Televisión En los últimos minutos del quinto episodio de la serie ‘Lanterns’ —basada en el universo del personaje de DC Comics, Linterna Verde—, Hal Jordan y John Stewart pelean entre ellos, puño a puño, en una habitación de un motel.
Con el final de la serie ‘Lanterns’, queda demostrado que, en el terreno de las series de televisión adaptadas de cómics, DC le gana a Marvel, y de largo.
Televisión En los últimos minutos del quinto episodio de la serie ‘Lanterns’ —basada en el universo del personaje de DC Comics, Linterna Verde—, Hal Jordan y John Stewart pelean entre ellos, puño a puño, en una habitación de un motel.
Se pelean porque HBO ha encontrado el mecanismo para trasladar a los personajes de los cómics a un formato televisivo adulto, manteniendo la esencia fantástica, pero explorando conflictos más terrenales y personales.
Esto, sin negar el carácter fantástico de lo que sucede en las revistas de superhéroes, porque aquí existen extraterrestres, seres que pueden cambiar de forma y un anillo que le permite a quien lo use crear cualquier cosa que quiera, para proteger a los inocentes. Todo esto hay aquí, pero construido de tal forma que eso es lo menos llamativo.
‘Lanterns’, la serie de HBO, trae a la vida a los personajes de DC Comics bajo la visión de Damon Lindelof, Tom King y Chris Mundy. Su enfoque, descrito como un "noir ambientado en un pueblo pequeño", por Sam Thielman, de revista Slate, evoca la atmósfera de series como ‘True Detective’ u ‘Ozark’, pero con la policía espacial de DC Comics en el rol de detectives.
La serie prioriza la escala humana y la adaptación de seres que pueden volar a espacios reducidos, generando una tensión narrativa notable.
Kyle Chandler interpreta a Hal Jordan, el primer Linterna Verde de la Tierra, y Aaron Pierre a John Stewart, su reemplazo, quienes investigan un crimen en Rushville, Nebraska. La trama se complica al entrelazar los años 2016 y 2026, y mantener la intriga sobre una fuerza oscura oculta.
El éxito de ‘Lanterns’ radica en su apuesta por lo directo y crudo, utilizando violencia verbal y visual explícita, y su naturaleza de thriller para abordar a los personajes de cómics.
A pesar de que los cómics evolucionaron hacia temáticas adultas hace décadas, el éxito masivo de las películas de superhéroes ha perpetuado la idea de que estas historias solo giran en torno a la aventura, la acción y el humor.
HBO, con ‘Lanterns’ como ejemplo, está introduciendo a superhéroes en narrativas con argumentos más profundos y centrándose en el desarrollo de los personajes, alejándose de la simple espectacularidad.
En el tercer episodio, la serie abordó la relación de John Stewart con los Linterna Verde, incluyendo una discusión sobre racismo que generó críticas de ser "woke" entre algunos espectadores.
John Stewart y su familia son personajes afroamericanos, y la narrativa explora cómo el anillo de Linterna Verde interactuó con el padre de Stewart antes de llegar a Hal Jordan.
El episodio detalla la elección del anillo, el miedo inicial del padre de John y la posterior disculpa de los Guardianes por no haberlo seleccionado. La madre de John cuestiona la insensibilidad de preguntar a un hombre afroamericano en Estados Unidos si tiene miedo, aludiendo al racismo sistémico en ese país.
El gesto fue criticado por algunos expertos y consumidores de cómics. Por ejemplo, Christian Toto, que conduce su podcast ‘The Hollywood in Toto’ rechazó, en una declaración a Fox News Digital, la inclusión de esta temática: “Les encanta introducir en las tramas las batallas actuales de la guerra cultural, incluso cuando no encajan con el material o resultan forzadas e innecesarias”. Toto incluso llegó a decir que este tipo de acciones corren el riesgo de alejar a las audiencias.
Sin embargo, de acuerdo a reportes de la revista Variety, el estreno de la serie tuvo 9,3 millones de espectadores a nivel mundial y este episodio, el tercero, superó la cifra y llegó a los 10 millones. Para el final de temporada, el promedio de visualizaciones de cada episodio era de 19 millones.
El cineasta y escritor de cómics, Steven S. DeKnight, ha sido público en su rechazo a las voces que dicen que la serie volvió woke a Linterna Verde. En su cuenta de Twitter publicó: “Lanterns es fantástica. Y para aquellos que, inevitablemente, se quejan de que han arruinado a LV por volverse woke, está claro que nunca han leído la serie de Linterna Verde / Flecha Verde de O’Neil y Adams”, en clara referencia a la etapa de dos años de cómics de estos dos superhéroes, dirigida por Denny O’Neil y Neal Adams, que entre 1970 y 1972 se encargaron de hablar de la realidad social de Estados Unidos y claro, al racismo fue un tema que trataron.
Damon Lindelof, uno de los productores de la serie, también tuvo una aproximación similar en su serie ‘Watchmen’, de 2019, que funciona como una secuela al cómic de Moore y Gibbons. Aquí fue mucho más directo: el racismo y su impacto generacional es un tema constante en sus nueve episodios. No solo muestra la masacre racial de Tulsa, en Oklahoma, en 1921, en la que casi 10 mil blancos asesinaron a 300 afroamericanos, Lindelof convierte a Hooded Justice en un superhéroe afro que se enfoca en combatir a supremacistas blancos.
‘Watchmen’ fue una de las series más vistas de HBO durante ese año. Eso prueba que, al tocar temas complejos, estos programas no ahuyentan a nadie; en realidad, la realidad social ofrece otra forma de entender lo que sucede con estos personajes.
Así como ‘Lanterns’ usa el thriller policial como base, para sacar a superhéroes del terreno de lo infantil y entretenimiento, en 2024, otra serie de televisión con personajes de estos universos hizo algo parecido, pero con el drama criminal. ‘The Penguin’, que nació como un spin-off de la película ‘The Batman’ de Matt Reeves, de 2022, toma a uno de los villanos fundamentales del Caballero de la Noche y lo convierte en su protagonista, para mostrar cómo se vuelve uno de los jefes mafiosos más importantes de Ciudad Gótica.
‘The Penguin’, desarrollada por Lauren LeFranc, tuvo una audiencia de 5,3 millones de espectadores en su estreno, superando incluso a series como ‘Succession’. Y con un tono más cercano a ‘The Sopranos’ y ‘The Wire’, acaparó buenas críticas y una audiencia que no dejó de ver cómo, durante ocho semanas, Oswald ‘Oz’ Cobb –interpretado por Colin Farrell– se volvía en un criminal peligroso.
La serie destaca sin la presencia de Batman, enfocándose en el mundo criminal y en el desarrollo de Oswald Cobb, un personaje complejo y a menudo brutal, complementado por la actuación de Cristin Milioti como Sofia Falcone.
Esta fórmula, que prioriza contar una historia sólida por encima de expandir universos narrativos, es la clave del éxito de ‘Lanterns’, 'Watchmen' y ‘The Penguin’, ofreciendo narrativas completas y satisfactorias en temporadas únicas.



