A dos meses y medio de acabarse el año, los pronósticos sobre el posible crecimiento de la economía de Ecuador están lanzados. Los diferentes organismos e instituciones financieras han determinado un desenvolvimiento económico moderado y un poco menor al promedio mundial.
Para el Banco Mundial, el Producto Interno Bruto (PIB) ecuatoriano crecerá en un 2,8% en 2026, una proyección mejor que el 2,3% dado en abril de este año. La principal preocupación del organismo es el fenómeno de El Niño, que podría interrumpir la producción y hacer subir los precios de los alimentos y la energía.
Ecuador, dependiente de la agricultura y sensible al clima, enfrenta presiones directas sobre el crecimiento y sus balances externos por los efectos del fenómeno de El Niño. Ecuador, dependiente de la agricultura y sensible al clima, enfrenta presiones directas sobre el crecimiento y sus balances externos por los efectos del fenómeno de El Niño.
La proyección del Banco Central
El Banco Central el Ecuador (BCE) también comparte una estimación muy cercana a la del Banco Mundial. Según sus cálculos, el crecimiento se ubicará en el orden del 2,7%, mayor al 2,5% de su previsión anterior.
Para 2026, el consumo de los hogares crecería 3,3%, la Formación Bruta de Capital Fijo 5,8% y las exportaciones de bienes y servicios 3,8%, mientras que las importaciones aumentarían 6,3%, en línea con el mayor dinamismo de la demanda interna, explica la institución.
En el ámbito monetario y financiero, se prevé que el crédito al sector privado crezca 10,9% y las captaciones 11,5%, mientras que la inflación promedio anual se ubicaría en 2,1% y las Reservas Internacionales cerrarían 2026 en torno a 11.239 millones de dólares.
Sin embargo, el impacto del fenómeno de El Niño puede generar afectaciones relevantes sobre la trayectoria de crecimiento, principalmente a través de sus efectos sobre la producción, las exportaciones y los precios.
Un evento moderado podría reducir el crecimiento del PIB en 0,5%, mientras que un evento fuerte podría hacerlo en 1,4%.
El análisis del Fondo Monetario Internacional
Durante la cumbre anual entre el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, en Tailandia, este último organismo emitió sus previsiones económicas en el documento "Perspectivas Económicas Globales". Allí, estima que la economía de Ecuador crecerá 2,7% en 2026, levemente mayor al 2,3% de América Latina y el Caribe en conjunto.
"Se proyecta que el crecimiento mundial se desacelere hasta el 3,1% en 2026.Una nueva escalada de los conflictos, un reajuste de las expectativas acerca de la inteligencia artificial (IA), un recrudecimiento de las tensiones comerciales y las vulnerabilidades fiscales podrían minar el crecimiento", asegura el FMI.
No obstante, ve un lado positivo: un mayor ímpetu de la inversión en Inteligencia Artificial (IA) y de las consiguientes mejoras de la productividad, o bien una moderación sostenida de las tensiones geopolíticas y comerciales, podrían afianzar el crecimiento del planeta.
La Cepal es más cauta
En su última estimación de agosto de 2026, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) puso a Ecuador en una senda de 2,4% de crecimiento de su economía para este año.
"Las perspectivas muestran que, aun cuando el entorno internacional mejore gradualmente, la región continuará exhibiendo un crecimiento insuficiente para aumentar sostenidamente el ingreso por habitante y cerrar las brechas de desarrollo. El principal desafío de las economías de la región responde a la persistencia de bajos niveles de inversión, escaso crecimiento de la productividad y elevada informalidad".