No marcó goles y se fue expulsado. Pero también exhibió el gesto del año, al cuestional la grandeza de Barcelona SC. Deyverson fue genio y figura, pero su aporte a LDU no ha sido ni tan genial ni tan estelar.
Su expulsión en el partido con Barcelona SC generó reacciones a favor y en contra. Pero, ¿realmente Deyverson ha sido un aporte a Liga de Quito?
No marcó goles y se fue expulsado. Pero también exhibió el gesto del año, al cuestional la grandeza de Barcelona SC. Deyverson fue genio y figura, pero su aporte a LDU no ha sido ni tan genial ni tan estelar.
Lo que se vio en el (verdadero) clásico nacional el 11 de octubre, con Deyverson recibiendo la roja tras unos pocos pero eufóricos segundos en cancha, trajo nuevamente este debate: ¿el brasileño se pasó de payaso y debe irse de Liga de Quito, o debe continuar en la 'U' en 2027?
Más allá de las consideraciones subjetivas, Deyverson sí ha mostrado algo en lo futbolístico. Con su 1,87 m de estatura, ha ofrecido una referencia clara en el área para fijar centrales, pivotear y generar espacios a los extremos o volantes de llegada. Y ha marcado nueve goles.
Además, ha mantenido su perfil competitivo, que suele desgastar a las defensas rivales y absorber la presión en momentos de alta exigencia. Solamente un jugador como él puede atreverse a realizar el gesto de "son pequeños" a los canarios en pleno partido.
Lástima la roja, que parece injusta porque lo mismo hizo Damián 'Kitu' Díaz, recordando la vuelta olímpica en Casa Blanca.
Pero su gran aporte es, precisamente, su mayor problema. El estilo de juego e intensidad de Deyverson suelen derivar en amarillas recurrentes y rojas en partidos decisivos, lo que ha dejado a los albos en desventaja numérica en momentos sensibles.
Y otro problema ha sido ver a Deyverson, de 35 años, alternando la titularidad con la suplencia, lo que invita a reflexionar si realmente se justifica una costosa plaza de extranjero para un rol no consolidado como titular indiscutible.
En su defensa, es verdad que el brasileño ha debido jugar en un equipo cuya estructura colectiva no ha funcionado en todo el año. Deyverson ha enfrentado a su manera la falta de ideas y la crisis de identidad del plantel. Esto es justamente lo contrario a lo que vivió Paolo Guerrero en 2023: al veteranísimo peruano le fue bien en LDU porque estuvo bien rodeado.
¿Qué pasará con Deyverson para 2027? Dependerá de los recursos y del cuerpo técnico. Por lo pronto, todo indica que no seguirá porque, aunque todo equipo necesita un payasito, lo que Liga de Quito requiere con urgencia es renovar el ataque. Así que disfrutemos el tiempo que a Deyverson le resta en Ecuador.



