Después de 15 años haciendo música, Swing Original Monks miró hacia su propio repertorio y encontró algo curioso: casi nunca había hablado de amor. Entre discos, canciones, escenarios y experimentaciones sonoras, apenas dos temas habían entrado de lleno en ese terreno.
Había, entonces, una cuenta pendiente. Y de ahí nació ‘Atulao’, la tercera canción romántica de la banda ecuatoriana.
La historia parte de algo reconocible: ese momento en el que alguien logra movernos el piso. El tiempo parece detenerse, el cuerpo pierde el equilibrio, un día nublado puede sentirse soleado y hasta lo amargo termina “azucarao’”.
En el fondo, habla de algo mucho más sencillo: querer tener cerquita a alguien. Pero llegar a esa canción también significó para los Monks regresar a un lugar que habían dejado en pausa durante los últimos años: la composición.
Swing Original Monks volvió a componer después de tres años
El último disco de la agrupación, ‘Volcánico’, fue publicado en 2023. Durante los tres años siguientes, los Monks concentraron especialmente su energía en tocar en vivo y llevar sus canciones a los escenarios.
En 2026 decidieron volver a sentarse a escribir.
Los integrantes comenzaron a reunirse en una especie de “retiros creativos”, encuentros destinados a componer y experimentar otra vez con diferentes géneros. La mezcla, que ha formado parte de la identidad de Swing Original Monks desde sus inicios, volvió a ser el punto de partida.
Así apareció ‘Atulao’: tecno merengue, cumbia, guitarras africanas y tintes andinos puestos esta vez al servicio de una historia de amor.
Pero las sesiones no dejaron únicamente una canción. También comenzaron a dibujar el camino que seguirá la banda en esta nueva etapa.
Los Monks preparan cuatro EPs
En lugar de reunir todo el nuevo material bajo un solo concepto, Swing Original Monks proyecta cuatro EPs, organizados según la energía de las canciones y los diferentes universos sonoros y emocionales que vayan construyendo.
“Nos gustaría sacar música un poco más rápido, ir trabajando en temas que vamos a ir ubicando en diferentes EPs según el mood de cada canción y así en el camino vamos a ir definiendo esos universos”, cuenta Juana, vocalista de la banda.
El primero comienza a perfilarse como luminoso, bailable y romántico. Es ahí donde ‘Atulao’ encuentra su lugar y donde esa deuda que los Monks identificaron después de 15 años empieza a saldarse.
El amor llevado al universo de Swing Original Monks
Hablar de amor no significó cambiar la identidad de la banda. Los Monks llevaron el romance hacia su propio terreno: una canción para dedicar, pero también para moverse, cantar y compartirla con alguien.
“Queremos que se sientan acompañados y que bailemos juntos, que sigamos juntos resistiendo a través de la música, que se diviertan, que bailen, que se la dediquen a esa persona que les encanta tener al ladito”, sostiene la agrupación.
‘Atulao’ termina contando así dos historias al mismo tiempo. La primera es la de alguien que quiere tener a otra persona cerca. La segunda es la de una banda que, después de tres años sin nuevas composiciones y 15 años de trayectoria, descubrió que todavía tenía un territorio por explorar: cantarle al amor.