El nuevo toque de queda que el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció el miércoles para los primeros días de noviembre se aplicará en cinco provincias de la costa para realizar operaciones contra el crimen organizado, según confirmó este jueves el ministro del Interior, John Reimberg.
Operaciones contra el crimen organizado
"Hay operaciones que se van a realizar en estos días que anunció el señor presidente, operaciones importantes. Lo hacemos porque necesitamos operar con la tranquilidad de que no haya daños colaterales", dijo Reimberg tras un operativo en el que se detuvo a cuatro supuestos cabecillas de los Comandos de la Frontera, disidencia de la exguerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El toque de queda estará vigente entre el 1 y el 10 de noviembre en las provincias de Guayas, Manabí, Los Ríos, Esmeraldas, fronteriza con Colombia, y El Oro, que limita con Perú. Estas zonas son clave en la ruta que utilizan las organizaciones criminales para el contrabando de drogas hacia el extranjero.
Objetivos y resultados previos, según John Reimberg
El funcionario, quien no detalló los horarios de la restricción de circulación, señaló que tienen "bastantes objetivos" por capturar durante el toque de queda y que operaciones similares previas han resultado "bastante favorables para el país".
Este será el cuarto toque de queda aplicado en Ecuador en lo que va del año. El último estuvo vigente entre el 17 y 30 de septiembre pasado, de 00:00 a 5:00 hora local, en las provincias de Guayas, Los Ríos, Manabí y El Oro.
El presidente Noboa informó el miércoles que durante ese último toque de queda nocturno se registró una reducción del "40 % menos de delitos", y que fueron "las semanas de más bajos homicidios en el año".
Ecuador se encuentra desde 2024 bajo un estado de "conflicto armado interno", declarado por el mandatario para intensificar la lucha contra las bandas criminales, a las que ha calificado como "terroristas".
Para enfrentar esta "guerra", el mandatario ha decretado sucesivos estados de excepción y también varios toques de queda en las provincias con mayores índices de criminalidad y violencia.