El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a punto de perder la reelección, registra un 45,3% de aprobación y un 50,5% de desaprobación, según el ranking de octubre de 2026 de CB Global Data sobre presidentes de Latinoamérica.
El presidente de Brasil, Lula da Silva, aparece golpeado en la encuesta. ¿Cómo les fue a Daniel Noboa, de Ecuador, y a los demás mandatarios de Latinoamérica?
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a punto de perder la reelección, registra un 45,3% de aprobación y un 50,5% de desaprobación, según el ranking de octubre de 2026 de CB Global Data sobre presidentes de Latinoamérica.
Su balance negativo lo ubica en octavo lugar y desplomándose, por detrás de los mandatarios de México, El Salvador, República Dominicana, Costa Rica, Colombia y Ecuador.
Este dato aparece luego de que Lula perdió la primera vuelta electoral y se esmera para vencer a Flávio Bolsonaro en la segunda, algo que parece muy difícil.
La medición le atribuye un 45,3% de aprobación frente a un 50,5% de desaprobación, una diferencia de 5,2 puntos porcentuales en contra.
El dato sitúa a Lula en el grupo de presidentes con una valoración regular, lejos de los primeros puestos de la clasificación. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lidera la lista con un 69,3% de aprobación, seguida por Nayib Bukele, de El Salvador, con un 68,3%.
La posición de Lula también queda por debajo de las de Luis Abinader, de República Dominicana (51,9%); Laura Fernández, de Costa Rica (51%); Abelardo de la Espriella, de Colombia (49,7%), y Daniel Noboa, de Ecuador (47,5%), según los datos de la gráfica.
La imagen del presidente Daniel Noboa se mantiene y registra una leve mejora en octubre de 2026. De acuerdo con el ranking de CB Global Data, el mandatario ecuatoriano alcanza el 47,5 % de aprobación y escala del octavo al sexto lugar entre los presidentes evaluados de América Latina.
Su aprobación registra una leve mejora frente a septiembre, cuando obtuvo el 47,4 %. Aunque el incremento es de apenas 0,1 puntos porcentuales, el mandatario consigue avanzar dos posiciones en la clasificación regional.
Estos resultados consolidan su presencia entre los líderes mejor valorados de la región, en un contexto en el que su Gobierno continúa enfrentando los desafíos de seguridad, economía y gobernabilidad.



