lunes 12 de octubre de 2026
Copyright

La Pinta, La Niña y la Santa María: nueva versión, mismos problemas

Black Sun hizo una nueva versión de ‘La Pinta, La Niña y la Santa María’, con la cantante Ñusta Picuasi. Una pelea por copyright impide que lancen el video.

En pocas palabras

  • Nueva versión: La banda Black Sun lanzó una reversión de "La Pinta, La Niña y la Santa María" con la cantante Ñusta Picuasi.
  • Disputa legal: La canción enfrenta problemas de copyright entre Luis Padilla y Gustavo Pacheco por su autoría, impidiendo el lanzamiento del videoclip.
  • Tributo impedido: Black Sun lamenta que una disputa legal frene la difusión de un homenaje a la icónica canción de Jesús Fichamba.
Resumen generado por Thinkindot AI

Cuatro décadas después de que Jesús Fichamba cantara ‘La Pinta, La Niña y la Santa María’, en el festival OTI en España, la banda Black Sun decidió versionar la canción y el resultado, hasta el momento, solo se puede definir como agridulce.

No porque esta nueva versión no sea buena; en realidad, el trabajo de la banda de heavy metal ecuatoriana-finlandesa ha encontrado un equilibrio entre estilos que casi nunca se tocan. Porque suena a la canción con la que Jesús Fichamba consiguió el segundo lugar en el Festival de la OTI de 1985, respetando esos momentos y arreglos que suenan conocidos para quienes crecieron escuchando un tema que hablaba del viaje de Cristóbal Colón a América y del encuentro con los habitantes originales de estos territorios.

Pero también es una canción de heavy metal que no solo tiene guitarras distorsionadas y las estructuras rítmicas necesarias para ese género. También tiene dos voces femeninas que hablan del encuentro de dos culturas: por un lado está Netta Laurenne, la cantante de la banda que en esta ocasión apostó por el español, y por otro Ñusta Picuasi, la cantautora de origen kichwa otavaleño.

Ambas voces funcionan juntas y sorprende descubrir que la voz de Picuasi funciona para otro registro al que tiene acostumbrado a su público.

Sin embargo, este resultado solo se puede escuchar. Una disputa legal y de copyright impide que se puedan ver el video musical y el documental producido para celebrar los 40 años de la canción, en el que se puede ver parte de la grabación de esta versión.

¿De quién es 'La Pinta, La Niña y la Santa María'?

En el video de lo que sucedió en el Teatro Lope de Vega, en Sevilla, España, muestra un tiempo que podría considerarse mejor. Jesús Fichamba estaba sobre el escenario, cantando con la voz poderosa que tenía. Paloma San Basilio y Emilio Aragón, ambos presentan ‘La Pinta, La Niña y la Santa María’. Ella dice: “Letra y música: Luis Padilla”; él dice lo demás: “dirige la orquesta Gustavo Pacheco”. La cámara enfoca a Pacheco, vestido de traje blanco, con un afro impresionante sobre su cabeza.

Sí, eran otros momentos.

Jesús Fichamba falleció el 26 de abril de 2021 por complicaciones por covid-19. Luis Padilla y Gustavo Pacheco disputan la autoría de la música de la canción. Eso es lo que dificulta que tanto el video musical de ‘La Pinta, la Niña y la Santa María’, como el documental ‘La conquista de un sueño’ puedan ser vistos por el público en general.

“Da mucha tristeza porque nuestra intención siempre ha sido rendirle tributo a una canción que representa mucho para nosotros. Queremos que la gente vea el video y el documental, que es un proyecto muy grande, que va de la mano con muchas personas que lo han hecho con cariño. Entonces, para todos es triste ver que alguien quiere que no salga, que no se vea”, dice Nicolás Estrada, baterista de Black Sun.

En esta historia, ese alguien es Gustavo Pacheco.

La pelea entre Pacheco y Padilla por los créditos de la canción lleva más de dos décadas. En agosto de 2023, un fallo de la Corte Nacional de Justicia fue determinante para la definición de la autoría del tema. Para Pacheco, el fallo significó que se le diera finalmente valor a un contrato firmado con Ediciones Hispavox, el 27 de septiembre de 1985, seis días después de la OTI, en el que Padilla y él constan como coautores de la canción. Para el lado de Padilla, si bien la decisión judicial derribaba una anterior, del Tribunal Contencioso Administrativo en Guayaquil, de 2021, que lo definía como autor completo de ‘La Pinta, la Niña y la Santa María’, este nuevo fallo le otorgaba valor legal a una resolución anterior, de 2015, en la que él también aparece como el autor de la letra y música.

“En esa época éramos amigos. Componíamos para otros artistas como Alfredo Marmol y Marhta Aguirrel. Entonces, como éramos amigos, nos juntábamos y a mí me gusta más hacer la música y al señor supongo que le gustaba hacer más las letras”, cuenta Pacheco, recordando épocas previas a las batallas legales.

Luis Padilla declinó hablar para esta nota.

Pacheco asegura no haber autorizado el uso de la canción pese a estar interesado en que se haga la versión. No le gustó que le pidieran permiso de uso por tiempo indefinido y que no se le ofreciera paga: “Todo trabajo es remunerado. Es más, algunos compositores viven solamente de lo que produce su música”, dice Pacheco.

Él hizo una reclamación de derechos que obligó a la retirada del video de YouTube.

Cuando esto sucedió, Estrada respondió presentando las licencias de uso de la canción otorgadas por la Sociedad de Autores y Compositores del Ecuador (Sayce), ya que Sony Music Publishing Colombia es la editora internacional que tiene los derechos del tema, que están protegidos en Ecuador a través de Sayce. “Yo tengo una licencia de la Sociedad de Autores, que se encarga de recolectar los dineros, emitir licencias y pagarle a los autores. Yo tengo un permiso legal para hacerlo”, sintetiza Estrada.

El tema ha escalado a nivel de demanda y cuando “es demanda, Sony no puede decidir porque no son jueces. Pero este juicio puede tomar años hasta resolverse, entonces no se puede ver el video”, cuenta el baterista.

“Nicolás Estrada me parece una gran persona —dice Gustavo Pacheco— pero lamentablemente cayó en una trampa. Me parece un gran muchacho, un soñador, pero no me creyó”.

“Yo no merezco esto, nosotros no nos merecemos esto. Lo que yo haría si alguien quisiera hacer un cover de una canción nuestra sería decirle: Gracias, hermano, lo que quieras, que es lo que hizo Luis Padilla conmigo”, dice, finalmente, Estrada.

Black Sun junto a Ñusta Picuasi y Luis Padilla. / Foto: Black Sun

Black Sun junto a Ñusta Picuasi y Luis Padilla. / Foto: Black Sun

Black Sun: heavy metal en dos nacionalidades

El 23 de septiembre pasado, Black Sun se presentó en Quito, en el Teatro San Gabriel, junto a Sonata Arctica y Kill City. Aparte de Estrada en la batería, la agrupación está conformada por los ecuatorianos Santiago Salem, en el bajo y Christopher Grünberg, en la guitarra, así como los finlandeses Nino y Netta Laurenne, en guitarra y voz, respectivamente.

Para los extranjeros, la relación con ‘La Pinta, la Niña y la Santa María’ fue más de tratar con respeto la forma en que sus compañeros de banda ecuatorianos vivían la canción. Incluso hubo una primera versión que fue desechada. “Al principio intentamos hacer una especie de versión especial, un poco alejada del original. Pero luego estos chicos, como no teníamos ese vínculo emocional con la canción, dijeron que no, que deberíamos hacerlo acelerando un poco el tempo, y cambiando la tonalidad para las cantantes”, dice Nino Laurenne, que también es el productor de la agrupación.

El objetivo era respetar la esencia de la canción. Tanto que Netta, la cantante que lo hace muy bien en inglés, debió esforzarse para hacerlo en español. Es probable que por momentos se la escuche con un acento de quien no habla español, pero, en términos generales, su trabajo es impecable.

“Estaba un poco estresada por eso porque, si no lo conseguía, no íbamos a sacar esta canción. Y yo pensé: Ok, esto es serio”, cuenta Netta.

“No queríamos que sonara como Jon Bon Jovi cantando en español”, cuenta Nicolás, riendo.

El 16 de septiembre de 2026 hubo un estreno del documental ‘La conquista de un sueño’, en el Teatro Centro de Arte de Guayaquil. Es la única vez que se lo ha podido ver, lo cual termina siendo lamentable. Ya que el trabajo, dirigido por Gustavo Arguello, es tanto un recuento de la historia de la canción, del legado de Jesús Fichamba, así como el significado de hacerle un homenaje grabándola de nuevo con la cantante otavaleña Ñusta Picuasi.

Pero hay algo más. El documental es también un recuento de lo que era la vida familiar en los años 80 y como acontecimientos como el segundo lugar de Fichamba en el Festival Internacional de la Canción OTI, eran el centro de las reuniones de familias completas, con todos lo integrantes juntos frente a un televisor para ser testigos de la historia. El impacto es de varias vías y las entrevistas a personajes de la música y de las pantallas ecuatorianas, como Pedro Ortiz Jr., Andrés Crespo, Luis Rueda, Teresa Arboleda, Mirella Cesa y Diego Arcos, entre otros, ayudan a dar el contexto necesario para comprender ese momento del Ecuador.

Y sí, Gustavo Pacheco fue entrevistado para el documental, pero pidió que no se lo incluyera.