Los entrenadores de Independiente del Valle han cumplido un curioso patrón: en el cuadro de Sangolquí ganan, proyectan jugadores y se van con prestigio; en otros banquillos su rendimiento se diluye. Lo han vivido Miguel Ángel Ramírez, Renato Paiva, Martín Anselmi, Javier Rabanal e Ismael Rescalvo.
Miguel Ángel Ramírez tomó el primer equipo en 2019, tras la salida de Rescalvo. En noviembre levantó la Copa Sudamericana ante Colón en Asunción. Este fue el primer título continental del club. Ese salto lo llevó a Internacional de Porto Alegre, Charlotte FC, Sporting Gijón, Al-Wakrah, Zaragoza y Malmö. En ninguno replicó el impacto de los rayados.
Renato Paiva heredó el proyecto en 2021 y le dio a Independiente su primer campeonato de LigaPro, sellado ante Emelec. El portugués pasó luego por León, en México, y por clubes de Brasil, sin sostener el mismo nivel competitivo.
Martín Anselmi, quien ya había sido asistente en la Sudamericana de 2019, volvió como titular en 2022 y encadenó las victorias en Sudamericana (2-0 a São Paulo), Copa Ecuador, Supercopa y Recopa 2023 ante Flamengo en el Maracaná. Después dirigió Cruz Azul, Porto y Botafogo. Hoy está en el Elche de LaLiga, lejos del protagonismo continental que tuvo en Ecuador.
Javier Rabanal coronó la LigaPro 2025 y enseguida cruzó a Perú. Fue un paso breve por Universitario, ya que salió en abril de 2026. Pasó al Cusco, pero todavía sin el sello que dejó en el IDV.
El caso más citado es Ismael Rescalvo. Llegó en 2018, armó una base que Ramírez coronó en 2019 y se fue a Emelec. Desde entonces ha dirigido a The Strongest, Mazatlán, Deportes Tolima, Barcelona de Guayaquil y Liga Deportiva Alajuelense, con inicios aceptables, desenlaces cortos, sin títulos y con muchas críticas por su estilo de juego.
¿Por qué solo en Independiente del Valle?
Para Eduardo Granda, técnico ecuatoriano, la clave está en el club, no solo en el nombre del técnico. “Independiente del Valle es uno de los clubes más completos de Sudamérica. Eso a cualquier entrenador le facilita el trabajo, porque si bien encuentras jugadores jóvenes, estos llegan al primer equipo con conceptos y fundamentos futbolísticos”, dijo.
Y añadió: “El caso de Rescalvo es el que más me llama la atención. Hizo un buen trabajo cuando estuvo en Independiente, pero después ha ido de fracaso en fracaso. Considero que su estilo de juego es para estructuras como las que hay en el cuadro rayado”.
Carlos Torres Garcés, exjugador y entrenador nacional, fue en la misma línea: “Independiente del Valle, a nivel nacional, está varios escalones arriba que los demás clubes. Cuando se tienen recursos deportivos como los que tiene Independiente es mucho más fácil el trabajo. Pero cuando se sale a otros equipos, sobre todo de Sudamérica, y no hay buenas estructuras, los técnicos tienden a fracasar”.
Ramírez, Paiva, Anselmi y Rabanal le sacaron provecho a lo que el club les brindó. Pero el contraste posterior refuerza otra lectura: Independiente del Valle no solo forma jugadores; sostiene un método, una cantera e idea de juego, que fuera de Sangolquí es difícil de sostener.