La detención de la excandidata presidencial Luisa González del 22 de octubre de 2026 configura otro caso de figuras de Revolución Ciudadana que caen en el drama judicial, una constante desde que Rafael Correa, el líder que digita al movimiento desde Bélgica, dejó el poder en 2017. Aunque, por la representatividad de Luisa González, estamos ante un caso emblemático.
Luisa González, la cara de la RC
Luisa González ha sido la cara de Revolución Ciudana (RC) desde 2023, cuando asumió la candidatura presidencial luego de que Jorge Glas, que ya veía en el horizonte todo lo que se le aproximaba, declinó la postulación. La trayectoria de González en el movimiento no había sido tan destacada hasta entonces, ni siquiera cuando fue asambleísta. Pero, aupada por Correa, de quien fue su coordinadora de agenda presidencial, se convirtió en la lideresa de la agrupación y en la presidenciable tras la muerte cruzada decretada por Guillermo Lasso.
Tras sus dos derrotas consecutivas en las elecciones presidenciales ante Daniel Noboa (2023 y 2025), Luisa González cedió la presidencia de Revolución Ciudadana a Gabriela Rivadeneira, una figura de los inicios del correísmo que regresó de México para hacerse cargo de RC. Aunque González, siempre respaldada por Correa, intentó mantener su influencia en el movimiento a pesar de que su gestión fue cuestionada al interior de la agrupación.
La rocambolesca teoría de la tinta invisible, la poca capacidad de negociación en la Asamblea Nacional para evitar el desgrane de legisladores, el incidente de los chats de Augusto Verduga (de donde salió el demoledor apodo 'Rana René') y el apego a la Venezuela de Nicolás Maduro molestaron a los militantes de Revolución Ciudadana que pedían un golpe de timón.
La conducción de Luisa González es la que dio origen el Caso Caja Chica y que derivó en la suspensión del movimiento por parte de la justicia electoral.
Correa llamó "tibios" a los detractores internos y mantuvo su aval para Luisa González, quien de todos modos volvió a fracasar en su intento de ser candidata a prefecta de Manabí, esta vez por no leer los estatutos de Pachakutik, que exigían que el candidato sea militante de la organización al menos dos años.
Ahora, Luisa González afronta el caso Laberinto por el cual fue detenida el 22 de octubre de 2026. Se verá en qué condiciones políticas y judiciales, puede salir de este drama.
Aquiles Alvarez y una situación compleja
Otra figura del correísmo que enfrenta una compleja situación judicial y política es Aquiles Alvarez, alcalde de Guayaquil y que en su momento era visto como presidenciable (aunque provenía de Reto).
Actualmente, Aquiles Alvarez afronta tres procesos penales, una condena en primera instancia, un proceso de remoción en su contra y la detención en la cárcel del Encuentro.
Estos problemas le impidieron buscar la reelección en las elecciones de 2026 y de paso contagiaron a RETO, movimiento que también está suspendido y que tampoco pudo presentar candidatos propios.
Pabel Muñoz, ¿el siguiente?
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, es otra de las figuras del correísmo que afronta problemas. Al menos su candidatura a la reeleción aún está en firme, auspiciada por el partido marxista Unidad Popular, antiguo adversario de Rafael Correa que presta su casillero a Muñoz y que ahora es aliado de RC.
No obstante, el acalde capitalino enfrenta una ola de señalamientos por diversos escándalos dentro del Municipio de Quito. El último ocurrió el 21 de octubre de 2026, cuando la Fiscalía allanó la propia oficina de Pabel Muñoz, pese a que el alcalde no estaba acusado en la denuncia.
En lo simbólico, fue demoledor: es la primera vez que la autoridad judicial llega a ese extremo y eso ha generado preocupación en el entorno de Pabel Muñoz, porque las papeletas aún no están impresas y los asambleístas del oficialismo anunciaron fiscalizaciones minuciosas.
Y todo esto ocurre luego de la celebración de los 20 años de Revolución Ciudadana, organización que tiene a todos sus candidatos presidenciales desde 2007 con órdenes de prisión, condenados, detenidos o bajo investigación, un récord sin precedentes: nunca hubo tanta zozobra en una agrupación partidista de Ecuador.