A dos meses de que se venza el plazo establecido dado por el Decreto Ejecutivo No. 32, que obliga a los usuarios con tarifa de Alto Voltaje que no cuentan con generación propia a que implementen soluciones que les permitan abastecer su demanda, más empresas tratan de implementar diferentes sistemas como los paneles solares.
Hace pocos días, GPS Group puso en marcha una planta de generación solar de 65 MWp en Santa Elena, montada para ofrecer abastecimiento de energía a empresas comerciales e industriales de Ecuador.
Con una inversión de 50 millones de dólares, esta planta permite que cualquier empresa reserve la energía que necesita y firme un contrato por 10 años.
"Desde ese momento consume energía solar como si la produjera en su propio techo, aunque la planta esté a kilómetros: la energía viaja por la red de CNEL EP y se descuenta de su consumo", explica GPS Group, que opera desde 2016 en la electrificación del sector camaronero y que en 2024, creó su unidad de energía Energy Dream Team.
Con este modelo, la empresa cliente no pone recursos propios en la construcción de la planta ni en su mantenimiento. Recibe la energía como un servicio y gana certidumbre sobre el costo de su energía.
Empresa cuencana, con 980 paneles
En Cuenca, la empresa Fibroacero acaba de inaugurar su infraestructura de 980 paneles solares de 610 W, capaz de generar más de 650.000 kWh de energía al año, aunque no especificó el monto de la inversión.
Esta decisión le permite cubrir el 95% de su consumo histórico de energía eléctrica, mediante un sistema de generación remota que aprovecha la energía solar producida en un sitio y la compensa con los consumos de otro punto de la empresa dentro del área de servicio de CentroSur.
En relación al impacto ambiental, esta planta aporta en la reducción de 314 toneladas de CO2 cada año y más de 7.800 toneladas durante sus 25 años de vida útil, según la empresa que montó la infraestructura, Solar Team.
El sistema cuenta también con una plataforma de monitoreo que permite revisar de manera permanente la generación y el desempeño de la instalación, mantiene registros históricos e identifica posibles fallas. Para conservar su eficiencia, el mantenimiento contempla principalmente termografías y limpieza de los equipos.
Panel a panel, en Quito
La empresa de medicina prepagada Ecuasanitas, también arrancó hace pocos días con un sistema de energía solar en su nuevo edificio La Pinta, en Quito, mediante la instalación de 30 paneles fotovoltaicos.
El proyecto, que representó una inversión de 40.000 dólares, tiene como objetivo reducir la dependencia a la red eléctrica, generar eficiencias operativas y avanzar hacia una gestión más sostenible de sus instalaciones.
El sistema está conformado por tres módulos de 10 paneles solares cada uno y cuenta con una capacidad instalada de 20 kW. Su diseño permite cubrir una carga aproximada de 14,5 kW, equivalente a cerca del 35% del consumo eléctrico del edificio, contribuyendo a disminuir cerca de un 30% el gasto asociado al consumo eléctrico.
Asimismo, se estima que evitará la emisión de aproximadamente 9 toneladas de CO2 al año.
Para 2027, la empresa prevé replicar el modelo de generación solar en otras de sus instalaciones.
Errores que se pagan caro
A pesar de lo positivo de instalar sistemas de energía alternativas, Semaica Energy alerta a las empresas al momento de armar un plan de inversión. "La urgencia por cumplir con el Decreto Ejecutivo puede llevar a comprimir, o directamente saltarse, la etapa de diseño".
En el mercado ecuatoriano todavía pesa la costumbre de recortar los estudios previos o iniciar la obra sin planos definitivos para “ahorrar” en la inversión inicial.
Lorenzo Sevilla, CEO de Semaica Energy, plantea que la ingeniería de detalle funciona como un seguro financiero para el inversionista.
“Muchas veces existe presión para iniciar la obra cuanto antes para cumplir plazos o ajustar presupuestos, pero corregir una incompatibilidad entre sistemas en la etapa de diseño representa una fracción de lo que cuesta hacerlo con la obra en marcha"
Cuando el error se detecta después, se traduce en demoliciones, reprocesos, compras no previstas y semanas de retraso. Cuando el error se detecta después, se traduce en demoliciones, reprocesos, compras no previstas y semanas de retraso.
Para este ejecutivo, hay cuatro errores que se pagan en obra:
- La superposición de bandejas eléctricas, ductos de climatización y tuberías, donde deben convivir paneles fotovoltaicos, equipos de climatización y rutas de cableado.
- Calcular cargas “al ojo” lleva a comprar generadores, transformadores, bombas o sistemas de climatización por encima o por debajo de lo que el proyecto realmente necesita.
- Diseñar pensando solo en la instalación, y no en la operación futura, puede dejar equipos críticos en lugares de difícil acceso.
- Cuando distintas empresas diseñan o ejecutan las especialidades sin una coordinación central —por ejemplo, el proveedor de paneles, el contratista eléctrico y el instalador de climatización—, cualquier incompatibilidad se traduce en demoras mientras se define quién asume la corrección.