Una jueza declaró inocentes a 32 pescadores ecuatorianos procesados por asociación ilícita tras la destrucción de las embarcaciones Conquista 2 y María Candelaria, intervenidas por fuerzas estadounidenses en el Pacífico. La jueza determinó que la Fiscalía no logró probar que los tripulantes hubieran cometido un delito, según informó Juan Alvia, abogado de los procesados.
La decisión es de primera instancia y corresponde a ocho tripulantes del Conquista 2 y 24 del María Candelaria.
¿Qué ocurrió con los pescadores ecuatorianos?
El caso se originó durante una serie de operaciones de fuerzas estadounidenses contra embarcaciones ecuatorianas en el Pacífico. La primera intervención de esta nueva fase ocurrió el 28 de agosto de 2026, con el pesquero Los Tres Hermanos. Después fueron intervenidos el Conquista 2, el OM2, el María Candelaria, el Montecristi, el Don Rufo, el X Siempre Don Carlos y el Karla Franccesca.
El Conquista 2 fue interceptado el 2 de septiembre de 2026, mientras que el María Candelaria fue intervenido el 5 de septiembre de 2026. Las fuerzas estadounidenses destruyeron posteriormente ambas embarcaciones, después de retirar a sus tripulantes. Según el Comando Sur de Estados Unidos, las embarcaciones funcionaban presuntamente como estaciones flotantes de abastecimiento de combustible para lanchas vinculadas al narcotráfico. Las autoridades estadounidenses también las relacionaron con Los Choneros.
Los pescadores y sus defensas rechazaron esas acusaciones. En Ecuador, el proceso penal se inició por el presunto delito de asociación ilícita, no por un delito de narcotráfico, y los 32 procesados pudieron enfrentar la causa en libertad con medidas cautelares.
¿Cómo avanzó el proceso judicial?
Antes de este juicio, un juez de Manta declaró ilegal la detención de 28 tripulantes del Conquista 2 y OM2 el 5 de septiembre de 2026 y ordenó su liberación al considerar que no se habían presentado elementos que demostraran la existencia de un delito.
En el caso de los 32 tripulantes del Conquista 2 y María Candelaria, una jueza declaró legal la aprehensión y la Fiscalía formuló cargos por asociación ilícita. Los procesados quedaron en libertad con la obligación de presentarse periódicamente y sin autorización para salir del país. El juicio comenzó el 28 de septiembre de 2026 en Manta. Fue el primero de tres procesos previstos contra 88 tripulantes de cinco embarcaciones destruidas por fuerzas estadounidenses entre el 28 de agosto y el 16 de septiembre.
¿Qué dijo la defensa de los pescadores?
Durante el proceso, la defensa sostuvo que la Fiscalía no presentó un informe de Estados Unidos que relacionara a los tripulantes con investigaciones por narcotráfico o tráfico de combustibles. Alvia afirmó que tampoco existían pruebas que demostraran que las embarcaciones hubieran cometido un acto ilícito.
Human Rights Watch señaló el 2 de octubre que, según los abogados defensores, durante la audiencia del 28 de septiembre se presentaron informes sobre teléfonos, matrículas marítimas y documentos, pero no se habrían presentado evidencias de drogas, combustible u otra carga que sustentaran las acusaciones.
La organización también indicó que ni Estados Unidos ni Ecuador habían hecho pública evidencia que vinculara individualmente a los tripulantes con un delito. HRW pidió a ambos gobiernos revelar la base legal de las operaciones e investigar las denuncias realizadas por los pescadores.
¿Qué sigue después de la sentencia?
La decisión que declara inocentes a los 32 pescadores ecuatorianos corresponde a una primera instancia y todavía puede ser apelada. Según el abogado Alvia, la defensa considera que la Fiscalía podría no recurrir el fallo debido a la falta de evidencias presentada durante el juicio. Este es el primero de los tres procesos judiciales relacionados con los 88 tripulantes de cinco embarcaciones. Los otros dos juicios corresponden a los tripulantes de las restantes embarcaciones incluidas en estas causas.
Los pescadores también analizarán si solicitan a la Fiscalía una investigación sobre la destrucción de sus embarcaciones y las circunstancias de su retención antes de ser entregados a las autoridades ecuatorianas, según indicó su defensa.