La entrevista
La últimas encuestas revelan que los quiteños todavía identifican la inseguridad como su principal preocupación. En el Centro Histórico hay un cuadrante que estaría medianamente protegido (la Plaza Grande y la Plaza de San Francisco) pero alrededor no sienten la seguridad.
Hemos estado haciendo un trabajo durante los siete días de la semana con actividades operativas entre distintas instituciones municipales como son el Cuerpo de Agentes de Control Metropolitano, la Agencia Metropolitana de Control, Patronato San José, Emaseo y la presencia de la Policía Nacional con el fin de mejorar esta percepción.
Esta estrategia nos ha permitido, desde el año 2024 a lo que es ahora 2026, una baja de 12,7 puntos en la percepción de inseguridad. Es decir, las personas que se sienten inseguras en el Centro Histórico cada vez son menos. Por eso, hemos reforzado este trabajo no solamente con la actividad operativa que ya venía instalada en el Centro Histórico, sino que hemos instalado puntos adicionales de cuidado como son los Puestos de Mando Operativo en la plaza de La Basílica, plaza del Teatro, en la 24 de Mayo y en el sector del Panecillo con el fin de ampliar la presencia institucional y mejorar los niveles de seguridad y de convivencia ciudadana.
¿Cómo está el tema de los cuadrantes en el Centro Histórico? Había un proyecto de 12 manzanas...
Hay un cuadrante priorizado que va desde la plaza del Teatro hasta la plaza 24 de Mayo; y desde El Tejar hasta la avenida Pichincha. Ese es el cuadrante del Centro Histórico que tiene varios puntos: es un tema de cuidar al turista, cuidar al ciudadano y mejorar los niveles de percepción de seguridad a través del control del comercio autónomo. A partir de la implementación de la Estrategia Capital se han sumado otros puntos más, como son los Puestos de Mando Operativo, que buscan ampliar este cuadrante con presencia institucional y tener mejores niveles de convivencia ciudadana e inseguridad.
Inseguridad en Quito
Usted dice que la percepción de inseguridad ha bajado al 53,7%. Es decir, todavía más de la mitad de la población siente inseguridad-
Al inicio de la gestión había una percepción de inseguridad del 66%. Si ahora lo medimos al año 2026, esa percepción ha bajado al 53,7%. La gente se siente más segura en el Centro Histórico por estas estrategias, porque se ven más acompañados, porque ven más presencia institucional. Cuando llegan a centros donde pueden consumir alimentos, ir al teatro o hacer turismo, ven presencia del personal del Cuerpo de Agentes acompañando incluso a los turistas, la gente siente que hay un acompañamiento.
¿Pero todavía hay un 53% que piensa que es inseguro?
Todavía hay una percepción, por supuesto, y eso es algo en lo que debemos seguir trabajando. Recordemos que estamos prestos a aportar con todo el contingente municipal que haga falta con el fin de colaborar con los trabajos de seguridad a cargo de la Policía Nacional. Mientras ellos combaten el delito, nosotros combatimos la irregularidad o la falta de cumplimiento de la normativa de convivencia ciudadana: tener conductores que no trasgredan las normas de tránsito, comerciantes autónomos retirados si no tienen permisos, que los establecimientos cuenten con licencias metropolitanas, que el Patronato acoja a habitantes de calle y que Emaseo haga la limpieza oportuna. Complementamos todo este trabajo municipal para que el entorno se sienta mucho más seguro.
¿Cuáles son los planes a futuro para complementar e intentar reducir más esa percepción de inseguridad?
Estamos asumiendo este rol y lo que nos corresponde es evaluar las políticas que se han venido aplicando. Nuestra idea no es hacer un borrón y cuenta nueva de las cosas que funcionan, probablemente sí corregir aquello que merece una corrección, pero trabajaremos también en nuevas estrategias de seguridad.
Estamos pensando que en los entornos de los Puestos de Mando Operativo deben sentirse como un microterritorio en donde se pueda acceder, no solamente a un espacio seguro, sino a servicios y ofertas que nos permitan tener un empoderamiento del espacio público y así sentirnos más seguros.
Entonces ¿reforzarán los entornos alrededor de los Puestos de Mando Operativo (PMO)?
Esa sería una de las estrategias. Otra de las estrategias es mantener nuestra coordinación operativa con las entidades: todas las semanas hacemos una planificación de operativos interinstitucionales, acompañados de Fuerzas Armadas y Policía Nacional para intervenir puntos que determinamos como inseguros. A partir del levantamiento de información de la Policía Nacional y nuestro Observatorio de Seguridad Ciudadana extraemos puntos rojos donde hace falta atención focalizada.
Las zonas rojas
¿Y cuáles son esos puntos rojos?
Los puntos rojos están en toda la ciudad, no solamente en el Centro Histórico, sobre todo en zonas con presencia de irregularidad y clandestinidad. Estos puntos tenemos que articularlos después de un levantamiento de información e inteligencia para poder atacar sin que haya una preparación de las personas que tendrían que ser sancionadas.
Esta misma calle, que es la calle Sucre en la llegada a La Marín y la calle paralela, tienen bastante venta ambulante. Es un problema que durante años no han logrado erradicar, ¿cómo se va a gestionar?
Hay que diferenciar lo que es inseguridad versus convivencia ciudadana. En el ámbito de convivencia ciudadana está ubicar al comercio autónomo no regularizado, pero quiero dejar en claro que no podemos generalizar que todo comerciante autónomo esté vinculado a una actividad delictiva. Los niveles de inseguridad no necesariamente van asociados a la presencia del comercio autónomo; están asociados a un tema de convivencia ciudadana y desorden, no a aspectos de seguridad. Detrás de esto tenemos factores sociales importantes: desempleo, pobreza y movilidad humana interna y externa. Alrededor de 6.000 comerciantes en todo el Distrito Metropolitano tienen un permiso, pero la demanda supera los 22.000 comerciantes. La ciudad no da abasto y eso implica trabajar en una política pública nacional de promoción de empleo y oportunidades.
Es decir, ¿en Quito hay cerca de 14.000 comerciantes que no están legalizados?
Así es, es un gran número de comerciantes que no tienen un permiso porque la ciudad no puede dar más permisos al no haber espacio en la calle. Pese a ello, la corporación municipal, a través de instituciones como la Agencia de Coordinación de Comercio, trabaja en la reubicación en mercados, como el ejemplo de Calderón, donde se ingresó a varios comerciantes de las calles al mercado. Hay personas que quieren regularizarse y otras que deciden mantenerse en el espacio, para lo cual vienen los procesos sancionatorios.
Por temas de turismo, ¿no sería mejor 'blindar' el Centro Histórico?
Ese es el trabajo que se hace, pero cuando usted realiza el control, lo que ocurre es que ese comercio autónomo se desplaza a otro sector. Mientras se hace el control en un punto, el comercio se traslada a otro punto y luego regresa. Tampoco podemos aislar ni encerrar el Centro Histórico; la gente puede movilizarse. Es un trabajo que necesita una presencia constante y no pasa solo por el control o sanción, que son disuasivos, sino por solucionar el problema social de fondo.
¿Habrá un plan de reubicación y atención a personas en situación de calle? Su mayoría se concentra en el Centro Histórico.
Para ello tenemos dos brigadas que funcionan a partir de las seis de la mañana y las seis de la tarde: las brigadas 'Buenos Días' y 'Buenas Noches' con acompañamiento del Patronato San José para hacer acogida de habitantes de calle, retirarlos del espacio público y darles mecanismos de acogida. Sin embargo, por situaciones legales y constitucionales, no podemos obligar a una persona a estar en un lugar contra su voluntad. No podemos impedir su movilidad; hay personas en situación de calle consumiendo sustancias o portando armas blancas, lo que activa las alertas de seguridad, pero todo esto va detrás de una política social que se tiene que trabajar.
Cámaras de seguridad
Las cámaras de seguridad, ¿actualmente las está manejando el Municipio o la Policía Nacional?
A partir de un acuerdo ministerial reciente emitido por el Ministerio del Interior, como órgano rector nacional en materia de seguridad, se dispone que los sistemas de cámaras tengan que estar vinculados al manejo nacional. Por lo tanto, si bien tenemos cámaras que pertenecen al Municipio, hemos firmado un convenio con el Ministerio del Interior para que ellos tengan la disponibilidad de esas cámaras y presencia policial en el COE Metropolitano para el monitoreo.
¿Pero las siguen usando ustedes, es decir, sí sigue sirviendo también para el Municipio?
Sí, es un trabajo que tiene que hacerse porque un incidente de tránsito o situaciones de riesgo necesitan un monitoreo. Son labores de monitoreo con el fin de atender situaciones de seguridad, convivencia y gestión de riesgos, nunca para otra acción ilícita. Toda la predisposición está para que las autoridades nacionales accedan a esos sistemas y colaboremos juntos en el control de la ciudad.
¿En qué tiempo veremos un Centro Histórico más ordenado y más seguro?
Bueno, esto va a estar en función también de las políticas públicas nacionales. Ojalá tengamos niveles de empleo mucho más altos, medios de supervivencia más regulares y que el subempleo baje. Todo esto va a ayudar a solucionar que no exista tanta presencia de comercio autónomo, sumado a las labores de control que pueda hacer el Municipio para que esto cada vez sea menor.
Reformulo la pregunta, ¿en qué tiempo se verá su mano en la Secretaría de Seguridad?
Estamos trabajando a partir del minuto cero. Mi perspectiva es culminar este periodo que corresponde y, si con el favor de las quiteñas y quiteños podemos continuar al frente de la Alcaldía con nuestro alcalde, seguiremos trabajando. Nuestro interés es dar resultados lo más pronto posible a la ciudadanía para que se sienta más segura.
No les queda mucho tiempo si es que hay un cambio de administración...
Bueno, si hay cambios es parte de la democracia, pero estamos seguros de que habrá continuidad.