió al fútbol italiano en 2006 y provocó sanciones deportivas, entre ellas el descenso de la Juventus.
"Enhorabuena a los italianos, ¿sabes por qué? Porque es el único país donde el Calciopoli ha sido el Calciopoli. Porque en España con lo que ha pasado, y todos saben lo que ha pasado, y parece que todavía no se respira muy bien. Hasta ahora no ha pasado nada. No ha pasado nada".
Cuando le preguntaron qué ocurriría si no hubiera consecuencias por el caso español, fue todavía más contundente: "Si no pasa nada es quizás el escándalo más grande de corrupción en el arbitraje mundial".