Los clubes mexicanos podrían volver a la Copa Libertadores. Así lo confirmó el nuevo presidente ejecutivo de la Liga MX, Francisco Iturbide, en agosto de 2026. La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), organizadora del torneo, lanzó la invitación en enero de 2026, pero recién tomó impulso con la llegada de Iturbide.
La última vez que los equipos de la Liga MX jugaron la copa fue en 2016. Se retiraron por falta de espacio en su calendario de competencias en Norteamérica. En esta ocasión, se busca un mecanismo que les permita participar sin generar conflictos con los torneos que organiza la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf), a la que pertenece México.
Su eventual regreso significaría mayores ingresos y un mejor nivel competitivo, pero también traería problemas logísticos y legales.
¿Por qué es bueno su regreso a la Copa Libertadores?
Nivel competitivo: Los clubes mexicanos tienen grandes plantillas, con seleccionados nacionales de México, Sudamérica (hay seis de Ecuador) y hasta Europa. Sus presupuestos son capaces de competir con brasileños y argentinos. En la Copa Libertadores podrían hacer frente al dominio brasileño, que suma ocho campeones en los últimos nueve torneos.
Mayor vitrina: Los clubes de México compran muchos jugadores sudamericanos. En su actual torneo hay 134. Eso significa el 74% del total de los refuerzos extranjeros. La Copa Libertadores representaría una vitrina más amplia para este tipo de transferencias y para el seguimiento de talentos de la región.
Venta de derechos: La venta de los derechos de televisión de la Copa Libertadores al mercado mexicano implicaría mayores ingresos. Por coincidencia, Conmebol empezó a negociar los derechos para el período 2027-2030. La inclusión de los clubes mexicanos incrementaría el valor del producto comercial. Para el período 2023-2026, la comercialización superó los 1.140 millones de dólares.
¿Qué problemas tendrían?
El calendario: Este sería uno de los principales problemas para los mexicanos. Se retiraron de la Copa Libertadores después de la edición de 2016 porque se cambió el formato para jugarla durante todo el año. Antes se disputaba solamente en el primer semestre. El calendario no ha cambiado, por lo que, si desean volver, deberían ajustarse para evitar cruces con los campeonatos internacionales de Concacaf.
Logística: Los clubes deberán cubrir más kilómetros para disputar los partidos. Por ejemplo, un club chileno viajaría al menos 6.600 kilómetros solo de ida. Desde Ecuador, el promedio es de cuatro horas en vuelo directo. Esto significaría mayor desgaste físico y una planificación más exigente para los equipos.
Entrega de premios: El campeón de la Copa Libertadores recibe un cupo para el Mundial de Clubes, la Copa Intercontinental y la Recopa Sudamericana. Por disposición de la FIFA, los clubes mexicanos no podrían representar a Conmebol en los dos primeros eventos, ya que pertenecen a otra confederación, la Concacaf. Es decir, si un club mexicano gana la Libertadores, no podría representar a Sudamérica en el Mundial de Clubes ni en la Copa Intercontinental.
¿Cómo avanza la parte legal?
La Liga MX hizo la consulta a la Concacaf y a la FIFA para conocer las posibles consecuencias de que sus clubes vuelvan a participar en un torneo organizado por Conmebol. Concacaf advirtió que México podría perder la mayoría de cupos para los torneos de su confederación, como la Concachampions, la Leagues Cup y la Copa Centroamericana.
FIFA reconoció que no puede prohibir que los clubes mexicanos jueguen ese torneo, aunque recomendó que sigan compitiendo dentro de su zona de influencia deportiva.
¿Cuándo habrá una resolución?
Si desea participar en la edición 2027, México deberá confirmar su participación hasta noviembre de 2026. La decisión será clave para definir el formato y la presencia de los clubes mexicanos en la Copa Libertadores. En diciembre de 2026 se sortearán los duelos de las tres primeras fases.