La suspensión de las clases ordenada por el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, redujo este miércoles 7 de octubre el número de institutos bloqueados en Francia en un nuevo día de protesta por las condiciones educativas, el primero tras las grandes manifestaciones de la víspera.
Según las cifras del Ministerio de Educación, 528 establecimientos han visto su apertura perturbada, un 41 % menos de los de la víspera, lo que supone que el 86 % mantienen la normalidad.
Francia vive una revuelta de alumnos de secundaria, que empezó el 17 de septiembre de 2026 en un liceo de las afueras de París y se extendió después a todo el país para pedir una mejora de las condiciones en los centros y en la organización de los estudios.
Diario HOY / EFE
El Ejecutivo sigue muy de cerca este movimiento de protesta que se va amplificando, y que este martes degeneró en importantes enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden y se saldó con 488 detenciones y 43 agentes heridos.
La jornada de movilización, que contó también con el apoyo de los sindicatos obreros, congregó a 450.000 participantes en todo el país, 100.000 de ellos en París, cifras que el Ministerio del Interior reduce a 256.000 y a 56.000.
Estudiantes de Francia llaman a nuevas protestas
Las organizaciones de estudiantes de institutos apelaron a una nueva jornada de manifestación para este jueves, pero por ahora no han recibido el respaldo de los sindicatos obreros.
Lecornu tiene previsto hacer un discurso televisado la noche de este miércoles para tratar de calmar la cólera estudiantil, un día después de que el presidente, Emmanuel Macron, reunió un gabinete de crisis para analizar la situación.
El responsable de Interior, Laurent Nuñez, explicó que el jefe del Estado pidió "mantener el orden pero hacerlo con proporcionalidad", y ante las críticas que está recibiendo la policía, reiteró que son las instrucciones que ha dado desde el inicio de la crisis.
Aseguró que cuando las protestas son pacíficas no hay problemas. Señaló que hay 18 investigaciones abiertas por las intervenciones policiales y anunció que suspende el uso de granadas ensordecedoras en las manifestaciones estudiantiles, después de que los primeros elementos indicaron que una de ellas arrancó la mano a un alumno de Lens, en el norte del país.
El primer ministro apeló este martes al diálogo con los sindicatos de estudiantes de instituto y para ello ordenó la suspensión de las clases hasta el próximo lunes, para abrir un tiempo de concertación con los directores de institutos.
La izquierda en la mira
Tras considerar que las reivindicaciones son diversas, apeló a las medidas ya adoptadas y al incremento de medios para Educación en el proyecto de presupuesto que aprobó su Gobierno, pendiente ahora del aval de las cámaras, que cifró en 1.200 millones de euros.
Lecornu acusó al partido izquierdista La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon de "atizar la violencia" con fines electoralistas, en plena pre-campaña para las presidenciales del año próximo, en las que su líder figura en los sondeos con opciones de pasar a la segunda vuelta.
Frente a ello, el portavoz del partido, Manuel Bompard, alentó la movilización estudiantil, pero aseguró que "para que sea audible tiene que ser pacífica, grande, no violenta".