Reactivar las negociaciones y finalmente la paz entre Rusia y Ucrania se ha convertido en un nuevo objetivo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aunque las tensiones entre Washington y Kiev se incrementan por ello. Trump pidió al mandatario ucraniano Volodímir Zelenski alcanzar un acuerdo durante la jornada de conversaciones con el enviado Steve Witkoff, el 20 de octubre.
La reunión en Oslo busca abrir una nueva vía diplomática para poner fin a la invasión rusa iniciada en 2022. Tras ese encuentro, Witkoff tiene previsto viajar el miércoles 21 de octubre a San Petersburgo para transmitir una propuesta ucraniana destinada a relanzar los contactos.
Trump insiste en que Ucrania debe alcanzar un acuerdo
Desde el Despacho Oval, Trump afirmó el mismo 20 de octubre que le gustaría que las gestiones concluyeran con un pacto de paz. Pero señaló la animadversión entre Zelenski y Putin son un freno en los acuerdos diplomáticos.
El presidente estadounidense sostuvo que Ucrania debe mostrar voluntad de negociar y advirtió que, sin un acuerdo, la situación podría empeorar.
Además, volvió a cuestionar el costo del respaldo estadounidense a Kiev. Afirmó que su país ha destinado cientos de miles de millones de dólares a ayudas y armas, sin recibir beneficios a cambio.
Queremos que Zelensky llegue a un acuerdo, él puede hacerlo. (...) Ucrania debe tener la voluntad de pactar, dado que Estados Unidos ha gastado una fortuna, al igual que Europa. Europa ya está cansada de todo esto, y si no llegan a un acuerdo, a la larga, en mi opinión, la situación simplemente va a empeorar. Queremos que Zelensky llegue a un acuerdo, él puede hacerlo. (...) Ucrania debe tener la voluntad de pactar, dado que Estados Unidos ha gastado una fortuna, al igual que Europa. Europa ya está cansada de todo esto, y si no llegan a un acuerdo, a la larga, en mi opinión, la situación simplemente va a empeorar.
En ese contexto, responsabilizó a los ataques ucranianos contra instalaciones energéticas rusas del encarecimiento del diésel. Se trata de una atribución del mandatario, en medio de las presiones sobre los mercados de combustible por la guerra en Irán.
Las gestiones diplomáticas coinciden con denuncias de Zelenski sobre retrasos en las entregas de misiles interceptores Patriot, utilizados para defenderse de los ataques rusos.
El mandatario ucraniano también ha señalado interrupciones en el intercambio de inteligencia estadounidense y restricciones en la conexión a Starshield, un sistema satelital de uso militar. Zelenski atribuye esas dificultades a un intento de Washington de presionar a Ucrania para aceptar condiciones favorables a Rusia. El Gobierno estadounidense niega que busque forzar una capitulación ucraniana.
¿Qué acercó a Rusia y Estados Unidos?
El tema que ha acercado a Rusia y Estados Unidos, pero ha causado fricción con Ucrania, es el acuerdo de suministro de combustible anunciado por Trump y Putin el 9 de octubre, acompañado de un alivio de sanciones estadounidenses a Moscú.
Según el viceprimer ministro ruso, Alexandr Nóvak, el suministro previsto es de 300.000 toneladas de diésel en octubre, 500.000 en noviembre y hasta un millón en diciembre, con la posibilidad de alcanzar posteriormente tres millones de toneladas mensuales. Putin afirmó que Rusia está dispuesta a abastecer no solo al mercado estadounidense, sino mundial. Nóvak aseguró que las exportaciones no comprometerían el suministro interno ruso.
Kiev ha cuestionado que Washington negocie acuerdos económicos con Moscú mientras persisten los ataques contra territorio ucraniano.
¿Qué propone Ucrania para reactivar las negociaciones de paz?
El enviado estadounidense Steve Witkoff viajará el miércoles 21 de octubre a San Petersburgo para trasladar una propuesta que Zelenski presentó en Oslo. Aunque sus detalles no se han difundido por completo, incluye una reunión entre los líderes de Ucrania, Rusia y Estados Unidos.
El mandatario ucraniano explicó que la iniciativa contempla garantías de seguridad sólidas para su país después de la guerra y la posibilidad de abordar la cuestión territorial directamente entre los líderes.
También planteó medidas de desescalada para generar confianza, mediante distintas opciones de alto el fuego. Zelenski recordó que Kiev respaldó la propuesta estadounidense de una tregua energética y sostuvo que Moscú ha rechazado otras alternativas.
La reunión de Oslo contó con la participación del primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, y del presidente finlandés, Alexander Stubb. Ambos defendieron que Europa participe en las negociaciones y que no se adopten decisiones sobre Ucrania sin la intervención de ese país.
Los líderes nórdicos también señalaron que las conversaciones incluyen las sanciones contra Rusia y su posible flexibilización. Stubb consideró que hubo avances técnicos, aunque no se anunció un acuerdo de paz ni un nuevo alto el fuego.
Rusia estudiará la propuesta, pero descarta concesiones políticas
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó que Moscú examinará la propuesta que llevará Witkoff, aunque advirtió que no hará concesiones políticas.
Según declaraciones recogidas por agencias rusas, Lavrov expresó disposición a considerar ofertas que beneficien a Rusia en los ámbitos económico y financiero, pero rechazó que estas impliquen compromisos políticos a cambio.
La respuesta rusa y el resultado del viaje del enviado estadounidense serán claves para determinar si estos contactos permiten retomar las negociaciones.