Aquel plantel tenía, además, una fuerte presencia en la selección ecuatoriana. El Nacional seguía funcionando como una institución competitiva y con una estructura que durante años contó con el respaldo de las Fuerzas Armadas. Las directivas presentaban superávit en sus balances porque también servía para su carrera militar.
Sin embargo, ese modelo estaba a punto de cambiar.
2010: Pierde el respaldo de las Fuerzas Armadas
Durante décadas, las Fuerzas Armadas aportaron en la administración y financiamiento de El Nacional. El aporte era obligatorio y se descontaba del rol de pagos. En 2010 cambió esa realidad. Un decreto gubernamental prohibió que las entidades públicas entreguen recursos a clubes deportivos.
Como consecuencia, las Fuerzas Armadas dejaron de entregar el apoyo económico a El Nacional.
Esto significó un golpe de aproximadamente 800.000 dólares anuales, lo que equivalía al 25% de su presupuesto. Los militares podían aportar de manera voluntaria, pero la mayoría decidió no hacerlo.
2012: Primer susto
Seis años después del último título llegó una primera señal de descenso. En 2012, El Nacional terminó el campeonato con riesgo de bajar a Serie B. Tuvo que jugarse la permanencia en la última fecha. La victoria ante Técnico Universitario le permitió evitar la pérdida de categoría. En los siguientes años fue un equipo de media tabla.
2017: El 'Tucumanazo'
En 2017, el equipo quedó eliminado de la Copa Libertadores ante Atlético Tucumán, en una serie que pasó a la historia por el polémico episodio conocido como el 'Tucumanazo'. El equipo argentino no llegó a la hora programada para el partido, pero El Nacional decidió esperarlo. Al final perdió.
La eliminación tuvo consecuencias económicas. La Copa Libertadores representaba una fuente importante de ingresos para un club que comenzaba a tener dificultades financieras.
El Nacional necesitaba avanzar en los torneos internacionales para aumentar sus recursos, pero quedó fuera en la fase previa.
2018: Salvado en el escritorio
El Nacional terminó undécimo entre 12 equipos. Debía descender. Sin embargo, la Serie A de LigaPro fue ampliada de 12 a 16 clubes para la temporada siguiente. Esa modificación permitió que El Nacional permaneciera en la máxima categoría.
2019: Llegaron las grandes deudas
El Nacional acumulaba una deuda que rondaba los 3 millones de dólares y existían atrasos en los pagos a jugadores y trabajadores. El problema financiero comenzaba a afectar directamente la preparación del equipo.
En abril de ese año, Tito Manjarrez dejó la presidencia. Lucía Vallecilla asumió posteriormente la conducción del club. El cambio dirigencial no solucionó el problema de fondo: las obligaciones económicas continuaron acumulándose.
2020: Adiós a la Serie A
La crisis financiera terminó convirtiéndose en crisis deportiva. Durante 2020, El Nacional enfrentó problemas para cumplir sus obligaciones económicas, recibió sanciones y sufrió atrasos salariales. La inestabilidad también alcanzó al cuerpo técnico: cinco entrenadores pasaron por el equipo durante aquella temporada.
En esta campaña fue suspendido tres veces por deudas. Dos alcanzó a levantar, pero la tercera le costó tres puntos porque no pudo presentarse ante Guayaquil City.
El resultado fue el descenso. El Nacional terminó último y perdió la categoría por segunda vez en su historia. La primera había ocurrido en 1979.
2021: Más deudas en la Serie B
Trabajadores del club denunciaron atrasos que llegaron a 16 meses por concepto de salarios. La institución había perdido ingresos de la Serie A, pero mantenía buena parte de sus obligaciones. El descenso deportivo, lejos de solucionar la crisis, redujo todavía más el margen económico.
2022: Ascenso espejismo
En 2022 llegó una recuperación deportiva. El Nacional consiguió el ascenso y regresó a la máxima categoría. La vuelta a Serie A significaba recuperar ingresos y reconstruir el proyecto deportivo. Pero la deuda seguía allí.
El ascenso no significó que la institución hubiera recuperado la estabilidad financiera. Solamente recibió más dinero por los derechos de televisión, pero las deudas habían crecido de manera exponencial.
2023: Crisis institucional
La dirigencia encabezada por Lucía Vallecilla enfrentó cuestionamientos relacionados con el proceso electoral. El Ministerio del Deporte no registró el directorio electo y el club entró en un nuevo período de inestabilidad.
El Nacional necesitaba dinero para cumplir sus obligaciones, pero también necesitaba una dirigencia reconocida para asumir los pasivos y negociar con los acreedores.
2024: Nuevo presidente, viejos problemas
En marzo de 2024, Marco Pazos asumió la presidencia y aseguró que la deuda total de El Nacional alcanzaba los 10 millones de dólares.
El club tuvo problemas para habilitar a toda su plantilla al comienzo de aquella temporada debido a sus obligaciones económicas.
Copa Ecuador: ‘Chocolatito’ para el alma
En 2024, El Nacional ganó la Copa Ecuador, su primer título oficial desde aquel campeonato nacional de 2006. El trofeo rompió una sequía de 18 años, pero no solucionó la crisis financiera. Eso sí, le permitió jugar la primera fase de la Copa Libertadores 2025. Avanzó hasta la segunda ronda, donde fue eliminado por Barcelona.
2025: Sanción que terminó en descenso
La temporada 2025 volvió a poner las deudas en el centro de la escena. Los jugadores denunciaron atrasos salariales. Los incumplimientos con acreedores también generaron sanciones de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF).
En noviembre, la FEF sancionó a El Nacional con la pérdida de nueve puntos por incumplimientos económicos. La sanción estuvo dividida en dos castigos: tres y seis puntos. El castigo dejó al club en una situación deportiva extremadamente complicada.
El Nacional apeló la sanción, pero el problema no terminó allí. La FEF verificó posteriormente un nuevo incumplimiento que activó una sanción de pérdida de categoría.
El 12 de enero de 2026, la Federación ratificó oficialmente el descenso de El Nacional a la Serie B. El club había terminado el año siendo víctima de sus problemas económicos y administrativos.
2026: A Segunda Categoría
El Nacional comenzó 2026 en la Serie B y continuó enfrentando problemas económicos, judiciales e institucionales. En agosto, el interventor Juan Manuel Aguirre señaló que el déficit preliminar del club se acercaba a los 12 millones de dólares y que existían más de 90 procesos judiciales.
En septiembre de 2026, el propio interventor aceptó que la situación no tenía salida. Las sanciones administrativas (resta de tres puntos por deudas), los malos resultados y la falta de estabilidad dirigencial provocaron un nuevo descenso. Esta vez, a la Segunda Categoría.
Cronología de sus presidentes:
Rodrigo Jarrín: (enero a noviembre de 2006)
Fue posesionado en enero de 2006 para el período 2006-07. Sin embargo, fue removido durante ese mismo año y reemplazado por Rodrigo Bohórquez.
Rodrigo Bohórquez (noviembre 2006 - noviembre 2009)
Campeón nacional 2006. El equipo disputó la Copa Libertadores, pero empezaron los problemas económicos por los fichajes elevados. Bohórquez reportó un déficit aproximado de 500.000 dólares.
Ángel Sarzosa (noviembre 2009 - noviembre 2011)
En su reporte final aseguró que asumió el equipo con una deuda real de 1 millón de dólares. Apostó a la venta de jugadores para cubrirlo. No lo logró.
Hugo Villacís (noviembre 2011 - noviembre de 2013)
Fue el último presidente militar antes de la llegada de un civil. Al final de su administración ya existían problemas financieros y atrasos salariales.
Jorge Yunda (noviembre 2013 - dic. 2015)
Fue el primer presidente civil. En su informe reportó que asumió el equipo con atrasos salariales de hasta cinco meses y un déficit de cerca de 5 millones de dólares. No pudo reducir significativamente los pasivos.
Tito Manjarrez (diciembre 2015 - abril 2019)
Salvó la categoría en el escritorio. Por resultados deportivos terminó en la zona de descenso, pero el torneo aumentó la cantidad de equipos en serie A y se quedó. Dijo que recibió el club con un déficit de 4,4 millones de dólares.
Lucía Vallecilla (junio 2019 - noviembre 2023)
Descendió a Serie B en 2020, ascendió en 2022 y volvió a Copa Libertadores. Llegó a un club con problemas de sueldos y obligaciones pendientes. En agosto de 2023 fue reelecta, pero el Ministerio del Deporte no registró su nuevo directorio por irregularidades en el proceso electoral. El club quedó en acefalía. Aumentó la deuda.
Fred Larreátegui (temporal desde diciembre 2023 hasta marzo 2024)
Al no poder inscribirse a la lista de Lucía Vallecilla, la FEF designó a Larreátegui como representante legal. Su único objetivo era encaminar el proceso electoral. Las deudas siguieron sumando intereses.
Marco Pazos (marzo 2024 - diciembre 2025)
Campeón de la Copa Ecuador 2024 y protagonista del descenso. Es el primer título desde 2006. Al inicio, Pazos dijo que la deuda del club era de 10 millones. Su discurso cambió meses después y dijo que era de 12 millones de dólares. En 2024 hubo atrasos salariales y sanciones. Renunció.
Ricardo Cajas (diciembre 2025 - 19 mayo 2026)
Asumió tras el descenso consumado a Serie B. En diciembre firmó una alianza con el grupo NEF. Cajas aseguró que El Nacional estaba quebrado, con un déficit de 12 millones de dólares. NEF abandonó el proyecto el 6 de mayo de 2026 y Cajas renunció el 19 de mayo.
Liliana Yunda (20 mayo - julio 2026)
Fue elegida por la Asamblea de Socios el 20 de mayo de 2026 y reconoció el déficit de 12 millones de dólares. El Ministerio del Deporte no registró su directorio debido a inconsistencias en el expediente. Yunda anunció su salida el 7 de julio, en medio del proceso de intervención.
Juan Manuel Aguirre (julio de 2026 hasta el momento)
Es interventor y representante legal tempora designado por la Ecuafútbol. Asumió sus funciones el 8 de julio. Su tarea es regularizar la institución y encaminar nuevas elecciones. El déficit reconocido sigue siendo de 12 millones de dólares, pero además hay casi un centenar de procesos judiciales.