La mayoría de las muertes registradas en el fútbol profesional están relacionadas con problemas cardíacos, pero también existen casos de jugadores que fallecieron después de sufrir golpes o choques durante un partido. La muerte de Jesús de Miguel, delantero del CD Tenerife, vuelve a poner estos episodios en el foco.
De Miguel falleció este martes 3 de noviembre, a los 30 años, después de permanecer hospitalizado tras el incidente sufrido durante el partido de la Segunda División de España entre Tenerife y FC Andorra.
El delantero chocó de manera fortuita con el arquero visitante, Jesús Owono, mientras ambos disputaban un balón dividido. De Miguel recibió un fuerte golpe en el pecho y posteriormente entró en parada cardiorrespiratoria.
El futbolista recibió atención médica sobre el terreno de juego y fue trasladado al hospital, donde permaneció ingresado en cuidados intensivos hasta que Tenerife confirmó su fallecimiento.
Aunque muchas de las tragedias ocurridas en el fútbol han estado relacionadas con muertes súbitas, arritmias o cardiopatías, también existen antecedentes de futbolistas que perdieron la vida después de recibir un impacto durante un encuentro.
José Antonio Gallardo
Uno de los casos ocurrió en España. El 21 de diciembre de 1986, José Antonio Gallardo, arquero del CD Málaga, sufrió un fuerte choque con Baltazar, delantero brasileño del Celta de Vigo. Gallardo sufrió una triple fractura del parietal derecho y permaneció durante tres días hospitalizado en Vigo.
Posteriormente recibió el alta, pero el 7 de enero de 1987 sufrió una hemorragia cerebral en su domicilio y entró en coma. Falleció el 15 de enero, varias semanas después del choque.
Serhiy Perkhun
El 14 de agosto de 2001, el arquero ucraniano Serhiy Perkhun, jugador del CSKA, sufrió un choque de cabeza con Budun Budunov, del Anzhi Makhachkala, durante un partido.
Perkhun, que tenía 23 años, fue trasladado a un hospital y posteriormente recibió el alta. Sin embargo, poco después tuvo que ser ingresado nuevamente y entró en coma. El arquero falleció el 28 de agosto, dos semanas después del impacto.
Hrvoje Custic
El croata Hrvoje Custic falleció en 2008 después de golpearse la cabeza contra una pared de hormigón ubicada cerca de la línea de banda. El accidente ocurrió durante un partido entre Zadar y Cibalia Vinkovci. Custic disputaba un balón cuando recibió una falta de un rival y, tras perder el equilibrio, terminó impactando contra la pared.
El futbolista sufrió una fractura craneal y falleció el 3 de abril como consecuencia de las lesiones.
Choirul Huda y otros casos en Indonesia
En 2017, el arquero indonesio Choirul Huda, del Persela Lamongan, falleció después de sufrir un fuerte choque durante un partido. El guardameta fue trasladado al hospital en estado crítico y posteriormente murió tras sufrir un paro cardíaco.
Indonesia ya había registrado otros dos fallecimientos de futbolistas en circunstancias similares durante los años anteriores. En 2009 murió Jumadi Abdi, futbolista del Persiba Balikpapan, mientras que en 2014 falleció Akli Fairuz, del Persiraja Banda Aceh.
Fairuz había recibido una fuerte patada en el abdomen durante un partido y tuvo que ser intervenido debido a las lesiones internas sufridas.
Sofiane Loukar
Otro caso ocurrió en Argelia con Sofiane Loukar, futbolista del MC Saïda. Loukar sufrió un fuerte golpe en la cabeza durante un partido contra ASM Orán, después de caer al césped mientras disputaba un balón aéreo con un rival.
Tras recibir atención médica regresó al terreno de juego, pero aproximadamente diez minutos después volvió a desplomarse. El futbolista falleció posteriormente como consecuencia de un traumatismo craneal.
Antonio Puerta y Dani Jarque, dos muertes por problemas cardíacos
A diferencia de estos casos, varias de las muertes más recordadas del fútbol se produjeron por problemas cardíacos y no como consecuencia de un choque durante un partido.
En España, dos de los casos más conocidos son los de Antonio Puerta y Dani Jarque, recordados hasta la actualidad por Sevilla y Espanyol, respectivamente. Puerta falleció el 28 de agosto de 2007, a los 22 años, tres días después de desplomarse sobre el terreno de juego del estadio Ramón Sánchez-Pizjuán durante un partido entre Sevilla y Getafe.
Dos años después, el 8 de agosto de 2009, murió Dani Jarque, entonces capitán del Espanyol, a los 26 años. Jarque sufrió un problema cardíaco mientras se encontraba concentrado con su equipo en Italia. Su fallecimiento ocurrió en la habitación de un hotel mientras hablaba por teléfono.