jueves 15 de octubre de 2026
Combustible

El diésel tiende a escasear en el mundo, en medio de un complejo momento energético para Ecuador

A la compleja situación energética, Ecuador suma una nueva preocupación: los inventarios de diésel en el mundo se reducen. Por ahora, no hay escasez en el país.

En pocas palabras

  • Crisis global: El mundo enfrenta una contracción de inventarios de diésel, impactando el transporte y la generación eléctrica.
  • Ecuador afectado: El país importa el 89% del diésel, lo que eleva los costos y aumenta la preocupación por el desabastecimiento.
  • Posibles soluciones: Nuevas refinerías, estabilización geopolítica y transición a flotas alternativas podrían revertir la escasez.
Resumen generado por Thinkindot AI

Según el organismo internacional, los mercados mundiales de diésel se contrajeron de forma antiestacional en el tercer trimestre de 2026, debido a las prolongadas interrupciones en las exportaciones de Medio Oriente y Rusia, que obligaron a reducir las existencias.

Esto, sumado a una caída de inventarios mucho mayor de lo normal en el segundo trimestre de 2026, ha privado a los mercados de una cobertura de existencias crucial antes de la temporada alta de demanda invernal.

La demanda de diésel, relativamente inelástica al precio, se ha mantenido fuerte, respaldada por medidas gubernamentales destinadas a mitigar el impacto de los altos precios en los consumidores.

La caída de los inventarios, el aumento vertiginoso de los márgenes de refinación y el incremento de los niveles de precios en los mercados futuros han señalado la necesidad de suministros adicionales.

"Sin embargo, incluso con una rápida recuperación prevista en los procesos de refinación hacia fin de año, la oferta no alcanza para cubrir la demanda en el cuarto trimestre de 2026, por lo que es improbable que se repongan los inventarios perdidos, más allá de las fluctuaciones estacionales habituales, antes del segundo semestre de 2027", según el reporte en mención.

El lío geopolítico que impacta al diésel

La crisis global del diésel es un fenómeno estructural y geopolítico que impacta de manera directa a la economía mundial, ya que este combustible es el motor principal del transporte pesado (camiones y trenes), la maquinaria agrícola, el transporte marítimo, la industria pesada y los generadores de respaldo eléctrico.

Aunque el eco de la guerra en Medio Oriente y Rusia parezca lejano, el anuncio de la Agencia ya preocupa especialmente a los países que dependen de la importación de este derivado. En el caso de Ecuador, el 89% del diésel que se comercializa es importado, según datos del Banco Central del Ecuador. Esto, a pesar de que el país cuenta con refinerías, pero cuya oferta no abastece las necesidades.

Las presiones sobre el precio pueden constarse en las cifras de Petroecuador. Entre enero y septiembre de 2026, se importaron 3.621 millones de dólares en diésel Premium y Oil. Eso significó un 60% más que el mismo periodo de 2025, cuando se pagó 2.258 millones de dólares.

Mientras que en términos de volumen el incremento fue de apenas 4,8%.

En este escenario, la empresa estatal ha señalado que se garantiza el stock y, por ende el abastecimiento. Sin embargo, habrá que tener presente cómo evoluciona la situación eléctrica.

¿Qué puede cambiar el rumbo?

Para los analistas de mercado, hay tres posibilidades para que la crítica situación mundial se revierta:

  1. La velocidad con la que entren en funcionamiento nuevas megarefinerías proyectadas en Asia y Medio Oriente.
  2. La estabilización de los conflictos geopolíticos que afectan las rutas comerciales del Mar Rojo y la infraestructura energética de Europa del Este.
  3. La efectividad con la que los países logren acelerar la transición a flotas eléctricas o de combustibles alternativos en el transporte pesado para reducir la dependencia estructural del diésel.

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