El expresidente Rafael Correa cuestionó públicamente a su coideario y alcalde de Quito, Pabel Muñoz, por la participación de un representante del sector privado en el proyecto Acuerdo Quito 2034. En un mensaje publicado en la red social X, criticó de forma directa la presencia de Antonio Acosta, presidente del directorio de Banco Pichincha.
“¿Gente como Antonio Acosta, cheerleader de Lenín Moreno? ¡Vaaaamoooossss!!!”, escribió. El pronunciamiento evidencia un nuevo punto de tensión entre dos figuras relevantes de Revolución Ciudadana en momentos en que Muñoz busca la reelección.
Rafael Correa, atento al Acuerdo Quito 2034
Las críticas de Correa surgieron después de la tercera jornada del Acuerdo Quito 2034, que tuvo lugar el 14 de octubre. El encuentro reunió a representantes de la sociedad civil, la academia, el sector productivo y el ámbito empresarial.
Ante los cuestionamientos, Muñoz defendió el diálogo entre los sectores público y privado como una herramienta necesaria para definir objetivos de largo plazo para la capital.
Según datos oficiales del Municipio, la iniciativa pasó de 70 asistentes en sus primeras etapas a cerca de 120 participantes en la última reunión. El proyecto plantea cuatro objetivos estratégicos:
- Erradicar la pobreza extrema
- Promover el empleo y el desarrollo económico
- Fortalecer la seguridad ciudadana
- Consolidar una ciudad intercultural y sostenible
Los antecedentes de la relación entre Correa y Antonio Acosta
La postura de Correa responde, en parte, a las actuaciones del directivo bancario durante el Gobierno de Lenín Moreno. En agosto de 2017, durante una reunión entre representantes de la banca privada y el Gobierno, Acosta señaló que, aunque no había votado por Moreno, estaba dispuesto a respaldar su gestión. La declaración ocurrió en medio de la ruptura política entre el entonces presidente y el exmandatario.
Acosta también participó en las mesas de negociación que condujeron a la transferencia del sistema de dinero electrónico a la banca privada y las cooperativas. Antes de ese proceso, el Banco Central administraba de forma exclusiva este mecanismo.
Diálogo multisectorial y diferencias políticas
La participación de Acosta en el espacio de concertación municipal no es reciente. Su nombre figura entre los firmantes originales del Acuerdo Quito 2034, junto con representantes de cámaras gremiales, universidades, organizaciones sociales, el Concejo Metropolitano y colectivos comunitarios. La iniciativa busca reunir a actores con distintas posiciones políticas para definir acuerdos sobre el futuro de la ciudad.
Muñoz defendió este modelo frente a las críticas y sostuvo que los debates cerrados no ofrecen soluciones efectivas para Quito. Desde esa perspectiva, presentó el acuerdo como una vía para reducir la polarización y establecer compromisos sobre las principales necesidades de la capital.
El intercambio se suma a otros episodios de distanciamiento dentro de Revolución Ciudadana. Entre ellos figura el reproche público de Correa a autoridades locales que reconocieron tempranamente la victoria electoral de Daniel Noboa en los comicios de 2025, sin plegar a la teoría de la tinta mágica, como Pabel Muñoz.