Las lluvias en Ecuador y las inundaciones registradas en varias provincias recuerdan la importancia de tener un plan familiar para responder ante una evacuación. La maleta de emergencia reúne los artículos necesarios para mantenerse a salvo durante los primeros días fuera de casa, pero también puede guardar pequeños objetos que ayudan a conservar la tranquilidad.
El impacto de las precipitaciones se ha reflejado en diferentes localidades. En Guayaquil, las inundaciones del 1 y 2 de noviembre obligaron a evacuar a 65 personas en el sector de Las Orquídeas. En Galápagos, tres personas fueron rescatadas de una vivienda en Bellavista, Santa Cruz, tras el desbordamiento de una encañada.
¿Qué debe tener una maleta de emergencia para las lluvias?
La primera regla es pensar en lo que necesitaría cada integrante de la familia si tuviera que salir de casa y permanecer varios días en otro lugar. La plataforma Alertas Ecuador recomienda preparar una mochila con provisiones para al menos tres días.
Entre los elementos esenciales están:
- el agua embotellada
- alimentos no perecibles que no necesiten refrigeración
- una muda de ropa
- una manta liviana
- una linterna
- pilas de repuesto
- una radio portátil
También conviene incluir un silbato, dinero en efectivo y copias de las llaves de la vivienda.
Los documentos personales deben guardarse en una funda impermeable, junto con copias de identificaciones, documentos importantes de la vivienda y una lista con los números telefónicos de familiares. Una copia digital de los archivos, almacenada en un dispositivo o espacio seguro, puede servir como respaldo adicional.
El botiquín debe contener: gasas, vendas, curitas, alcohol antiséptico, mascarillas, guantes y los medicamentos de uso habitual que necesite cada integrante. Si alguien tiene una condición que requiere tratamiento continuo, es importante prever sus medicinas y llevar anotada la frecuencia de administración.
Prepara un kit para toda la familia
Una mochila familiar no puede ser igual para todos. Si hay bebés, se deben considerar pañales, toallitas húmedas, leche de fórmula o alimentos que consuman habitualmente, además de ropa adicional. En el caso de adultos mayores o personas con discapacidad, se deben incorporar sus medicamentos, lentes, audífonos, baterías, dispositivos de movilidad y cualquier artículo que necesiten para desenvolverse con seguridad.
Las mascotas también deben tener su propio espacio en el plan de emergencia. Incluye alimento suficiente, agua, recipientes, correa, transportadora, bolsas para recoger sus desechos y los medicamentos que necesiten. También es útil guardar una fotografía reciente del animal y sus datos de identificación.
Pequeños objetos que también importan
No todo lo que hace falta durante una emergencia tiene que ver con la alimentación o la higiene. Una fotografía familiar, una carta, un dibujo de los hijos o un pequeño objeto con valor sentimental pueden acompañar a una persona cuando debe abandonar su hogar. Estos objetos se pueden guardar en una funda impermeable, junto con una libreta, un lápiz y una tarjeta con los teléfonos de las personas de confianza.
Para los niños, un cuento pequeño, una hoja para dibujar o un juguete pueden ayudar a mantener una rutina durante el traslado o la permanencia en un alojamiento temporal. Para los adultos, unos audífonos o un objeto familiar pueden ofrecer un momento de tranquilidad, siempre que no dificulten escuchar las indicaciones de los organismos de emergencia.
¿Dónde guardar la maleta de emergencia y qué hacer durante una inundación?
La mochila debe permanecer en un lugar visible, seco y de fácil acceso, preferiblemente cerca de la puerta principal o de la ruta de evacuación. Es importante revisar periódicamente los alimentos, las pilas, las fechas de caducidad de los medicamentos y las prendas de vestir.
La preparación también incluye acordar un punto de encuentro y conocer las rutas de evacuación. Cada integrante debe saber a quién contactar y qué hacer si la familia se encuentra separada cuando se emita una alerta. El Ministerio de Salud Pública recomienda utilizar las rutas identificadas previamente, escuchar la radio y seguir las disposiciones de las autoridades. Los niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con discapacidad requieren atención prioritaria durante una evacuación.
Si se presenta una inundación, no se debe caminar ni conducir por calles cubiertas de agua, ya que la profundidad y la fuerza de la corriente pueden ser difíciles de calcular. También es necesario mantenerse alejado de cables eléctricos y no acercarse a ríos o quebradas que hayan aumentado su caudal.
La mochila es una herramienta de preparación, no una razón para exponerse al peligro. Si las autoridades disponen una evacuación, la prioridad es salir por una ruta segura, acudir al punto establecido y comunicarse con los organismos de emergencia a través del ECU 911.