Con la gira por Asia, Marcelo Gallardo comenzó su etapa con Ecuador. Es una fase muy distinta en su carrera deportiva, pues es la primera vez que está al mando de una selección nacional. Hasta ahora, su experiencia como entrenador se centró en clubes: Nacional de Uruguay, Al-Ittihad de Arabia Saudita y, principalmente, River Plate, de Argentina.
Eso le plantea nuevos desafíos. Estar al frente de Ecuador es más complejo que dirigir un club, pues no tiene tanto tiempo para trabajar con el grupo de jugadores, mientras que en los clubes están todos los días practicando una idea. En la selección, Gallardo tendrá a todo el grupo máximo tres días antes de un partido.
De paso, el entrenador argentino no tiene una cercanía con el fútbol ecuatoriano. Él también está viviendo una etapa de adaptación, tanto a la mentalidad del jugador tricolor como a sus costumbres. Lo reconoció tras la goleada que sufrió en el debut contra Corea del Sur.
Por ello, la palabra que más ha utilizado el entrenador en la reciente gira es evaluación. Aceptó que vive una fase de reconocimiento para después enfocarse en los cambios necesarios. Lo resaltó después del duelo con Japón.
“Después del primer partido empezamos a sentirnos mejor, por eso estoy convencido de que vamos a seguir mejorando con el tiempo. Tengo una buena sensación. Cuando contemos con jugadores importantes que no estuvieron estaremos mucho mejor”.
En ese contexto, Marcelo Gallardo tiene cuatro pruebas que superar en este período mundialista:
1. Identidad de juego en poco tiempo
Esta será, probablemente, la primera gran dificultad. Gallardo tendrá que instalar una idea de juego sin disponer del tiempo que tenía en los clubes. En las selecciones, los jugadores llegan pocos días antes de los partidos, algunos después de viajes largos y con cargas diferentes de trabajo. Hay poco margen para introducir variantes.
Por eso Gallardo deberá seleccionar rápidamente qué quiere que haga Ecuador con la pelota, cómo pretende que presione y cómo quiere que ataque.
Tomando como referencia a River Plate, se trata de adaptar esos principios (presión alta, movimiento de líneas, entre otros) a una generación ecuatoriana que tiene características propias.
Para el exseleccionador nacional, Carlos Sevilla, será clave que Gallardo viaje a los países donde están los jugadores más importantes de la selección para conversar sobre lo que quiere de ellos.
“Los seleccionadores tienen poco tiempo para estar con todo el grupo, por eso es clave visitarlos en sus domicilios, charlar con ellos sobre el proyecto. También, aprovechar los viajes para hablar con los entrenadores y ver cómo se pueden beneficiar mutuamente”.
Los jugadores lo comprenden. El volante Jordy Alcívar explicó que se están conociendo, “es un proceso que está iniciando. Sin duda, con el tiempo vamos a darle muchas alegrías al país”, dijo.
2. Resolver la falta de gol
Gallardo tiene una tarea urgente: mejorar la producción ofensiva. Ecuador clasificó al Mundial 2026 con una de las defensas más sólidas de las Eliminatorias, pero su rendimiento ofensivo estuvo muy por debajo de lo esperado. Terminó el proceso clasificatorio con apenas 14 goles en 18 partidos.
El problema no desapareció en el Mundial, sino se hizo más evidente. La Tricolor marcó solamente dos goles en cuatro partidos: perdió 1-0 ante Costa de Marfil, empató 0-0 con Curazao, derrotó 2-1 a Alemania y cayó 2-0 ante México.
Además, Gallardo ya no tendrá a Enner Valencia, quien se retiró de la selección después del Mundial. El delantero, aunque muy cuestionado por la afición, terminó su etapa internacional como máximo goleador histórico de Ecuador.
En sus primeros dos partidos (Corea del Sur y Japón) Ecuador no pudo anotar. Ante Panamá hizo solo uno.
“Se notó (en la gira) que Ecuador no tiene un nueve definido. Es momento de que Gallardo empiece a mirar el campeonato nacional para buscar los elementos que puedan convertirse en una solución”, dijo Sevilla.
3. Cambiar lo necesario en la Tricolor
Marcelo Gallardo tiene la necesidad de encontrar un recambio en la selección. Si bien se trata de un equipo joven, con un promedio de edad de 25,6 años en el Mundial, hay jugadores que no se quedarán un periodo mundialista más. Hernán Galíndez (39 años) y Enner Valencia (36), por ejemplo, anunciaron su retiro.
Hay jugadores con edades cercanas a los 30 años como Gonzalo Valle, Félix Torres, Pervis Estupiñán, Ángelo Preciado y Jordy Caicedo, quienes podrían completar el periodo mundialista, pero que ya necesitan recambios.
Pero también necesita nuevos elementos para puestos vitales. Contra Japón, Alan Franco volvió a jugar como lateral derecho. Esa era una de las decisiones que más se criticaban a Sebastián Beccacece. Gallardo, sin embargo, defendió esa decisión y dijo que se trataba de un jugador polifuncional que cumple las mismas tareas en su club.
Carlos Sevilla considera que hay un problema en los laterales, ya que Pervis Estupiñán y Ángelo Preciado no están en un buen momento. Alan Franco, en cambio, vuelve a ser improvisado en un lugar donde tiene muchas limitaciones.
4. Fortalecer los ‘mano a mano’
Marcelo Gallardo construyó buena parte de su prestigio en los partidos de mayor presión. Con River Plate ganó las Libertadores de 2015 y 2018, además de otros títulos, y quedó especialmente asociado a sus actuaciones en series de eliminación directa.
Ahora deberá demostrar que esa capacidad puede trasladarse al fútbol de selecciones. Ecuador, en cambio, tiene un mal registro en estos duelos.
La Copa América 2028 será uno de los primeros escenarios importantes para evaluar el trabajo del argentino. La Federación Ecuatoriana de Fútbol estableció a ese torneo y al Mundial 2030 como objetivos del nuevo proceso.
En la Copa América aparecerá un escenario que Gallardo conoce bien: partidos en los que un error puede terminar con todo.
La diferencia será que esta vez no tendrá una serie de ida y vuelta para corregir. En una selección, una mala noche puede significar la eliminación.