Estaba en su hoja de vida. Sin embargo, no se esperaba que Deyverson tenga tantos capítulos curiosos en su temporada con Liga de Quito. El último momento ocurrió la noche del pasado domingo en el estadio Rodrigo Paz Delgado, cuando fue expulsado del partido contra Barcelona Sporting Club.
El gesto de “chiquitito”, más la provocación a Willian Vargas, generaron su salida de la cancha y un nuevo meme. Ahora, el atacante de 35 años suma una nueva polémica. Lleva seis goles en LigaPro y siete capítulos curiosos.
Quiso sorprender al mismo Barcelona SC
En la fecha 7, en el Rodrigo Paz Delgado, Deyverson fue amonestado por fingir una falta dentro del área. El árbitro señaló penal, pero el VAR determinó que el brasileño trató de engañar.
¿Pidió que anulen su gol?
En julio, Deyverson protestó porque le anularon un gol tras revisión en el VAR. En un partido posterior, en Copa Ecuador ante Leones, hizo un gol y retó al VAR para revise la acción y la anule.
Descargó en contra de los árbitros
“Hoy los árbitros intentaron quitarnos los tres puntos, pero siento decirles que hoy los tres puntos se van a Quito. Contra todo pronóstico y contra todos”, publicó Deyverson en sus redes sociales en julio, tras la victoria sobre Barcelona SC en Guayaquil. Lo borró minutos después.
Ante los hinchas de Aucas
El 16 de agosto, Liga de Quito ganó 1-0 al Aucas en el Gonzalo Pozo Ripalda. En los minutos finales, Deyverson ganó un tiro de esquina, realizó una voltereta y miró fijamente a los hinchas de Aucas son una sonrisa burlona. Los jugadores locales lo interpretaron como una provocación y fueron a reclamarle. Hubo un forcejeo y el árbitro lo amonestó.
Hasta con sus propios hinchas
Deyverson hizo un gol ante Mushuc Runa y mandó a callar a sus propios hinchas, quienes lo estaban criticando. Minutos después se disculpó.
Un desquite poco común
Hinchas de Liga de Quito estaban jugando un partido amistoso en el Centro de Alto Rendimiento de Pomasqui, cuando Deyverson se lanzó a las mallas y empezó a lanzar cánticos de barra en contra de ellos. Fue una manera de desquitarse de las veces que fue criticado por los aficionados en el Rodrigo Paz Delgado.