domingo 18 de octubre de 2026
El Guapo de la Barra

La LigaPro se convirtió en una competencia entre clubes chiros y un equipo millonario

La salud financiera de la LigaPro se tambalea por las deudas de Barcelona SC, Liga de Quito, Emelec y El Nacional, evidencia de que el modelo es insostenible.

En pocas palabras

  • LigaPro: La competencia ecuatoriana presenta un escenario de clubes endeudados, a pesar de los éxitos deportivos.
  • Deudas Millonarias: Barcelona SC, Emelec y El Nacional acumulan deudas significativas, comprometiendo su salud financiera.
  • Gestión Deportiva: La dirigencia debe revisar errores administrativos y priorizar la sostenibilidad institucional sobre la obtención de títulos.
Resumen generado por Thinkindot AI

Independiente del Valle, un club millonario, está a punto de ser campeón 2026 (porque lo será: lo de Macará fue solo un tropiezo que pospone lo inevitable) de un torneo de LigaPro plagado de equipos chiros. La revelación, o más bien la confirmación de que Liga de Quito debe 30 millones de dólares, o quizás más, lo demuestra.

LigaPro y el mito del fair play financiero

Los equipos más ganadores de Ecuador, tristemente, están más endeudados que Don Ramón. Barcelona debe al menos USD 40 millones; Emelec, USD 35 millones, y El Nacional, USD 12 millones, según los datos proporcionados a grosso modo por expresidentes y directivos. A esa lista se suma Deportivo Quito, que permanece en la Segunda categoría desde 2017 y mantiene una deuda cercana a los USD 4 millones que le impide regresar a Primera.

En conjunto, los cinco equipos han ganado 61 de los 68 títulos nacionales de fútbol. Tres de esas instituciones tienen estadios propios y son seguidos por miles de hinchas. Y, pese al éxito, no tienen dinero, como la canción de Juan Gabriel. ¡Qué vergüenza!

Durante décadas, los títulos y las contrataciones de carísimas estrellas han servido como argumentos para medir la gestión de los dirigentes. Sin embargo, un título jamás demostró (ahora lo sabemos bien) que un club goza de buena gestión financiera. Un equipo puede levantar una copa y, al mismo tiempo, acumular obligaciones que comprometen su futuro.

A lo mejor nos fijamos demasiado en el penoso ejemplo de Deportivo Quito, que en un momento de egos desbocados sus dirigentes inflaron el presupuesto para darle pelea a Liga de Quito y ganar títulos, pero acabó más quebrado que Lehman Brothers en apenas cinco años. Lo que pasó con los chullas fue el arquetipo de una pésima gestión, pero la verdad es que no era la única manera de caer el bancarrota.

Canarios, militares, albos y eléctricos se han endeudado paulatinamente y sus deudas, al final, son mucho más altas que las de la AKD.

La dirigencia, en la mira

A la dirigencia de Ecuador le llegó el momento de aceptar que los errores administrativos, los conflictos internos, los egos dirigenciales y las decisiones que tomaron respondieron más a la necesidad de preservar una posición de poder que a la construcción de un proyecto institucional.

No todas las crisis tienen las mismas causas, pero la repetición de estos problemas en clubes de tanta tradición obliga a un examen general para poner fin al endeudamiento. De lo contrario, la industria del fútbol ecuatoriano caminará hacia la irrelevancia: a nadie le interesa ver un torneo en que un millonario les gana a un puñado de pobretones.

SEGUIR LEYENDO