La elección de la Reina de San Francisco de Quito 2026-2027 tendrá varias etapas antes del 25 de noviembre de 2026 que será la noche de coronación en el Teatro Bolívar .
La elección de Reina de Quito incluye una selección de 20 semifinalistas, 10 candidatas oficiales y varias etapas de preparación.
La elección de la Reina de San Francisco de Quito 2026-2027 tendrá varias etapas antes del 25 de noviembre de 2026 que será la noche de coronación en el Teatro Bolívar .
El proceso comienza con las inscripciones, continúa con la selección de 20 semifinalistas, la evaluación de sus proyectos sociales, y termina con 10 candidatas oficiales que cumplirán una agenda de preparación, visitas a marcas auspiciantes y actividades antes de la gala final.
La Fundación Reina de Quito mantuvo abiertas las inscripciones para las candidatas hasta el 5 de octubre de 2026. Los requisitos eran:
La organización también ha establecido que quien resulte electa deberá dedicar un año de voluntariado a la acción social con disponibilidad de tiempo completo.
Una vez terminada la inscripción, la Fundación realizará una primera selección de 20 semifinalistas. Cada aspirante debe adjuntar a su postulación un proyecto social que, de resultar elegido, deberá ejecutar durante su año de gestión con el aval de la Fundación.
Para la edición 2026-2027, las propuestas debían ubicarse en uno de estos cinco campos: salud emocional y apoyo psicológico; adultos mayores; personas con discapacidad; bienestar animal y cuidado del entorno y, por último, comunidades vulnerables. Las postulantes tenían que explicar el grupo objetivo, las actividades, el cronograma, el presupuesto y los resultados que buscan alcanzar.
María Emilia Sánchez, Reina de San Francisco de Quito 2025-2026, explicó que el proyecto tiene un peso importante en la selección. Según su experiencia, las 20 semifinalistas son convocadas ante un jurado para presentar su propuesta y responder preguntas.
El jurado observa aspectos como el desenvolvimiento de la candidata, su capacidad de comunicación, el proyecto que propone y, especialmente, si la iniciativa puede ejecutarse.
La actual reina considera que por eso es importante que las aspirantes planteen una causa relacionada con sus conocimientos, carrera, experiencia o intereses. La propuesta deberá acompañarlas durante buena parte de su gestión, de resultar elegidas.
La Fundación establece que la presentación de los proyectos de las 20 semifinalistas será el 13 de octubre.
Después de la evaluación, el proceso se reduce a 10 candidatas oficiales.
María Emilia contó que, cuando fue candidata, la organización se comunicó de una manera particular: las candidatas habían dejado el contacto de un familiar o persona cercana y la entonces reina, Doménica Jarrín, se comunicó con ellos para informarles que habían sido seleccionadas.
Después se coordinó una visita sorpresa al domicilio, lugar de trabajo o algún sitio frecuentado por la candidata. El momento fue registrado para las redes sociales de la Fundación. Las jóvenes recibieron una caja con elementos relacionados con la elección y un mensaje que debían leer.
Para 2026-2027, la Fundación establece que el 21 de octubre se realizará la reunión de las 10 candidatas y sus familias para explicar el proceso y firmar los convenios de candidatura.
Este año, según explicó la actual reina, la actividad tendrá además un componente de acercamiento de las familias al trabajo de la organización. La idea es que conozcan el Centro Terapéutico de la Fundación y comprendan que la elección está vinculada con una labor social que se desarrolla durante todo el año.
Las 10 candidatas pasan después por una etapa de preparación. La Fundación ha dividido este proceso en dos fases: la primera se desarrollará del 22 de octubre al 9 de noviembre, mientras que la segunda será del 11 al 24 de noviembre.
Durante este periodo, las candidatas reciben preparación en pasarela, oratoria, manejo de medios de comunicación y entrevistas. También aprenden a responder preguntas y desenvolverse frente a situaciones que pueden surgir durante su exposición pública.
La presentación oficial ante los medios está prevista para el 10 de noviembre, en el Centro de Arte Contemporáneo de Quito.
A partir de entonces comienza una etapa más visible. Las candidatas visitarán medios de comunicación, participarán en entrevistas relacionadas con sus proyectos y acudirán a actividades de los auspiciantes de la elección.
Estas visitas también permiten reconocer a las empresas que respaldan la organización del certamen. Las candidatas conocen el trabajo de los auspiciantes y las actividades forman parte del contenido que posteriormente se muestra durante la elección.
La preparación también contempla las presentaciones de las candidatas durante la gala.
La organización trabaja con diseñadores ecuatorianos y distribuye entre las candidatas las propuestas para sus distintas salidas.
Para el vestido de gala cada candidata tendrá la opción de diseñar y preparar personalmente su vestido y podrán contar con mayor margen de decisión entre la diseñadora y la candidata.
En cambio, las primeras salidas tienen una intervención mayor de la organización. Una de las intervenciones que más resaltará es buscar e incorporar elementos vinculados con la identidad y cultura quiteña.
El objetivo, explicó la actual reina, es que la gala también tenga una relación con la ciudad y no se limite a la competencia entre las participantes.
La ganadora asume durante un año la representación de la Fundación y desarrolla el proyecto con el que participó. También es parte de campañas sociales y apoya actividades de la organización.
La experiencia de María Emilia Sánchez sirve como ejemplo. Su proyecto, Mente Libre, vinculó salud mental y desnutrición infantil. La iniciativa incluyó acciones de educación y atención en sectores vulnerables y posteriormente incorporó alianzas con organizaciones y empresas.
La Fundación mantiene actualmente una página dedicada a Mente Libre, donde explica que la propuesta busca abordar de manera conjunta la desnutrición infantil y la salud mental.
Sánchez explicó que el financiamiento de su proyecto se gestionó mediante auspiciantes propios. Es decir, la candidata debía buscar aliados para conseguir recursos destinados a las actividades específicas de su propuesta.
Esta lógica también explica por qué la viabilidad del proyecto es considerada durante la selección: la aspirante debe presentar no solo una causa, sino una propuesta que pueda convertirse en acciones concretas.
Más allá del proyecto propio, la Reina de San Francisco de Quito impulsa el trabajo del Centro Terapéutico de la Fundación, que atiende a niños y jóvenes con síndrome de Down; además de participar en campañas de concientización y acciones sociales con instituciones públicas y privadas.
La organización busca que su estructura y programas se financien mediante autogestión. Por eso, entre las actividades que ha realizado María Emilia Sánchez para conseguir financiamiento hay eventos como Saya, Contrastes, Guagua Linda, Tejuego, Cena Rosa y El Rompero, así como aportes de padrinos y empresas.



