Aunque asegura no haber sufrido percances en operativos de seguridad, Steven enfrenta una constante estigmatización social. "Hay quienes nos vinculan con bandas solo por llevar arte en la piel", dice.
El problema es que durante los últimos cinco años, los símbolos que las personas llevan en la piel han tomado un protagonismo negativo dentro del conflicto entre el gobierno y el crimen organizado. Llevar tatuada la imagen de ciertos animales carnívoros puede causar malentendidos con la ley, e incluso mimebros de bandas.
En un país que ha superado los 20 estados de excepción desde la declaratoria de conflicto armado interno decretada el 9 de enero de 2024, los tatuajes pasaron de ser una expresión artística, o símbolo de rebeldía y originalidad, a ser vistos como una especie de identificador. En especial los dibujos evocan a los símbolos que usan alguna bandas del crimen organizado.
Lo malo es que esos símbolos coinciden con algunas de la figuras más populares del mundo del tatuaje, como tigres, lobos o águilas.
La mayoría de estas estructuras mantiene su identidad o sellos de pertenencia ligados a esos animales. Organizaciones delictivas como Los Lobos, Tiguerones, Águilas, Águilas Killer, Lagartos y Los Tiburones, sumadas a Los Choneros y Los Fatales que emplean el león, convirtieron a la fauna silvestre en sus marcas territoriales.
Confusiones trágicas
Esta asociación entre tinta y bandas criminales ha desencadenado trágicos desenlaces. El 5 de agosto de 2026, la Policía Nacional halló en Manglaralto (Santa Elena), los cuerpos en descomposición de dos jóvenes de 22 años que habían sido reportados como desaparecidos tras viajar desde Quito a Puerto López (Manabí).
La principal hipótesis policial apunta a una confusión generada por sus tatuajes, mientras sus familiares confirmaron que los jóvenes no poseían antecedentes penales ni vínculos delictivos.
Una asociación real
Pero también hay veces en que un tatuaje sí indica pertenencia. “¿Qué edad tienen ustedes?” les preguntaba el ministro del Interior John Reimberg a cuatro presuntos delincuentes capturados en Pascuales, al noroeste de Guayaquil, el 6 de agosto de 2026.
“19, 20, 19, 18” fue la respuesta de los jóvenes, quienes permanecían sin camiseta, con sus manos esposadas, ante los medios de comunicación que aguardaban por las declaraciones de Reimberg, tras un operativo que dejó 33 detenidos y 22 armas decomisadas.
La siguiente pregunta de Reimberg fue “¿Y los tatuajes? ¿de qué organización es?”. Uno de ellos respondió “Tigre”, a lo que el ministro le dijo “ah eres tiguerón”. Los otros tres respondieron que pertenecen a la banda “Igualitos”, una facción de Los Tiguerones.
Bandas intentan borrarse los tatuajes
En entrevista exclusiva para Diario HOY, el ministro John Reimberg, detalló que la fuerza pública sigue el rastro de la simbología en los operativos y la reacción que esto ha generado dentro de los grupos delictivos.
La autoridad reveló que muchos integrantes de bandas criminales están buscando formas de borrar sus marcas para evitar ser identificados en las calles y controles militares.
Ya hay algunas estructuras que ya prefieren no hacerse tatuajes; ellos saben que vamos atrás de ellos "Ya hay algunas estructuras que ya prefieren no hacerse tatuajes; ellos saben que vamos atrás de ellos"
Reimberg explicó que la estrategia busca neutralizar los sellos de identidad de los reclusos desde su ingreso a las cárceles, como la de El Encuentro, de máxima seguridad.
"El tatuaje sí pudiera se lo borro. Pero por eso pierden la identidad al entrar a la cárcel de El Encuentro, ahí es un criminal más compartiendo celdas con otros criminales de otras estructuras para que el gobierno de turno no pierda el control”.
Imagen de tatuaje realizado en Quito, 24 de agosto de 2026.
Andrés Salazar / Diario HOY
El ministro también dijo que la inteligencia policial y militar mantiene un monitoreo permanente sobre las variaciones de los diseños corporales que utilizan las bandas. Según la autoridad, los tatuajes de animales en personas que no están vinculadas a actividades criminales no son un problema porque contarían con información para poder diferenciar.
El impacto en la industria del tatuaje en Ecuador
La estigmatización y el temor a ser vinculados con el crimen organizado han golpeado directamente la economía de los estudios de tatuaje. John Mejía, artista conocido como 'Macabro' y con 12 años de trayectoria profesional, explicó que la desinformación y el prejuicio distorsionan la realidad de este arte.
John Mejía, tatuador profesional de Ecuador, 24 de agosto de 2026
Andres Salazar / Diario HOY
El artista aclaró que los tatuadores reconocen con precisión los códigos criminales y que la ciudadanía no solicita este tipo de diseños.
No obstante, Mejía dijo que la demanda de tatuajes registró una caída preocupante en los últimos dos años debido a que los clientes temen que un diseño arriesgue su vida o la de sus familiares. El artista comentó que en Ecuador el tatuaje se mantiene en un terreno limitado por el tabú social y ahora por el contexto de seguridad.
Por su parte, ‘Eddie 88‘, integrante del estudio Punto88, coincidió en la baja del mercado y explicó los cambios en las preferencias de los usuarios:
Los clientes evitan tatuarse figuras de leones, tigres o águilas por precaución, aunque los diseños artísticos no tengan relación con los grupos delictivos.
Los clientes evitan tatuarse figuras de leones, tigres o águilas por precaución, aunque los diseños artísticos no tengan relación con los grupos delictivos.
El tatuador relató que en recientes controles policiales presentó su documentación en regla y pudo continuar su trayecto sin contratiempos, destacando que las autoridades respetaron su arte corporal.
Quito Tattoo Fest: la resistencia del arte urbano
Pese a este complejo entorno, la comunidad artística busca consolidar espacios para exponer la cultura corporal en la capital. ‘Eddie 88’ destacó que Quito registra un avance técnico significativo, equiparable con convenciones internacionales en estilos como el realismo, lettering, black and grey y neotradicional.
Esta evolución dio paso al Quito Tattoo Fest, un evento que se realiza desde 2019 con el objetivo de integrar a las familias y promover las culturas urbanas sin prejuicios. La edición de este año se realizó los días 2, 3 y 4 de octubre en la Estación de Cristal del Teleférico, en el centro norte de Quito.
Eddie88, tatuador profesional de Ecuador, 24 de agosto de 2026.
Francisco Moreno / Diario HOY
El festival reunió a exponentes de 10 países, con un programa multidisciplinario que incluyó competencias de tatuajes en vivo en diversas categorías técnicas, combates de artes marciales mixtas, exhibiciones acrobáticas en motocicletas, demostraciones caninas, presentaciones de música en vivo, DJs y galerías de arte independiente.