En el podcast Tarima Con Vibratti, el exdefensor de Barcelona SC Pablo Saucedo, revivió una de las anécdotas más emotivas de su paso por el cuadro amarillo. Saucedo contó que los jugadores solían recibir visitas de niños de SOLCA o ir a visitarlos.
Pablo Saucedo, exjugador de Barcelona, habló sobre lo que un niño paciente de cáncer les pidió antes de enfrentar a Emelec en 2012.
En el podcast Tarima Con Vibratti, el exdefensor de Barcelona SC Pablo Saucedo, revivió una de las anécdotas más emotivas de su paso por el cuadro amarillo. Saucedo contó que los jugadores solían recibir visitas de niños de SOLCA o ir a visitarlos.
Relató el encuentro con un niño paciente de cáncer que visitó el estadio Monumental en 2012, poco antes de un Clásico del Astillero, y cuyo único deseo de cumpleaños se cumplió de manera exacta sobre el césped.
Un día llegó un pequeño de siete años con un diagnóstico terminal. Ya había perdido el cabello y la visión.
“Lo traen, tenía su tortita de cumpleaños, le cantamos… Era tan hincha de Barcelona SC que escuchaba las voces de cada uno cuando lo saludaban y decía: ‘Tú eres Banguera, tú eres Saucedo, tú eres Díaz, Erazo’. Tenía 7 años y le quedaban 3 meses de vida. Ese día terminamos destrozados”, recordó el argentino.
A la semana siguiente, dos compañeros del plantel fueron a visitarlo nuevamente. Conversaron con él y, al acercarse su cumpleaños y el Clásico ante Emelec, le preguntaron qué quería de regalo. La respuesta del niño fue clara y contundente: “Quiero que le ganen 5-0 a Emelec”.
El 4 de noviembre de 2012, en el Monumental, Barcelona SC derrotó a Emelec por exactamente ese marcador.
Fue la primera vez en la historia del Clásico del Astillero que el equipo canario goleaba por cinco goles a su eterno rival en casa. Los goles fueron de Damián Díaz (dos), Narciso Mina (dos) y Michael Arroyo.
“Todos saben lo que pasó el fin de semana y los chicos nos contaron eso, nadie lo podía creer”, señaló Saucedo.
El exjugador cerró el relato con una noticia esperanzadora: “Ese chico no murió, aunque sí perdió la visión. La enfermedad terminal no lo terminó y la vida que tenía dentro le pudo más al cáncer”.
Días después de las declaraciones de Saucedo, el protagonista de la historia, Alejandro Santos, ahora adulto, reapareció en redes sociales.
Confirmó el episodio y agradeció a los jugadores de aquel plantel de Barcelona por haberlo hecho sentir parte del equipo en un momento tan difícil.
"Fue emotivo recordar lo que viví ese año”, dijo Santos en un video colgado en sus redes sociales, quien destacó cómo el club y sus ídolos se convirtieron en una fuerza especial para él durante el tratamiento.
La anécdota, rescatada catorce años después, no solo revive una de las goleadas más recordadas del Clásico del Astillero, sino que pone de relieve el lado humano del fútbol y el impacto que un simple gesto puede tener en la vida de un niño que enfrentaba una batalla mucho más grande que cualquier partido.




