Un tribunal de Kenia declaró culpable al pastor Paul Nthenge Mackenzie y a otros 28 acusados por el asesinato de 190 niños y un adulto, en el caso conocido como la masacre de Shakahola, que dejó más de 400 fallecidos por inanición.
Un tribunal en Kenia declaró culpables al pastor de una secta religiosa, Paul Nthenge Mackenzie, y a 28 coacusados por la muerte de 190 niños y un adulto.
Un tribunal de Kenia declaró culpable al pastor Paul Nthenge Mackenzie y a otros 28 acusados por el asesinato de 190 niños y un adulto, en el caso conocido como la masacre de Shakahola, que dejó más de 400 fallecidos por inanición.
La decisión fue anunciada por la jueza Diana Kavedza-Mochache, del Tribunal Superior de Mombasa, tras analizar las pruebas relacionadas con las muertes ocurridas en 2023. La sentencia será dictada el próximo 6 de noviembre de 2026.
La investigación comenzó tras el descubrimiento de numerosas fosas comunes con cuerpos de infantes en el bosque de Shakahola, ubicado en el condado de Kilifi, al sureste de Kenia. Según las autoridades, Mackenzie promovía ayunos extremos entre sus seguidores, bajo la promesa de que podrían reunirse con Jesucristo antes del fin del mundo.
Sin embargo, la jueza determinó que las muertes no fueron consecuencia exclusiva de ayunos voluntarios. Las pruebas forenses revelaron casos de asfixia, estrangulamiento y traumatismos craneales. Además, quienes intentaban alimentarse, beber agua o abandonar el lugar eran castigados, perseguidos, golpeados y encerrados.
Durante una audiencia de más de ocho horas, la magistrada calificó a la organización Good News International Church como una secta apocalíptica. La jueza explicó que Mackenzie acogía a sus seguidores con una atención intensa, escucha profunda y fuerte sentido de la comunidad.
Con el paso del tiempo, los integrantes de la secta fueron sometidos a aislamiento familiar, abandono de la educación y rechazo de la atención médica. La jueza también concluyó que Mackenzie utilizó interpretaciones religiosas para imponer obediencia y restringir la autonomía de sus seguidores.
La magistrada consideró que el pastor usó los pasajes bíblicos como propaganda y lo acusó de malinterpretar de manera deliberada las escrituras del texto.
Mackenzie fundó la secta en 2003, fue detenido por primera vez en 2017 por radicalización y por difundir ideas extremas. Ahora, el pastor permanece detenido desde abril de 2023, tras el descubrimiento de decenas de fosas comunes, junto con otros 95 coacusados en la cárcel de máxima seguridad de Shimo la Tewa, Kenia.
Además de este proceso, enfrenta otras causas judiciales por terrorismo y homicidio involuntario de 238 personas vinculadas con sus actividades religiosas.




