La coalición militar liderada por Arabia Saudita, que interviene en el Yemen desde 2015, bombardeó el 13 de octubre el principal depósito de combustible en Saná, la capital yemení en manos de los rebeldes hutíes desde 2014. Esto, después de que la alianza emitiera una advertencia de que iba a golpear la instalación en Medio Oriente.
Las explosiones resonaron en toda la capital yemení. La cadena de televisión Al Masirah, controlada por los insurgentes, informó que aviones de combate saudíes bombardearon la Estación Central de Al Sabaha, perteneciente a la Yemen Petroleum Company.
La Coalición para Restaurar la Legitimidad en Yemen, liderada por Arabia Saudita, está integrada por Marruecos, Jordania, Egipto, Sudán y Emiratos Árabes Unidos, y combate a los rebeldes hutíes en apoyo al gobierno yemení.
Los hutíes amenazaron previamente con responder "con dureza" a la operación especial anunciada por la coalición militar, advirtiendo de un ataque "en la capital del enemigo saudí, Riad".
Arabia Saudita ante la escalada en Medio Oriente
Esta escalada se produce en medio de la intensificación de combates entre las fuerzas hutíes y las tropas leales al Gobierno yemení, apoyado por Arabia Saudí en su contraofensiva para recuperar el control de zonas rebeldes, incluida Saná.
Los insurgentes han lanzado operaciones militares recientes contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid de Riad. La terminal anunció su cierre temporal hasta el próximo sábado tras los ataques ocurridos entre viernes y domingo, que dejaron al menos 17 muertos y 300 heridos.