sábado 07 de noviembre de 2026
OPINIÓN

El mundo tiene una deuda consigo mismo

La crisis migratoria y el narcotráfico persisten como desafíos invisibles para la ONU, mientras el mundo asiste a un desolador panorama de desinformación y deuda global.

Blasco Peñaherrera
Empresario, analista de temas nacionales e internacionales y docente universitario. Magíster en Asuntos Internacionales por The Fletcher School of Law and Diplomacy. Fue presidente de la Cámara de Comercio de Quito durante una década. Autor de dos libros y varios artículos de opinión. Recibió condecoraciones de la Cancillería por su trabajo en favor de la paz y del Municipio de Quito por su labor por la seguridad.

El estrepitoso sonido de la alarma que anunciaba la muerte despertó súbitamente a Shira. A tientas se calzó los zapatos, tomó su móvil, despertó a su anciana madre y ambas salieron desesperadas para salvar sus vidas. Bat Yam había sido blanco de misiles balísticos durante meses y cuando la infernal alarma sonaba, Shira sentía que se asfixiaba y que cada vez tenía menos deseos de vivir. Lograron llegar al búnker, acomodó a su madre en una silla, temblorosa tomó un vaso de agua, cerró los ojos y sintió que una lágrima de frustración y rabia resbalaba por su mejilla, mientras se preguntaba a sí misma: ¿Qué hemos hecho para merecer esto? ¿Cuándo podremos vivir en paz?

El otoño se había presentado inusualmente frío en Kostiantynivka. La mañana estaba despejada y por un instante Andriy recordó a su padre. El intenso sonido de la alarma lo trajo de golpe al presente. Miró la pantalla de su mando a distancia y comenzó a disparar. De pronto, al ver que aparecían columnas de humo y desaparecía todo, notó que sus fuerzas lo abandonaban. El silencio ensordecedor de su escondite y el helado viento que golpeaba su cara lo paralizaron. Tenía tan solo 18 años. Abatido bajó la cabeza, se puso de pie y se perdió entre los árboles caminando sin sentido. Mientras recogía las bellas hojas que habían caído al suelo, se preguntó a sí mismo: ¿Qué hemos hecho para merecer esto? ¿Cuándo podremos vivir en paz?

Había comenzado a llover en verano, por lo que Mario salió a sus clases más temprano. Le fascinaban las matemáticas, pero especialmente la física; y el espacio era su pasión. Equilibrándose entre piedras, troncos y pedazos de vereda, se extravió en su mundo de cálculos y ecuaciones. De repente vio cómo un automóvil flanqueado por dos motocicletas se aproximaba a gran velocidad y sintió un gélido escalofrío en la espalda. Tronaron las balas del narco, el automóvil se estrelló junto a la entrada de un terreno baldío. Salieron dos hombres heridos y comenzó el pavoroso sonido que atormentaba a todos durante tanto tiempo. Miró un poste de luz y dio un salto para intentar protegerse; en ese instante pudo ver el fogonazo de la bala que mataría sus sueños. El tiempo se detuvo, todo quedó en silencio; solo alcanzó a ver que el agua de la ciénaga en donde cayó se teñía de un intenso carmesí. Se sintió más ligero, cerró los ojos y pensó: ¿Qué hemos hecho para merecer esto? ¿Cuándo podremos vivir en paz?

Los instantes de desolación y horror de Shira, Mario y Andriy, que sin duda alguna se suman a los de tantos miles de personas en el mundo, tienen un elemento en común: el rotundo fracaso de los mecanismos creados para lograr una convivencia pacífica, en especial la Organización de Naciones Unidas, que en lugar de focalizar su accionar en el meollo de su génesis, ha dado mayor importancia a la promoción de ideas aberrantes y sueños opiáceos de fracasadas agendas ideológicas.

Cómo comprender que el máximo foro de la diplomacia mundial no haya logrado impedir o poner fin a la mayoría de las guerras desde su génesis, o que ni siquiera se inmute cuando los derechos fundamentales de las personas son pisoteados a diario por fanáticos dictadores. Cómo entender que, mientras en sociedades libres se han logrado dar los mayores avances tecnológicos y productivos de la historia, otras deban soportar el azote de la pobreza y el estancamiento causados por el populismo.

Cómo comprender que la migración se encuentre descontrolada, y el narcotráfico arrebate la vida a cientos de miles de inocentes siendo aún invisible en la agenda de la ONU. Cómo comprender que la migración se encuentre descontrolada, y el narcotráfico arrebate la vida a cientos de miles de inocentes siendo aún invisible en la agenda de la ONU.

Cómo entender y explicar a nuestros hijos que el futuro dependa de la paz armada y el equilibrio del terror. Sin duda alguna, el mundo tiene una inmensa deuda consigo mismo.

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