La diabetes en Ecuador tiene una cifra que enciende las alertas: cerca de la mitad de las personas que viven con esta enfermedad no sabe que la tiene. En muchos casos, el diagnóstico llega cuando ya se han desarrollado complicaciones de salud.
Diagnósticos tardíos, niños rechazados en escuelas y dificultades para recibir tratamiento: la diabetes revela problemas que van más allá de los hospitales.
La diabetes en Ecuador tiene una cifra que enciende las alertas: cerca de la mitad de las personas que viven con esta enfermedad no sabe que la tiene. En muchos casos, el diagnóstico llega cuando ya se han desarrollado complicaciones de salud.
Según los últimos datos recopilados por la Casa de la Diabetes, correspondientes a 2023, el 11,3 % de los ecuatorianos tiene esta enfermedad crónica. De ese grupo, aproximadamente el 50 % aún no cuenta con un diagnóstico.
Ana Fernanda Sánchez, directora de la Casa de la Diabetes, explicó a Diario HOY que la falta de detección oportuna es una de las principales preocupaciones, pues hay personas que descubren su condición cuando ya presentan problemas de salud asociados.
A las cifras de diabetes se suma otro indicador: el 63,6 % de la población adulta de entre 18 y 69 años presenta sobrepeso u obesidad, de acuerdo con la última encuesta STEPS, promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Sánchez explicó que la obesidad está relacionada con más de 200 patologías, entre ellas distintos tipos de cáncer, y constituye un factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares.
La preocupación también está en la edad de los pacientes. "Antes considerábamos, por ejemplo, la diabetes como una enfermedad de los adultos o adultos mayores, pero ahora hay más jóvenes y niños", recordó Sánchez, al referirse a cómo ha cambiado el panorama.
Entre los factores asociados a la diabetes tipo 2 mencionó los antecedentes familiares, el sedentarismo y la alimentación. También se refirió al estrés, la ansiedad y otros problemas de salud mental como elementos que pueden influir en su desarrollo.
Tener diabetes también puede convertirse en una barrera para estudiar o trabajar. Sánchez relató que a niños y adolescentes con diabetes tipo 1 se les ha llegado a negar la matrícula escolar debido al desconocimiento de docentes y autoridades educativas sobre el manejo de la enfermedad.
También denunció situaciones de discriminación cuando los estudiantes necesitan administrarse insulina o realizarse controles de glucosa. Según explicó, estos procedimientos han llegado a confundirse con el consumo de sustancias, lo que agrava el estigma que enfrentan los estudiantes.
En el ámbito laboral, el problema adquiere otras dimensiones. Algunos trabajadores evitan solicitar permisos para acudir a sus controles médicos. Esta situación puede provocar interrupciones en los tratamientos y complicaciones en el control de la enfermedad.
Ecuador cuenta con una Ley de Diabetes aprobada en 2004. Sin embargo, según Sánchez, esta normativa nunca tuvo un reglamento.
Ante esa situación, la Casa de la Diabetes presentó hace casi cinco años una propuesta de reforma integral ante la Asamblea Nacional. El proyecto busca fortalecer el diagnóstico oportuno, el acceso a tratamientos y la atención multidisciplinaria. También contempla medidas para evitar la discriminación en los espacios educativos y laborales.
Otro de sus planteamientos es mejorar la formación de los profesionales de salud para que puedan atender esta enfermedad desde el primer nivel de atención. "Eso ya está listo para segundo debate, solo se espera de que se ponga en la agenda legislativa para poder someterse a votación", aseguró Sánchez.
Sánchez explicó que existen diferentes tipos de diabetes, aunque tres son los más conocidos:
Diabetes tipo 1: se presenta frecuentemente en niños, adolescentes y adultos jóvenes. Ocurre cuando el páncreas deja de producir insulina o produce muy poca, por lo que requiere tratamiento con insulina desde el diagnóstico.
Diabetes tipo 2: es la más frecuente en Ecuador y el mundo. Está asociada con diversos factores, entre ellos la predisposición genética, el sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo. Su tratamiento puede incluir medicamentos orales, insulina o una combinación de ambos.
Diabetes gestacional: aparece durante el embarazo. Aunque puede desaparecer después del parto, las mujeres que la desarrollan tienen un mayor riesgo de presentar diabetes tipo 2 en el futuro.
La prevención también enfrenta un desafío: no todos los ecuatorianos tienen las mismas posibilidades económicas para mantener una alimentación saludable. "Nosotros no podemos estandarizar la recomendación", sostuvo la directora, quien insistió en que los profesionales deben conocer la situación socioeconómica de cada paciente antes de establecer pautas alimentarias.
Entre las principales recomendaciones mencionó:
Alimentación equilibrada: controlar las porciones, reducir el consumo de azúcares y grasas y combinar adecuadamente carbohidratos, verduras y proteínas.
Actividad física: realizar al menos 30 minutos diarios de ejercicio o movimiento, como caminar.
Cuidado de la salud mental: prestar atención al estrés, la ansiedad y las condiciones que afectan el bienestar emocional.
Educación alimentaria: aprender a distribuir los alimentos durante el día y adaptar las recomendaciones a las posibilidades económicas de cada familia.
La especialista puso como ejemplo la costumbre de incluir arroz, papas y otros carbohidratos en un mismo plato. Su recomendación es equilibrar las porciones e incorporar verduras y fuentes de proteína.
El próximo jueves 22 de octubre de 2026, Quito será sede de la Cumbre Nacional de Innovación en Obesidad y Diabetes: Retos y oportunidades para Ecuador.
El encuentro reunirá a representantes del sistema público de salud, ministerios, Asamblea Nacional, academia, organizaciones civiles y sociedades científicas.
Uno de los resultados previstos es la elaboración de una hoja de ruta con propuestas en materia de prevención, atención integral y reformas normativas. También se impulsará una firma simbólica de compromiso entre autoridades, especialistas y pacientes.




