Nelson Mero vive esa deficiencia a diario, pues toma seis buses para ir y regresar desde la Sergio Toral, en el noroeste de la ciudad, hasta Urdesa o el centro. Con la tarifa actual de 0,30 dólares gasta 1,80 dólares al día; si todas esas unidades cobraran los 0,45 dólares previstos para 2027, pagaría 2,70 dólares al día.
“Si mejoran el servicio y el estado de los buses, el aumento está razonablemente justificado. Pero si siguen tal y como están ahora, es muy injusto”, dice Mero, quien recorre a diario algunos de los trayectos más largos de la ciudad.
Integrar el sistema, mejorar la calidad del servicio y completar la Metrovía son tres de los retos que la próxima administración municipal encontrará sobre la mesa.
Desafío 1: un sistema que no está integrado
Cada bus que toma Mero es un pasaje distinto, porque los buses urbanos, la Metrovía y la Aerovía operan como piezas separadas. “Ninguno está integrado, ninguno se habla entre ellos”, resume Alejandro Chanabá Ruiz, docente de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol) y especialista en transporte.
El costo de esa falta de integración recae en quienes hacen transbordos, señala José Benavides, quien, al momento de ser consultado, viajaba del centro a la Alborada.
Hay personas que toman el transporte público cuatro o cinco veces al día y no les conviene Hay personas que cogen el transporte cuatro o cinco veces y no les conviene
Con el Integrador Tecnológico de Operación y Recaudo (ITOR), que la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) instala en los buses urbanos desde el 6 de octubre de 2026, el pasaje se pagará con la tarjeta La Guayaca, la misma de la Metrovía. La tarjeta será común, pero la tarifa no: cada bus cobrará 0,30, 0,45 o 0,50 dólares, según su equipamiento. Para quien hace varios transbordos al día, como Nelson Mero, cada unidad seguirá siendo un pasaje aparte.
En un documento entregado a Diario HOY, Chanabá plantea articular la Metrovía, los buses convencionales, los alimentadores y las terminales como una sola red, con integración operativa, tecnológica y tarifaria. También advierte que la sostenibilidad financiera del sistema deberá equilibrarse con la capacidad de pago de los usuarios.
Desafío 2: la calidad del servicio
Según la ATM, la instalación del ITOR concluirá a finales de enero de 2027 en los 1.942 buses urbanos de la ciudad. Hasta el 6 de octubre de 2026, unos 430 buses habían aprobado la revisión técnica exigida, según el gerente de la entidad, Edgar Lupera.
La ordenanza de tarifas establece que el pasaje de 0,45 dólares corresponde a los buses con cobro electrónico, y el de 0,50, a los que además tengan aire acondicionado y wifi; las unidades que no cumplan seguirán en 0,30 dólares. En paralelo, los transportistas reciben una compensación municipal de 1.134 dólares mensuales por unidad.
Mientras el sistema de cobro avanza, los usuarios todavía no ven cambios en las unidades. Mientras el sistema de cobro avanza, los usuarios todavía no ven cambios en las unidades.
“No hay comodidad en los asientos y todas las estructuras ya están dañadas”, afirma Benavides, quien coincide en que el estado de los buses no ha mejorado.
La conducción es otra queja. “Respetan las leyes cuando les conviene, cuando están con tiempo. Cuando no, se pasan la roja”, dice el usuario Nelson Mero sobre los choferes. “Paran cada cinco metros para recoger pasajeros, pero no para dejarlos”, agrega Benavides, quien sostiene que los buses deberían detenerse solo en los paraderos.
Chanabá, doncente de la Espol, considera necesario revisar las tarifas, pero advierte que el servicio no avanza al mismo ritmo. Su propuesta es condicionar el alza a metas anuales, con la renovación total de la flota en cinco años e indicadores que midan la calidad. “Todo se mide en función de cuántos buses hay, pero nunca desde el punto de vista del servicio”, advierte el experto
El sistema sigue siendo el mismo. Ya es momento de empezar a cambiarlo El sistema sigue siendo el mismo. Ya es momento de empezar a cambiarlo
Desafío 3: una Metrovía que no termina de crecer
La Metrovía opera con cuatro troncales. En febrero de 2026, la ATM proyectó que el 82% de su flota estaría renovada a finales de año.
La más reciente, la Troncal 4, superó los 7 millones de viajes en su primer año de operación. Se anunció con 104 buses en junio de 2025 y actualmente opera con 69, es decir, 35 menos de los ofrecidos, informó la ATM a Diario HOY.
“No sé si es un tema de unidades o de organización en los horarios y la rotación”, plantea Hugo Laverde, quien toma cada día un alimentador en Samanes hasta la terminal Río Daule, donde hace transbordo hacia la Universidad Católica. En hora pico, cuenta, puede esperar 20 o 25 minutos por un articulado, aunque ve alimentadores pasar vacíos cada pocos minutos.
Son verdaderas latas de sardinas, no hay nadie que ordene el ingreso de los usuarios. Son verdaderas latas de sardinas, no hay nadie que ordene el ingreso de los usuarios.
Chanabá propone medir resultados con indicadores públicos, como la regularidad del servicio, el tiempo de viaje y la satisfacción de los usuarios, y que esas metas se mantengan más allá de una administración.
¿Qué viene para el transporte público?
Si se cumple el cronograma de la ATM, el sistema de cobro electrónico estará instalado a finales de enero de 2027 y el nuevo pasaje empezará a regir antes de que el próximo alcalde asuma el cargo. Quien llegue a la Alcaldía recibirá el sistema en marcha, pero con los reclamos de los usuarios todavía pendientes.
Diario HOY solicitó además la versión de la ATM sobre el avance de la instalación, la renovación de la flota de la Metrovía y el financiamiento del subsidio de la tarjeta La Guayaca. La entidad agendó una entrevista para el 21 de octubre de 2026.