lunes 12 de octubre de 2026
Inseguridad

Seguridad en Quito: "Tenemos varios nudos críticos que complican el trabajo de la Policía"

Germán León, comandante (s) de la Zona 9 de la Policía, asegura que los delitos en Quito han disminuido. Pide que el Municipio cumpla sus funciones.

En pocas palabras

  • Disminución de delitos: La Policía Nacional registra 2.198 delitos generales menos y 18 homicidios intencionales menos en Quito que en 2025.
  • Percepción de inseguridad: El 83% de los habitantes considera la inseguridad su mayor preocupación, a pesar de las cifras policiales.
  • Nudos críticos: El comandante (s) Germán León señala problemas como habitantes de calle y violencia intrafamiliar que dificultan el trabajo policial.
Resumen generado por Thinkindot AI

Las cifras de la Policía Nacional dicen una cosa; la calle, otra. Con una proyección elaborada a partir del comportamiento histórico de los delitos en Quito, la institución registra en lo que va del año una disminución de 2.198 delitos generales y 18 homicidios intencionales menos que en 2025.

Sin embargo, la percepción de inseguridad sigue alta. Según la encuesta ciudadana de Quito Cómo Vamos 2025, el 83% de los habitantes ubica la inseguridad como su mayor preocupación, el 50% se siente inseguro en calles y parques y el 32% ha sido víctima directa de un delito. El más frecuente en la capital es el robo a personas.

Para entender esa brecha, Diario HOY conversó en exclusiva con el coronel Germán León, comandante subrogante de la Zona 9 del Distrito Metropolitano de Quito. Él evalúa el panorama en medio de la estrategia macro “Horizonte Estratégico 3D” y el “Plan de Protección Quito”, y habla del despliegue de 7.000 uniformados y de las disputas entre bandas criminales.

León advierte, además, que el trabajo policial enfrenta cada día “nudos críticos” que no están ligados directamente al crimen organizado: cerca de 1.000 habitantes de calle, la venta de alcohol en los alrededores de las universidades y la alta carga de llamadas al ECU-911 por violencia intrafamiliar.

La entrevista

¿Cómo evalúa la situación de la seguridad en Quito y qué medidas están tomando?

En la Policía Nacional trabajamos sobre una retrospectiva del delito desde el año 2016 al 2025. Identificamos que la capital registra un promedio mensual de 21 homicidios intencionales.

Para responder a esta realidad implementamos la estrategia macro 'Horizonte Estratégico 3D' —orientada a desorganizar, debilitar y desarticular las organizaciones criminales—, en conjunto con el 'Plan de Protección Quito'. A través de estos marcos ejecutamos los operativos Apolo, que son intervenciones interinstitucionales con las fuerzas de inteligencia, investigación, preventivo, intendencia y agencias municipales. Al momento llevamos 44 operativos Apolo realizados en los nueve distritos con decomisos de cigarrillos de contrabando, armas y sustancias ilícitas.

Pero hay otros delitos complejos en la capital...

Ejecutamos los operativos 'Pandora' y 'Perseo'. El operativo Pandora ataca a las estructuras criminales que se esconden tras actividades informales y los centros de diversión nocturna, donde operan economías ilícitas como el microtráfico, la trata de personas y la extorsión a través de falsos administradores o parejas; ahí revisamos antecedentes de personas, vehículos y permisos de funcionamiento.

Por su parte, el operativo Perseo se enfoca en las organizaciones criminales en territorio, perfilando a los grupos que se disputan el control del microtráfico y la violencia. Gracias a estos esquemas registramos una reducción de 2.198 delitos en la ciudad, en comparación con 2025.

¿Se ha logrado contener el aumento de homicidios intencionales?

En 2026 registramos 178 homicidios intencionales en el Distrito Metropolitano de Quito (del 1 de enero al 7 de octubre) frente a los 196 reportados en el mismo período de 2025, lo que representa una reducción de 18 casos. Hemos tenido meses en los que la intervención focalizada ha permitido bajar la cifra mensual de 21 muertes a una media de 10 o 12 casos.

Adicionalmente, las unidades de Policía Judicial han logrado la aprehensión de 38 células o subestructuras delictivas desde enero hasta la presente fecha.

¿Qué bandas criminales operan en la ciudad y cómo disputan el territorio?

En Quito están presentes tres organizaciones criminales principales: Los Lobos, Los Choneros y, en menor proporción, Los Tiguerones. Estas estructuras son polifacéticas: al cortarles el tráfico de drogas migran hacia la extorsión o el secuestro para sostener sus ingresos. La disputa principal por el territorio se da entre Los Choneros y Los Lobos.

Un detalle detectado en las últimas semanas por la Policía Judicial es que una facción de Los Lobos ha empezado a incorporar a ciudadanos extranjeros a sus operaciones en el microtráfico y cobranza, lo que ha generado también disputas internas.

Operativos de seguridad en Quito

¿Con cuántos policías cuenta la capital y cómo se distribuyen?

Contamos con alrededor de 7.000 servidores policiales en el Distrito Metropolitano de Quito, incluyendo 2.000 uniformados traídos de la parte administrativa por disposición del Ejecutivo. Estos efectivos se dividen para los operativos de seguridad en turnos y se distribuyen en los tres subsistemas: preventivo, investigativo e inteligencia.

Además, mantenemos vigilancia las 24 horas en 48 puntos emblemáticos repartidos en los ocho distritos, como La Marín, El Trébol o Los Dos Puentes, para garantizar la presencia en sectores de alta concurrencia.

¿Cuáles son los "nudos críticos" que dificultan el patrullaje preventivo?

Tenemos varios nudos críticos que complican el trabajo de la Policía. El primero es la presencia de cerca de 1.000 habitantes de calle en el centro y centro-norte que, al ser consumidores de alcohol o sustancias y no tener recursos, se convierten en delincuentes de oportunidad que asaltan a transeúntes. Su atención corresponde al Municipio de Quito, pero nos obliga a usar motocicletas y patrulleros para retirarlos constantemente.

Otro nudo crítico es la violencia intrafamiliar: en tres meses, el ECU911 registra más de 506.000 llamadas en Quito, lo que significa un promedio diario de 1.800 auxilios. Además, destinamos hasta 80 policías los fines de semana para retirar libadores en los alrededores de universidades como la Central, donde faltan controles municipales sobre el uso de suelo y a las licorerías.

¿Qué hacen con los habitantes en situación de calle?

Solo les retiramos, somos un eje preventivo. Con ellos no podemos hacer nada más que retirarles. Este trabajo lo hacemos con nuestra columna vertebral que son los Linces G3 y los GOM de cada uno de los distritos, pero eso nos quita mucho tiempo.

Percepción de inseguridad

Lo que pasa es que debemos trabajar en comunidad. La Policía Nacional no es sola una isla que da seguridad. El Municipio también debe cumplir con sus funciones: el alumbrado de los parques, el retiro de habitantes de calle que algunos se transforman en delincuentes de oportunidad, las ordenanzas municipales de acuerdo al uso de suelo de los nightclubs, discotecas y licorerías. Debemos controlar las quebradas. Ahí, por ejemplo, en el Machángara (centro de la ciudad), cuántos habitantes de calle hay: nosotros les sacamos, nos damos una vuelta, estamos dos horas y entran al mismo lugar.

¿Usted puede destacar algún avance?

Decir como comandante que voy a acabar con la delincuencia sería mentir [...], en ninguna parte del mundo se acaba por completo con el delito porque la criminalidad migra y se transforma. Si apretamos en Manabí la delincuencia busca venirse a Quito; si apretamos en Quito migra hacia Ibarra.

Lo importante es que realizamos el trabajo necesario, les vamos carcomiendo, desarticulando sus células y bloqueándolos financieramente en coordinación con la Fiscalía, el Bloque de Seguridad y la cooperación internacional.

¿Cómo está la relación con las instituciones de justicia?

Pedimos corresponsabilidad. A veces realizamos trabajos de investigación de seis meses, como la captura de alias 'Guareña' que movió 2,5 millones de dólares, y en la audiencia la justicia les otorga medidas sustitutivas o los deja libres. Desde el 3 de agosto con el Plan de Protección Quito llevamos 1.763 detenidos y 131 armas incautadas. Necesitamos que la justicia mantenga tras las rejas a los delincuentes y que la ciudadanía confíe, use los canales anónimos y el código QR de denuncia, y colabore con las autoridades para recuperar los espacios públicos.

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