Los Mirlos celebran 50 años de hacer música, medio siglo de cumbias con un sonido particular, que generan un estado de ánimo especial en quienes los escuchan en vivo. Este sonido distintivo ha trascendido generaciones, consolidando su legado en la escena musical.
El canto de Los Mirlos suena con fuerza generacional
"Los Mirlos es un grupo generacional, que transmite su música de generación en generación", dice Jorge Rodríguez, la cabeza y el motor de la agrupación desde 1973. Aunque la historia de este proyecto que cruza a su familia empezó un poco antes.
Jorge Rodríguez fundó a Los Mirlos en la década de los 70. Se llamaron inicialmente Los Saetas, cuando empezaron en el departamento amazónico de San Martín, al norte de Perú, en la ciudad de Moyobamba.
El ritmo los fue a buscar a la Amazonia. La cumbia se volvió importante en Perú y llegó a todos lados gracias al trabajo precursor de Enrique Delgado Montes y Jorge Rodríguez lo sabe: "Ya veníamos escuchando al maestro Enrique Delgado, que grabó unos discos de 45 y que fue el pionero de la cumbia peruana y de la música tropical peruana, allá por el año 66 y 67. Yo todavía estaba en Moyobamba y empecé a dar mis primeros pasos porque tenemos el talento, el don por parte de mi papá y eso hemos transmitido a toda la familia".
Por eso, Moyobamba no existe si no es parte de la identidad de Los Mirlos y viceversa. Fue en 1972 cuando se mudaron a Lima y eso significó el arranque de una historia de más de una treintena de discos. Hoy, este amor por un género en particular y una necesidad sonora específica se transmite de padres a hijos y de hijos a nietos; esa es la fuerza de la banda. Porque mientras Jorge Rodríguez habla sobre lo que significa este proyecto al que le ha dedicado la mayor parte de su vida, su hijo Jorge Luis Rodríguez lo acompaña. Él también es parte de Los Mirlos desde hace 20 años y toca la guitarra y el teclado.
"Esto viene, primeramente, del talento. El don de la música viene por la sangre", dice Jorge Rodríguez, mientras recuerda los ensayos del grupo cuando su hijo tenía cinco años y le pedía tocar el piano y él lo acercaba al instrumento y le decía cómo hacerlo. Así, el niño aprendió a tocar 'Feliz cumpleaños' y otros temas tradicionales.
—Mi abuelo también tocaba el acordeón y en las fiestas familiares él siempre tocaba y nosotros, los nietos, lo acompañábamos con las maracas —dice Jorge Luis Rodríguez.
—Él toca el acordeón igual que su abuelo —cuenta Jorge, señalando a su hijo—. Y ahora tenemos ese acordeón nosotros.
—Y lo mismo pasa ahora. Están ahora mis hijos y mis sobrinos en los ensayos, escuchando y con esas ganas de de querer tocar —termina Jorge Luis.
Así, Los Mirlos podrían sonar por muchos años más.
Jorge Rodríguez en un momento de su concierto el 17 de octubre de 2026, en Base, Distrito Creativo, en Quito / Foto: Cortesía @diecinueve_99
La cumbia de Los Mirlos cantadas con otros
En 2026 apareció el más reciente disco de Los Mirlos, 'The World meets Los Mirlos', un trabajo de duetos de la banda con artistas reconocidos de Latinoamérica y el mercado anglosajón. En este disco hay cruces con músicos como la banda 311, Juanes, Guaynaa, Los Bitchos, Bomba Estéreo y Los Bunkers, entre otros, y el resultado es increíble.
No solo se trata de mostrar la importancia regional del grupo, sino de cómo proyectos de Estados Unidos y de Inglaterra pueden acercarse a Los Mirlos y unir sus estilos con ese sonido particular que tienen.
Un sonido que han definido como cumbia amazónica psicodélica, en la que parece escucharse cómo suena el Amazonas peruano, con guitarras con efectos de reverb, chorus y tremolo que parecen venir del surf rock y de la banda sonora de las películas de James Bond. No solo es el ritmo, no es solo la cumbia, es el ambiente que los instrumentos generan y ellos lo saben muy bien.
"Desde nuestro primer long play, 'El sonido selvático', de 1973, hemos mantenido ese sonido de las guitarras, ahí hemos plasmado los sonidos exóticos que tiene la selva, para que nuestras guitarras se escuchen como el cantar de las aves. Y eso es lo que ha gustado, eso es lo que mantiene esa originalidad", sentencia Jorge Rodríguez, que comanda todo y usa una pandereta casi como batuta de director de orquesta.
Los Mirlos y el placer de tocar en todo sitio
La agrupación viaja y está viviendo una etapa de oro en la que sus canciones y sonidos. El 11 y el 18 de abril de 2025 se presentaron en el escenario del festival de Coachella, en California. El 17 de septiembre de 2026 salió al aire su presentación de 18 minutos en el Tiny Desk Concert, de la National Public Radio, NPR, hasta el momento la han visto más de dos millones de personas.
Jorge Rodríguez se lo toma muy en serio, para él se trata de un tema de representación de Perú y de la región en espacios que están a la vista de muchas personas. "Estamos muy contentos y agradecidos de tener esta oportunidad a esta edad y, por supuesto, a la edad que tienen Los Mirlos también, de seguir difundiendo la cumbia amazónica y pasando fronteras", dice Rodríguez, de una manera muy diplomática.
El 16 y el 17 se octubre pasados se presentaron en escenarios de Cuenca y Quito, respectivamente. Ecuador y Perú como un punto de encuentro, como países que comparten regiones, un terreno amazónico en común.
—Acá es lo mismo —dice Jorge Luis Rodríguez.
—Nosotros en la selva peruana decimos "ñañito, ñañito", así como ustedes también lo dicen —responde Jorge Luis Rodríguez y ríe.
Dice que están muy felices de visitar Ecuador y que, en el fondo, las dos naciones están unidas por los mismos ideales y luchas. "Aquí también hay muy buenos grupos musicales —dice Rodríguez papá—. Yo recuerdo por ejemplo a Los Jokers. Muy buenos.
Recomendación anotada.