lunes 12 de octubre de 2026
Fútbol

Congelamiento de óvulos: El fútbol femenino enfoca su mirada en el reloj biológico de sus jugadoras

El congelamiento de óvulos se ha convertido en una oferta para que las jugadoras puedan seguir su carrera sin arriesgar una eventual maternidad.

En pocas palabras

  • Congelamiento de óvulos: Técnica para preservar fertilidad en futbolistas ante la coincidencia de carrera y reloj biológico.
  • Avance deportivo: Clubes como Racing Louisville y Chelsea, junto a la RFEF, implementan programas de apoyo a la fertilidad.
  • Realidad en Ecuador: Aún no existen programas estructurados, pero se debate la importancia de la salud reproductiva integral para las deportistas.
Resumen generado por Thinkindot AI

El congelamiento de óvulos está ganando terreno en el fútbol femenino. Es una realidad en Estados Unidos y Europa. En Ecuador aún está lejos. Nació como una respuesta a la disyuntiva que enfrentaban algunas mujeres durante su etapa como deportistas: esperar para ser madres o arriesgar su carrera.

El problema está en el tiempo. Los años en los que una deportista puede desarrollar buena parte de su carrera profesional coinciden con una etapa en la que la edad comienza a ser un factor cada vez más importante para la fertilidad. No existe una frontera exacta, pero sí una coincidencia que el deporte profesional ya no pudo ignorar. Las mujeres quedaban expuestas a perder el contrato, el puesto o incluso la carrera.

El fútbol comenzó a cambiar las reglas en 2020. Ese año, FIFA estableció estándares laborales mínimos para las futbolistas, entre ellos una licencia de maternidad obligatoria de al menos 14 semanas, con una remuneración mínima equivalente a dos tercios del salario contractual. También incorporó medidas para proteger a las jugadoras frente a decisiones laborales vinculadas con el embarazo.

Una nueva propuesta:

La discusión dio un nuevo paso. Ya no se trata solamente de qué ocurre cuando una futbolista queda embarazada. ¿Qué puede hacer una jugadora para conservar la posibilidad de ser madre cuando su carrera deportiva está en su mejor momento?

Una de las respuestas que empieza a ganar espacio es la vitrificación de óvulos.

La vitrificación es una técnica de congelación ultrarrápida. Los óvulos se obtienen después de un proceso de estimulación ovárica y posteriormente se conservan a temperaturas extremadamente bajas, habitualmente mediante nitrógeno líquido.

Un riesgo real

La Sociedad Estadounidense de Medicina Reproductiva (ASRM) aclara que hay una diferencia fundamental entre preservar una posibilidad y garantizar una maternidad. El proceso no asegura que los óvulos sobrevivan a la descongelación, que fecunden, que se conviertan en embriones viables o que finalmente produzcan un nacimiento.

Tampoco existe una regla biológica universal que establezca que los óvulos pueden conservarse únicamente durante 10 o 15 años. El tiempo permitido depende de la legislación y de las condiciones de almacenamiento de cada país.

Es, por tanto, una herramienta de planificación reproductiva, no un seguro contra la infertilidad.

Racing Louisville abrió la puerta

El fútbol profesional comenzó a experimentar con esta posibilidad antes de que se convirtiera en un debate internacional.

En 2021, Racing Louisville, de la National Women's Soccer League estadounidense, llegó a un acuerdo con Kentucky Fertility Institute para ofrecer a sus jugadoras acceso gratuito a servicios de preservación de fertilidad y criopreservación. El club dio un paso adicional: se comprometió a cubrir los costos de almacenamiento de los óvulos incluso cuando una jugadora dejara de estar bajo contrato.

Se sumaron al cambio

En agosto de 2026, Chelsea Women anunció una alianza con Fertility Plus y creó un fondo específico para sus jugadoras.

El programa ofrece a todas las integrantes del equipo femenino acceso a apoyo personalizado en materia de fertilidad, incluidos estudios, tratamientos, asesoramiento y talleres. El club lo presentó como una forma de ampliar la atención de la salud de las futbolistas más allá de su rendimiento deportivo.

España se sumó a la iniciativa. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) firmó un acuerdo con la clínica Tambre para facilitar tratamientos de fertilidad a seleccionadas, árbitras y empleadas de la Federación. El convenio estará vigente hasta 2029.

La iniciativa fue planteada por las propias jugadoras y Alexia Putellas, una de sus figuras, se convirtió en la principal defensora. La futbolista resumió el conflicto al explicar que representar a un país implica utilizar el cuerpo en los años en los que también transcurre el reloj biológico de la maternidad.

No solamente el fútbol

En junio de 2025, la WTA creó la Fertility Protection Rule. La norma permite a las tenistas ausentarse del circuito para someterse a procedimientos de preservación de fertilidad, como la congelación de óvulos o embriones, y regresar con una protección especial de ranking.

Las jugadoras elegibles reciben un ingreso especial a la clasificación, calculado sobre su clasificación previa, que pueden utilizar para ingresar a determinados torneos después de su regreso.

UEFA también pide cambiar las reglas

La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) ha incorporado la salud reproductiva dentro de sus recomendaciones sobre salud femenina. Sus materiales de 2026 incluyen los tratamientos reproductivos —entre ellos la fertilización in vitro y la congelación de óvulos— entre las cuestiones que deberían ser contempladas dentro de las políticas laborales.

La recomendación también reconoce uno de los problemas estructurales del deporte femenino: la inseguridad laboral y la falta de apoyo pueden llevar a las deportistas a retrasar la maternidad o a sentir que deben elegir entre ser madres y continuar con su carrera.

¿En Ecuador?

Todavía no existe un programa específico y estructurado dentro de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) o de los clubes profesionales que contemple la congelación de óvulos como parte de la atención integral de sus futbolistas.

El deportólogo de las formativas de la FEF, Carlos Salazar, asegura que este tema “debe abordarse dentro de un concepto más amplio de salud reproductiva de la deportista”.

Para él, “una futbolista profesional puede encontrarse en los años de máximo rendimiento deportivo precisamente durante una etapa en la que también existen decisiones importantes respecto a su proyecto reproductivo. La posibilidad de preservar ovocitos puede ofrecer una alternativa, pero no debe interpretarse como una garantía de embarazo futuro, ni como una obligación para la deportista”.

Salazar considera que el verdadero desafío para el fútbol femenino debería ser desarrollar programas que contemplen salud menstrual, disponibilidad energética, salud ósea, anticoncepción, planificación familiar, preservación de la fertilidad, embarazo, posparto y retorno progresivo al entrenamiento y la competición.

“La congelación de óvulos puede ser una herramienta dentro de ese modelo, pero la decisión debe ser individual, informada y acompañada por especialistas en reproducción. El objetivo no debería ser que una futbolista tenga que elegir entre su carrera deportiva y su maternidad, sino que pueda desarrollar ambas dimensiones de su proyecto de vida con información, acompañamiento médico y condiciones deportivas adecuadas”.

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