Los ojos de los ecuatorianos vuelven a posarse sobre la evolución del embalse de Mazar que alimenta con sus aguas a las tres principales hidroeléctricas del país. Los niveles de agua se acercan, poco a poco, el nivel de alerta.
Los niveles de agua del principal embalse que alimenta tres proyectos hídricos no se recuperan. El gobierno ha dicho que este 2026 no habrá apagones.
Los ojos de los ecuatorianos vuelven a posarse sobre la evolución del embalse de Mazar que alimenta con sus aguas a las tres principales hidroeléctricas del país. Los niveles de agua se acercan, poco a poco, el nivel de alerta.
Todo esto ocurre, a pesar de que el presidente de la República, Daniel Noboa, ha reiterado en varias ocasiones que los hogares ecuatorianos no se quedarán sin luz.
En su última entrevista en Radio Centro, el 5 de octubre de 2026, el Mandatario explicó que durante octubre se vivirá el momento de mayor estiaje en las zonas donde se levantan las principales hidroeléctricas. Sin embargo, descartó que vayan a darse racionamientos eléctricos e, incluso, invitó a la empresa privada a invertir en el sector eléctrico.
En medio de todos los esfuerzos que el Gobierno afirma que ha realizado para enfrentar el estiaje y los apagones, en un giro inesperado el Ministerio de Ambiente y Energía ordenó la desconexión eléctrica temporal a las empresas calificadas de Alto Voltaje 1 (AV1) y a usuarios industriales de Media Tensión, a partir del 12 de octubre de 2026.
Eso provocó el malestar de los gremios empresariales, que cerraron filas, con pedidos para que las autoridades reconsideren la medida, se armen mesas de diálogo y se busquen otras alternativas.
El sector privado alerta que las desconexiones eléctricas, que llegarán hasta las 72 horas semanales, afectarán a la producción, el suministro de productos y el empleo.
Todo esto ocurre, mientras la ciudadanía reporta todos los días por redes sociales apagones inesperados, por distintos puntos de país, aunque el Ministerio ha asegurado que estos tienen que ver con mantenimientos de la red eléctrica.
Los últimos días no han sido de buenas noticias para el embalse de Mazar. Gota a gota, el reservorio pierde agua, con lo que va camino hacia niveles de alerta, que finalmente podrían derivar en los tan temidos apagones.
¿Por qué es tan importante Mazar? Porque el embalse, alimentado con las agua del río Paute, permiten la operación de tres centrales agrupadas en lo que se llama "Complejo Paute Integral". Estas hidroeléctricas (Mazar, Sopladora y Paute-Molino) son capaces de cubrir entre ellas el 30% de la demanda de energía del país.
De manera concreta, el embalse tiene una cota máxima que llega a los 2.153 metros sobre el nivel del mar. Y también una cota mínima, en los 2.115 metros sobre el nivel del mar.
Los problemas empiezan a crecer a medida que el embalse se aproxima a esta cota mínima y es cuando se considera un nivel crítico, ya que en ese momento se han comenzado a realizar apagones. Así sucedió y empezó en 2024.
No obstante, hay otro momento que es aún más crítico y es el que ocurre a los 2.098 metros sobre el nivel del mar, que es cuando la generación debe apagarse por completo.



